Comentario al Evangelio del

C. B.

Salados al fuego

¿Por qué las personas sabias son humildes? Quizá porque han comprendido que no pueden fiarse de sus fuerzas. Esta humildad no tiene nada que ver con una autoestima baja sino con una percepción muy profunda de la condición humana. La antítesis del humilde es el rico, aquel que pone su confianza exclusivamente en los bienes materiales creyendo que la acumulación de los mismos, y por los medios que sean, le da el dominio sobre la propia vida y la ajena. Detras de las durisimas palabras que Santiago dedica a los ricos esta la convicción de que la única riqueza en la que hay que poner el corazón es Dios, en sus manos está nuestro destino, y quien pone su confianza en Dios no puede vivir de espaldas al necesitado.

Por el contrario, el salmo 1, canta al hombre que ha puesto su confianza en el Señor: Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón, y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin. ¡Cómo me gusta esta imagen! He vuelto sobre ella muchas veces. Del árbol sólo vemos el tronco, las ramas y, en el momento oportuno, las hojas y los frutos. Pero no vemos que sus raíces absorben el agua de la acequia. ¿No os parece hermosa esta imagen para explicar en qué consiste la genuina experiencia de Dios? Si el árbol “exhibiera” sus raíces, se secaría en seguida. Dejemos que unos frutos sencillos, a su tiempo, den cuenta del agua que los ha hecho nacer. Pero no nos empeñemos en exhibir las raíces. Dejarían de transmitir vida.

El evangelio de hoy termina con un dicho relativo a la sal: Todos serán salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con que la sazonaréis? Repartíos la sal y vivid en paz unos con otros. Reconozco que no me resulta fácil entender estas palabras después de haber leído las referidas al escándalo de los pequeños. ¿A qué viene la alusión a la sal? Probablemente detrás de estas palabras está la imagen de los ritos sacrificiales en los que los animales eran rociados con sal antes de ser entregados a las llamas (cf Ez 43,34). Para los seguidores de Jesús, estas palabras son, pues, como una predicción de las pruebas purificadoras por las que han de pasar. En ellas han de mantener el espíritu de lucha y de sacrificio. ¡Seamos todo lo salados que podamos!

Comentarios

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Joselito H.
Joselito H.

el 27/2/14
El Evangelio de este dia, nos habla el Senor, de no escandalizar, a losque tartan de seguir tu camino,, porque mas le valdria, colocarse una rueda de Molino al cuello y lanzarse al mar. Tambien, de la suerte que corren los pobres de espiritu, porque de ellos es el Reino de los Cielo, ademas, nos dice que si un organo de nuestro cuerpo, como un ojo, una mano o un pie, es motive de escandalo de pecado, que cortemos ese organo, porque es major llegar sin el al cielo y no con los dos al infierno.
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gustavo spallet
gustavo spallet

el 27/2/14
El extremismo reside en no caer .
Hay veces que conviene ser muy firme, tengamoslo en cuenta.
Cada uno a su modo sabe como alejarse de la tentacion, esa es la sal, el modo particular que cada uno tiene de salir de lo que no le conviene .
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pedro aníbal
pedro aníbal

el 27/2/14
Queridos hermanos, San Tiago en la primnera lectura nos advierte sobre lo enpecinados que somos con relación a acumular bienes materiales en la tierra que solo sirven para los deseos de la carne y nmos olvidamos de nuestros hermanos que sufren a nuestro alrededor y aún mas endureciendo nuestro corazón, pero al final nade te llevas y dew que te valió tus bienes si pierdes tu alma, por eso seamos condecendientes con los que nos rodean.
El evangelio nos invita a reflexionar que somos aves de paso y que nuestro camino debe estar con rótulos de enseñanzas de ayuda al prójimo y debemos de tener la ambición de querer servir a los mas necesitados.
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Irenarco Cala
Irenarco Cala

el 27/2/14
Gracias Señor Jesucristo por enzeñarnos la Verdad: perdonaste. Mis pecados y ahora somos la "sal de la tierra". De aquí en adelante ebo ser como el árbol plantado junta a corrientes de agua...no permitiré que mis raíces se vuelvan estériles y secas. Amén...¡ Cristo Vive !
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R.VELIN
R.VELIN

el 27/2/14
EL DINERO ES UN MEDIO,DIOS ES EL FÍN, DIOS SIN EL HOMBRE SIGUE SIENDO DIOS,EL HOMBRE SIN DIOS ES NADA X QUE TODO LO QUE TENEMOS EL NOS DIÓ SOLO SOMOS SUS ADMINISTRADORES AL FINAL NADA NOS LLEVAREMOS
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Rafael Carazo
Rafael Carazo

el 27/2/14
Por nuestros hermanos, desde y en nuestra comunidad, debemos hacer lo que podamos y un poca mas. Ese pequeño esfuerzo adicional que cada uno de nosotros realice se sumará cada día hasta formar una enorme fortaleza de amor renovado día a día.

Ya sea con pequeños actos de amor o contribución material, estaremos sumando algo todos los días en favor de quienes más lo necesiten. Algunos llegaremos a comprender tarde o temprano que NO DEPENDEMOS del dinero para contribuir con nuestra iglesia, DEPENDEMOS exclusivamente de nuestra voluntad.

El egoista puede quedarse con sus bienes materiales, ya tiene su recompensa. Nuestro amor cristiano es el patrimonio mas valiosos, nuestra recompensa será la vida eterna.
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jose Luis.
jose Luis.

el 27/2/14
Gracias por la meditación, la cita es: Ez 43,24.
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