Comentario al Evangelio del

C.R.

Queridos amigos:

¿En qué pensamos cuando imaginamos la “comunidad ideal”? ¡Normalmente en el modelo de la comunidad de Jerusalén que describen los diversos “sumarios” de los Hechos de los Apóstoles! Parece que nos gusta mucho eso de Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común (Hch 2,44 ss). Rara es la comunidad (parroquial, religiosa, etc.) que no busca inspiración en ese cuadro idealizado. Pues, abramos los ojos, porque hoy se nos presenta otro modelo comunitario, quizá más iluminador en el contexto globalizado e intercultural en el que nos encontramos: la comunidad de Antioquía. Os invito a leer con mucha atención el fragmento de los Hechos de los Apóstoles de hoy. La dispersión causada por la muerte de Esteban hizo que algunos llegaran a Antioquía, la tercera ciudad del imperio, centro cosmopolita con más de medio millón de habitantes. Allí suceden dos hechos memorables:

  • Los creyentes comienzan a ser llamados por primera vez “cristianos” (vinculación con su origen).
  • La iglesia comienza a anunciar al Señor Jesús “también a los griegos” (apertura universal).

En Antioquía surge un tipo de comunidad muy diferente a la de Jerusalén. ¿Qué podemos aprender de este modelo? Al menos estas cuatro lecciones:

  • El paso de la nostalgia al riesgo. Los cristianos de Antioquía no hacen de la comunidad un refugio cálido, centrado en los asuntos internos, sino que se lanzan a anunciar a Jesús a “los otros”, asumiendo los costes de esta empresa.
  • La importancia de los mediadores. En el paso de un modelo a otro cobran importancia algunas figuras, como Apolo, que se caracterizan por su tarea de tender puentes en medio de la diversidad.
  • Las tensiones entre el centro y la periferia. Toda comunidad viva, atenta a los nuevos reclamos, experimenta siempre una cierta tensión con el centro. Ambos (centro y periferia) con imprescindibles en la dinámica de construcción eclesial.
  • Intensidad ascética y litúrgica, pero también caridad y fantasía. La comunidad de Antioquía vive, como la de Jerusalén, un espíritu de comunión y de oración, pero se abre también al contexto en el que vive e intenta ofrecer algunas respuestas.

En esta semana del “Yo soy”, hoy le toca el turno a otra afirmación cristológica: Yo y el Padre somos uno. Más que profundizar ahora en su contexto joánico original, puede interesarnos meditar esta frase en nuestro contexto actual de religiosidad difusa. Jesús no es sólo un personaje interesante y revolucionario (como afirman, por ejemplo, escritores como Sánchez Dragó, J.J. Benítez, Juan Arias, etc.), sino el personaje que dirime nuestra actitud ante Dios. Este “escandaloso” salto le costó al cristianismo primitivo la prueba del martirio. Roma estaba dispuesta a incorporar al “tal Cristo” al surtido panteón de sus deidades. Lo que no podía tolerar era la pretensión de que él fuera el único y de que, en consecuencia, el emperador no fuera adorado como un dios.

¿Tan lejana es la situación de los orígenes de la que hoy nos toca vivir?

Comentarios

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Soraya
Soraya

el 13/5/14
El paso de la nostalgia al riesgo es el paso que más nos cuesta dar. Generalmente nos sentimos acomodados en una fe personal e íntima y en nuestra tibieza olvidamos que cada uno de nosotros estamos aquí para anunciar a Jesús. Pidamos a María que nos de fuerzas para reconocer nuestra verdadera misión y llevarla a cabo. Poco podemos conseguir si dejamos el anuncio de Jesús únicamente en manos de nuestros sacerdotes. Tenemos que convencernos de que todos somos Iglesia y si nos llamamos cristianos, nuestra misión es anunciar a Cristo. Oportunidades a lo largo del día no nos han de faltar y el Espíritu Santo pondrá en nuestra boca las palabras adecuadas. Confiemos en ello y ánimo!!!
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Joselito H.
Joselito H.

