Comentario al Evangelio del

Juan Lozano, cmf

Querido amigo/a:

Si se te pasó la primera semana del Adviento sin pena ni gloria, ayer comenzamos una segunda, una nueva oportunidad para sincronizar nuestro reloj con el tiempo de la Esperanza que se nos propone vivir a todos los cristianos como preparación al nacimiento de Jesucristo. No dejes pasar este tiempo sin más. Pídele al Señor que te ayude a centrarte, a vivir con intensidad y capacidad de sorpresa esta semana.

Es la esperanza de la que profeta Isaías nos invita a vivir en la segunda semana de Adviento con la meditación de los capítulos 35, 40 y 48 en las primeras lecturas. En concreto, el capítulo 35 que la liturgia nos propone hoy es una riada de buenos augurios, buenas noticias para el pueblo que espera y mantiene su fe en el Señor. Todo florece bellamente de gozo y alegría, porque todo está llamado a restaurarse, por ello el versículo 4 nos recuerda: Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará. Es una lectura muy bonita para hacer una buena meditación con esta pregunta: Señor, ¿en qué aspecto de mi vida tengo que ser más fuerte? Dios nos bendice potenciando las cualidades que nos ha dado, las herramientas que cada uno tenemos a través de las cuales estamos llamados a realizar el bien. Eso es un don, el regalo que tu creador te otorgó y que has ido descubriendo, cultivando, poniendo en práctica. No tengas miedo de usar tu don. Si se ha debilitado, si está oxidado, el Señor lo arregla, como también dice el canto de bendición del profeta Isaías: se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como ciervo el tullido, la lengua del mudo cantará.

Cada uno tenemos un don. No tenemos que envidiar los dones de los demás. Con el que Dios te ha bendecido, con ese te vale, sino mira al santo de hoy con cuya memoria libre propone orar la liturgia: San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, (pinchando en el nombre accedes a su biografía) un hombre muy sencillo y humilde, sin talentos espectaculares, pero de una gran fe, testigo de la aparición de Ntra. Sra. de Guadalupe.  

Cuando los seres humanos no utilizamos nuestros talentos y cualidades estos se atrofian, se paralizan.Y al contrario, cuanto más usas tu don al servicio de los demás y del bien, este crece, se desarrolla. En la secuencia del evangelio de hoy, un hombre paralítico es descolgado por el techo ante Jesús. El poder sanador de Jesús es físico y espiritual, no sólo cura los pecados, también su cuerpo entero. Quizá algún talento nuestro está algo paralizado. Es buena ocasión para orar al Señor pidiéndole que, si es así, nos diga ¡ponte en pie!

Vuestro hermano en la fe: 
Juan Lozano, cmf.

Comentarios
Joselito H. Joselito H.
el 9/12/13
Ayudame, Senor seguir adelante compartiendo tu palabra con mi familia, hacienda nuestra la fe que caracterizo, a los que llevaban el enfermo en Camilla y no encontrando puerta para entrar donde estabas Tu, rompieron el techo y penetrando al interior de la casa, pusieron a tu vista al paralitico.
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yusnelvi caripa yusnelvi caripa
el 9/12/13
muy hermoso yo me dejo llevar por la palabra
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richi947 richi947
el 9/12/13
La tarea para hoy, acrecentar el DON que Dios nos dio hacerlo crecer y fructificar. No lo escondamos ni lo enterremos como ese servidor perezoso. Por otra parte, con la ayuda del Señor dejemos de lado la camilla y caminemos con firmeza tras los paso de Jesús que nos da la mano para avanzar con El. Hermano, tú que vives atado al pecado y no puedes salir de sus redes, gríta fuerte: "Jesús hijo de David, ten piedad de nosotros". Él nos escucha siempre.
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wilmer373 wilmer373
el 9/12/13
En la actitud de quienes quieren la curación de su amigo vemos los esfuerzos humanos para conseguir lo que realmente desean. Lo que querían era algo muy bueno: que el enfermo pudiera andar. Pero no es suficiente con esto. Nuestro Señor quiere hacer con nosotros una sanación completa. Y por eso comienza con lo que Él ha venido a realizar en este mundo, lo que su santo nombre significa: Salvar al hombre de sus pecados.
Como en aquellos tiempos, los consultorios de los médicos están llenos de enfermos. Pero, como aquellos hombres, tenemos el riesgo de no ir con tanta diligencia al lugar donde realmente nos restablecemos plenamente: al encuentro con el Señor en el sacramento de la Penitencia.
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ANTONIA RUIZ ANTONIA RUIZ
el 9/12/13
Señor mio y Dios mio, tu que eres el gran Salvador, levantanos de nuestra camilla, que llena esta de pecados y haz nos caminar hacia Ti ,confiados en la Fe y el perdón
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pedro Anibal pedro Anibal
el 9/12/13
Queridos hermanos, como no alegrarnos en este mes de adviento, sin la fiesta está asegurada, solo basta ser dóciles de corazón, pues Dios nos augura felicidad a todo aquel que permite dejar nacer al Dios del cielo en nuestros corazones, El Señor llega y llega pronto, la fiesta está asegurada, no habrá mas tristeza ni mas penas, este mes trae dicha y prosperidad vivamos el adviento llenos de gozo y amor por que Jesús debe nacer en nuestra casa y para eso debemos asearnos y limpiarnos por dentro, que Dios encuentre nuestra casa muy aseada y perfumada para que se quede a vivir en ella.
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inescaho inescaho
el 9/12/13
Hoy vemos la solidaridad de los amigos del paralítico, el ingenio para presentárselo a Jesús. Seamos solidarios con nuestros hermanos en la fe y en dolor.
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