Comentario al Evangelio del

C.R.

Queridos amigos y amigas:

Cerramos el mes de mayo y también la semana litúrgica con la fiesta de la Visitación de la Virgen María.

Ella, María, tenía razones poderosas para cuidarse, para permanecer tranquila en Nazaret. Necesitaba tiempo para asimilar su inesperada maternidad. Nadie podía exigirle que, después del susto, no pensara durante un tiempo en sí misma.

Tú tienes también tus problemas. Quizá no son enormes, pero en más de una ocasión te han servido de excusa para no complicarte la vida. Tienes derecho a disfrutar del fin de semana después de cinco días de trabajo intenso. Andas ajustado económicamente como para dar una cuota fija a Cáritas. El médico te ha dicho que tienes que descansar más, que ya no tienes años para andar visitando ancianos solitarios en sus casas. Tus padres insisten en que lo primero es el estudio y luego, si sobra tiempo, puedes empezar a pensar en otras cosas. Lo oyes a menudo por la calle: “Nadie va a resolver mis problemas”.

Ella, no obstante, dejó la aldea de Nazaret y, sin pensarlo dos veces (“con prontitud” dice Lucas), se puso en camino hacia Ain Karim, el pueblo de su pariente Isabel. No se había recuperado del asombro producido por el anuncio del ángel y ya estaba pensando en la manera concreta de echar una mano. Los 160 kilómetros que separan Nazaret de Ain Karim fueron testigos del paso decidido de una muchacha solidaria.

Tú, en más de una ocasión, has sentido algo semejante. No eres tan insensible como para no darte cuenta de que tus hijos necesitan que les dediques más tiempo. Quieren comentarte cómo les va en el colegio y lo bien que lo han pasado con los amigos el fin de semana. Tú sabes que tus padres son algo más que trabajadores a tu servicio y que sería bueno decírselo alguna vez. Alguien te ha dicho que en el tercero hay una pareja de ancianos que apenas reciben visitas.  Has descubierto que en el colegio hay una chica a la que nadie invita nunca a dar una vuelta. De acuerdo, tú también tienes tus problemas, andas con el tiempo tasado, se te ha echado encima una semana a tope. Dice Lucas que ella lo hizo “con prontitud”. ¿Cuánto tardas tú en recorrer los tres metros que te separan de tus padres, los dos pisos que hay entre el tuyo y el de los ancianos solitarios?

Ella no entró en casa de Isabel haciéndose la importante, quejándose de la cantidad de cosas que había tenido que dejar en Nazaret para venir a servirle, poniendo cara de sufridora, exigiendo sutilmente reconocimiento. Ella entró saludando; es decir, regalando a manos llenas la gracia y la paz. Desbordó tanta alegría que hasta el pequeño Juan se vio afectado por esas ondas misteriosas de entusiasmo.

Tú, cuando te pones en camino, siempre estás tentado de que tu mano izquierda se entere bien de lo que hace la derecha. A veces -es verdad- no te importa hacer un favor, pero tampoco está de más que te lo agradezcan. Te has sorprendido en más de una ocasión haciendo una lista de los esfuerzos que has tenido que hacer “para estar un ratito contigo, chica”. Cuando piensas en ella sientes que tu entrega tiene que ser gratuita. Si no, ¿qué gracia tiene? ¡Ya hay mucha gente que hace muchas cosas, y a veces duras, para recibir algo a cambio! Comprendes que la tarjeta de visita de una entrega gratuita es siempre la alegría y la sencillez.

Ella se vio inmediatamente correspondida por Isabel. No rechazó la alabanza. Simplemente, con el espíritu alegre, la dirigió al que es la fuente de todo amor, prorrumpió en un canto de agradecimiento a Dios, su salvador.

Tú sabes muy bien que si brota de ti un pequeño gesto de entrega es porque Alguien se te entrega todos los días sin reservas. ¿Has pensado ya en cantar tu Magnificat? ¿Has pensado en orar con María?

Comentarios

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richi947
richi947

el 30/5/14
"Mi alma canta la grandeza de mi Dios".
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Adriana P.
Adriana P.

el 31/5/14
María, cuanta sorpresa en su cabecita y en su corazón. El anuncio de su maternidad no debe haber sido fácil. Cuantas preguntas, interrogantes a su corta edad, pero nada la detiene, Isabel la necesita para compartir su alegría y allá va María, solidaria, dispuesta a acompañar a su prima en su momento de mayor felicidad. !Gracias María, gracias Madre por tu sabiduría, tu entrega, tu amor y por habernos dado a tu hijo Jesús, hijo de Dios y hermano nuestro. Amén.
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genoveva
genoveva

el 31/5/14
Me dio duro por no levantarme a ayudar a mis hermanos
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Soraya
Soraya

el 31/5/14
El comentario al Evangelio de hoy me ha hecho reflexionar sobre el punto en el que me encuentro y todo lo que aún me queda por alcanzar. Pido a la Virgen María que me ayude a pensar antes en los demás que en mí.
Gracias.
Que Dios os bendiga
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Irenarco Cala
Irenarco Cala

el 31/5/14
Quiero ir a Ain Karin, he aquí el siervi del Señor,
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Joselito H.
Joselito H.

el 31/5/14
Maria, bendecida por el Senor, y elegida, para ser la Madre del Salvador, se sorprende, al ver el angel haciendole el anuncio a ella, que era una humilde joven, pobre pero muy obediente y que tenia toda su confienza puesta en el Senor y con esas palabras de humildad Maria dice al Angel, HE AQUI LA ESCLVA DEL SENOR, HAGASE EN MI, COMO DICES, . Quiero pedirte Senor, que me ayudes a escuchar, ese llamado que Tu diariamente me haces, para que me alejes de la vida del mundo y te sigas hasta el fin.
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MORENITA
MORENITA

el 31/5/14
HOY ES UN DIA MUY ESPECIAL AGRADESCO TENER UNA MADRE TAN ESPECIAL DEJARNOS LA ENTREGA SERVICO
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Pedro Anibal
Pedro Anibal

el 31/5/14
Queridos hermanos, Hay que ser ciegos para no darse cuenta que Dios escogió a María como Madre de su primogénito y sabiendo que Él ve el presente y el futuro entonces Dios sabía que se trataba de una mujer santa, obediente a sus mandatos, pura, casta y sin mancha, esa mujer que estuvo pegada al sufrimiento de su hijo Jesús cuando fue crucificado, ella es a quien los protestantes la ignoran, pero si se trata de la madre de Dios, la que esta siempre abogando por nosotros, es por eso queridos hermanos que confiemos en María que siempre estará dispuesta a escucharnos y abogar ante Jesús por nosotros, por que una madre es siempre fiel y consentidora, así es como nos engríe y esta con nosotros como nuestro refugio en momentos difíciles, encomendémonos a ella que en el cielo es nuest » ver comentario
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victoriasnchez
victoriasnchez

el 31/5/14
¡Dichosa tú,María, porque haber creido!.
Porque con sencillez y alegría,has estado dispuesta a que los planes de Dios se hayan hecho en tí realidad.
Con tu visita a Isabel,nos manifiestas,la alegría y el gozo de compartir con los demás lo que somos y tenemos.
Que a imitación de María,tengamos dispuesto nuestro
corazón,a alegrarse con los que se alegran,y sepamos
también llorar con los que sufren.
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Maritza
Maritza

el 31/5/14
Gracias Maria por ser la Madre de todos nosotros y por mostrarnos tu ternura de una Madre Humilde y sencilla


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BRADY WILDER
BRADY WILDER

el 6/6/14
Está cinta bíblica nos hace reflexionar gracias virgen María
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