el 13/5/14
Se sigue extendiendo el Reino de Dios, con la palabra predicada por los que se dispersaron, despues de la muerte de Esteban y ya en Antioquia, por primera vez se le da nombre a los seguidores de Jesus, son llamados Cristianos, que significa seguidores de Cristo, asi, nace el cristianismo.
Tambien vemos en el Evangelio de hoy, como los judios, siguen interrogando a Jesus, de si era el Mesias, el Senor les responde, que esta cansado de decirle que El es el Mesias, a traves de los Milagros y las sanaciones que hace, pero los judios, hacen caso omiso a lo que Jesus hace. Senor, doy testimonio de que eres El Mesias, bajado del Cielo y que viniste al mundo a predicar la justicia, a traves del Evangelio.
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José Manuel
José Manuel

el 13/5/14
Amigo C.R. los comentarios que propones estos días están en una "linea" realmente edificante para los que buscamos una linea actual , vamos en el siglo XXl; muy acertada la diferenciación de la Comunidad Periférica de la Comunidad Central, eso es esencial pués son distintas y como distintas habrá que tratarlas de forma "distinta" y, a mi entender, es fundamental la segunda lección: Los Mediadores (comunicadores), haber si se tomo ejemplo.
Y por poner algún matiz a esta reflexión ( a la tuya) : la última pregunta que realizas : " ¿ tan lejana es la sit...... a la que hoy nos toca vivir? ... PUES SI. Parece mentira que no se pueda actualizar Nuestra Creencia a la realidad actual. CRISTO es el mismo, pero han pasado 2000 años.
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Diego Bustamant
Diego Bustamant

el 13/5/14
Cada vez que leo estos buenos comentario a la Palabra del Señor entiendo que debo mejorar más en mi vida humano-cristiana. Gracias y que el Señor los bendiga.
Diego Bustamante Gómez. dibustamante@hotmail.com
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Pedro Anibal
Pedro Anibal

el 13/5/14
Queridos hermanos, Vivir de la mano con la Fe, significa vivir soñando con amor y perdurar en la misma Fe es acariciar la gloria, esto es lo que vivieron los apóstoles en aquellos tiempos de persecución, no había nada ni nadie que los detuviera en la evangelización, anunciando por el mundo entero la importancia de tener o convivir con Jesús, muchos se convertían y otros se rehusaban a creer en el Mesías, en nuestra actualidad si bien es cierto las persecuciones son mínimas han confundido Libertad con libertinaje y en-rumban por caminos equivocados, por eso nosotros en plena libertad debemos caminar por el sendero de la justicia y la claridad que nos da la luz de Jesús.
Yo y mi Padre somos uno solo, mis ovejas me siguen por que me conocen, nos dice Jesús en el evangelio de Juan, » ver comentario
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HERMES MENDEZ
HERMES MENDEZ

el 13/5/14
siempre sus comentarios me ayudan a seguir en esta obra de amor ya que es mi sueño de que algún dia se pueda dar lo de vivir como verdaderas comunidades que todo lo tenían en común que dios les bendiga por lo que hacen
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RVELIN
RVELIN

el 13/5/14
La semilla dejada por Esteban no cae en tierra infertil el cristianismo toma mayor auge en todas partes es cierto hay ovejas verdaderas que escuchan la voz de su pastor otras dudan del poder del Espìritu Santo en este caso como los Judios aunque nosotros podemos ser peor que ellos Jesus demostraba con echos su accionar, su vida es de coherencia Fe y Evangelio,yo y mi padre somos uno solo que dificil asimilar lo indicado en estos tiempos hoy en dìa,que nuestra vida sea de frutos de buenas obras para los demàs
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cesar cano
cesar cano

el 13/5/14
el señor siempre nos dice que el es el mesías, pero no queremos ver sus obras, cuando están a la par de nosotros, enfrente pero somos duros de cabeza y de corazón.
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