Comentario al Evangelio del

Severiano Blanco, cmf

Queridos hermanos:

Las palabras de los profetas iban siempre más allá de lo convencional y comúnmente aceptado; frecuentemente desconcertante. Todavía hoy nos siguen desconcertando las palabras del profeta de Nazaret, que rondan la descalificación de sus parientes, incluida su madre. El evangelista Marcos no se ha recatado en presentarnos ese rasgo “escandaloso” de Jesús. ¡Tantas veces nos han exhortado a vivir una sólida espiritualidad mariana con el argumento de que nada sería tan del agrado de Jesús como la alabanza dirigida a su madre, el reconocimiento de la singular grandeza de esa mujer!

Jesús nunca descalificó la familia humana, sino que la enalteció como institución querida por el creador. A quienes le preguntaban por lo que había que practicar “para entrar en la vida”, él les respondía con algunos mandamientos del decálogo, entre ellos el de “honrar padre y madre” (Mc 10,19). A quienes, so pretexto de piedad y de dar limosnas al templo, descuidaban la atención a sus padres necesitados, les reprochó que “sustituían el mandamiento de Dios por tradiciones humanas” (Mc 7,9). 

Pero Jesús al mismo tiempo relativizó muchas instituciones humanas ante el valor absoluto del Reino de Dios y la adhesión a su persona. A pesar de entender el matrimonio como algo muy noble, “unido por Dios”, que al hombre no le está permitido “separar”, reconoció también la existencia loable de una vida celibataria, de “eunucos por el Reino de los cielos” (Mt 19,12). Muchos sospechan que, con esa expresión, explica y justifica su propia opción y la de algunos de sus seguidores. También habla de “dejar padre y madre, hermanos y hermanas, hijos e hijas” por él y por el evangelio (Mc 10,29), y a un aspirante al seguimiento no le concede tiempo ni siquiera para ir a dar sepultura a su padre (Lc 9,59).

Jesús practica un cierto distanciamiento de su propia familia, debido seguramente a que varios de sus parientes no lograron entender, al menos inicialmente, su actitud profética. En Jn 7,5 se dice expresamente que “sus hermanos no creían en él”, y en Mc 3,21 se va aún más allá: “los suyos fueron a hacerse cargo de él porque decían: está trastornado”. Ello hace que Jesús relativice la familia carnal; a quienes alaban al vientre que le gestó, responde que son más dignos de alabanza “los que oyen la palabra de Dios y la guardan” (Lc 11,28); este es un pasaje muy cercano al que hemos leído hoy.

Jesús no nos invita a menospreciar ningún valor humano, tampoco el familiar; pero desea que la opción por el Reino, por el proyecto del Padre, sea la nueva óptica con que contemplemos todo, y el único valor absoluto. Por lo que respecta a la familia, Jesús ha elegido poco antes un grupo de seguidores, que son los que le van entendiendo, que constituyen su nueva familia. Su deseo es que la familia carnal se convierta también en la familia de fe; y no todos lo logran con la misma rapidez. De paso afirma algo grave: quienes llevan su misma sangre (nosotros podríamos traducir por tradición, cultura), si no comparten su ardor por los intereses del Padre, siguen estando “fuera”.

Vuestro hermano
Severiano Blanco cmf

Comentarios
gustavo gustavo
el 28/1/14
gracias Severiano por tus reflexiones
seguir la palabra de jesus y sus principios lamentablente hacen alejar a nuestros seres queridos de nosotros.
Que lindo seria que no fuera asi, a las personas que conforman nuestra familia y tanto queremos, resulta que no comprenden este camino angosto que es seguir el bien.
ojala la luz de cristo abarque tambien a la familia entera !!
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Joselito H. Joselito H.
el 28/1/14
El Senor, nos sorprende, cuando le dice a las gentes, que su madre y sus hermanos, son aquellos que guardan sus mandamientos y cumplen su volintad.
Para Jesus, que era un profeta y podia ver mas alla que nosotros, decia estas palabras, para que la gente no creyera, que solamente le importaba su familia, sino, todo aquel, que compartia su palabra.
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Irenarco Cala Irenarco Cala
el 28/1/14
Bendito Dios, permiteme hacer solamente tu santa voluntad.
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Carmen Muñoz Carmen Muñoz
el 28/1/14
Los lazos familiares ,desde luego puestos por Dios para poder crecer ,son generalmente condicionantes, creo que estamos llamados a ir más allá. al rededor de la familia hacemos muchas idealizaciones que no corresponden a la realidad, el Amor que plantea el Evangelio es el Amor Universal, don de Dios y manifestado en Jesucristo, es el Amor que estamos llamados a recibir a través del Espíritu del Señor que se nos ha dado a Todo ser humano y que ojalá nos alcancé la vida para descubrirlo y vivirlo, es el cielo en la tierra. GRACIAS Severiano por la reflexion.
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pedro Anibal pedro Anibal
el 28/1/14
Queridos hermanos, Jesús mediante su evangelio de hoy nos pone de manifiesto que nos considera dentro del rango familiar al decirnos hermanos, padres y cuan afinamiento existe ya que los que le seguimos nos encontramos dentro del circulo familiar, por eso seguir a Cristo no es otra cosa que vivir con él y hacer su santa voluntad, pero muchas veces resulta difícil apartarnos del mal y del mundo en general por que en el encontramos una forma distinta de vivir, pero en Dios encontramos amor pleno y vida eterna.
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pedro Anibal pedro Anibal
el 28/1/14
Queridos hermanos, Jesús mediante su evangelio de hoy nos pone de manifiesto que nos considera dentro del rango familiar al decirnos hermanos, padres y cuan afinamiento existe ya que los que le seguimos nos encontramos dentro del circulo familiar, por eso seguir a Cristo no es otra cosa que vivir con él y hacer su santa voluntad, pero muchas veces resulta difícil apartarnos del mal y del mundo en general por que en el encontramos una forma distinta de vivir, pero en Dios encontramos amor pleno y vida eterna.
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José Damián José Damián
el 28/1/14
Gracias por los comentarios del Evangelio, siempre nos ayudan a poder acercarnos más a JesCristo y de esa forma poder obrar en la vida como Él quiere. El Señor le bendiga.
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