Comentario al Evangelio del

Severiano Blanco, cmf

Queridos hermanos:

Nos encontramos un día más con el lenguaje simbólico de la apocalíptica, tanto en el libro de Daniel como en el tercer evangelio.

Dirijamos en primer lugar una mirada rápida a la visión simbólica de las cuatro fieras. Líneas después de lo que hoy leemos, el mismo libro de Daniel nos desvela el símbolo; se trata de cuatro imperios, para nosotros bien conocidos: el babilónico, el persa, el de Alejandro Magno y el siro-seleúcida. Los cuatro han sido opresores de Israel, pero el último, del momento en que se escribe el libro, es el más cruel; en él se han dado cambios de dinastía, lo que se designan mediante la imagen de los cuernos que son arrancados, que brotan de nuevo etc.

Lo verdaderamente importante, aquello en lo que el autor pone el acento, es el final de la visión: uno como “Hijo de Hombre”, muy cercano al Altísimo, priva a las fieras de todo su poder y a él se le da el imperio, el honor y el reino. Nuevamente nos encontramos con la finalidad consoladora del lenguaje apocalíptico: la última palabra la tiene el bien; el plan de Dios termina siendo realidad, a pesar de las zancadillas que la maldad humana le haya puesto. El cristiano no puede leer aquí otra cosa que el triunfo de Jesús, el “Hijo del Hombre”, su resurrección y su exaltación a la gloria del Padre, gloria que, finalmente, compartirá con “los santos del altísimo” (Dn 7,18), es decir, con sus fieles, con todos los creyentes.

El texto del evangelio es igualmente una llamada a vivir esperanzados, aun en medio de calamidades. El autor sabe que “todas esas cosas” (en su pensamiento, la guerra judía con la destrucción de Jerusalén y su templo) han sucedido, las han sufrido muchos de la generación de Jesús; porque la palabra de Jesús se cumple. Pero no todo es destrucción; pesan más los signos de salvación. En esto el pensamiento del evangelista y el de Jesús coinciden: estamos invitados a percibir en torno a nosotros mil pequeños detalles que nos muestran la acción creadora y salvadora de Dios ya en el presente: “levantad los ojos y mirad los campos ya dorados para la siega” (Jn 4,35).

Jesús interpretaba sus exorcismos y curaciones como signos de que “el Reino de Dios ha llegado a vosotros” (Lc 11,20). Y Lucas sabe que en su iglesia hay creyentes desprendidos, como Zaqueo, compasivos, como el buen samaritano, generosos, como la viejecita que echó todo en el cepillo de los pobres… Todo ello son signos del mundo nuevo. Con razón pudo transmitirnos el dicho de Jesús, seguramente actualizado, de que “el Reino de Dios no viene con aparatosidad… pues está en medio de vosotros” (Lc 17,21). Jesús invitaba a ver en lo pequeño la presencia anticipada de lo más grande: en la semilla, en una pizca de levadura… Ojalá sus palabras sigan vivas en nosotros, “no pasen”, y seamos como Él portadores de esperanza, heraldos de buenas noticias, creadores de ganas de vivir.

Vuestro hermano en la fe
Severiano Blanco cmf

Comentarios

Deja tu mensaje:

pedro Anibal
pedro Anibal

el 29/11/13
Queridos hermanos, Daniel nos describe la unción del hijo del hombre (Jesús), quien llegó a este mundo cargado de poder y amor, demostrando que su reino no tiene fin, anunciando de esta forma su poderío inacabable y para siempre.
El evangelio de Lucas, Jesús hace clara alusión a estar preparados y atentos por que todo pasará mas no sus santas palabras, obreros trabajemos en la mies del Señor de forma incansable por que al final la recompensa nos llevará a vivir eternamente en la presencia del Dios todopoderoso.
Me gusta 0
karina godoy
karina godoy

el 29/11/13
feliz de leer toda la semana la liturgia diaria,la palabra del señor es muy sanadora, y lo he tomado seriamente . el hecho de leerla todos los dias , bendiciones
Me gusta 0
Joselito H
Joselito H

el 29/11/13
En estos dias proximo al Adviento, nos seguimos preparando espiritualente para esperar la venida del esias, cuyo nacimiento se conmemora el venticinco de diciembre. Tambien es Buena la occasion, para recorder lo que nos dice el Santo Evangelio con relacion a los ultimos tiempos y la llegada del fin del mundo, donde todos debemos estar preparado.
Me gusta 0
ANTONIA RUIZ
ANTONIA RUIZ

el 29/11/13
Me ha costado mucho trabajo entender este evangelio, pero en verdad digo que debemos estar preparados para cuando llegue el momento de darle cuentas.
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.