Comentario al Evangelio del

Carlos Latorre, cmf

La primera lectura de hoy termina diciendo: Por entonces, muchos bajaron al desierto para instalarse allí, porque deseaban vivir según derecho y justicia.
También hoy los cristianos nos encontramos  con ambientes difíciles donde poder vivir nuestra fe, pero no se trata de huir o de esconderse. Sabemos que lo que convence y arrastra no son las lindas palabras, sino las obras de amor hacia los demás, la solidaridad con el más débil y abandonado.

Con frecuencia aparecen noticias de enfrentamientos entre cristianos y musulmanes  en Egipto, entre cristianos e hindúes en la India… Y ciertamente da mucha pena ese odio por motivo del credo religioso. Por eso es más llamativa la obra de la Beata Teresa de Calcuta que supo ganarse el corazón de personas nada amigas de los cristianos. A Madre Teresa de Calcuta le fue confiada la misión de proclamar la sed de amor de Dios por la humanidad, especialmente por los más pobres entre los pobres. “Dios ama todavía al mundo, decía,  y nos envía a ti y a mí para que seamos su amor y su compasión por los pobres”. Fue un alma llena de la luz de Cristo, inflamada de amor por Él y ardiendo con un único deseo: “saciar su sed de amor y de almas”. Ese mensaje todos lo entendieron y respetaron. No son las ideas las que nos hacen hermanos, sino los sentimientos y afectos, los gestos de amor.

San Lucas en el evangelio nos pone delante a Jesús que llora y se lamenta por su querida ciudad de Jerusalén que no ha reconocido ni aceptado la visita de Dios que la quiere salvar y preservar de la destrucción. Él, como buen judío, ama con un cariño especial a la Ciudad Santa, en cuyo templo reside la gloria del Dios de Israel. Jesús sabe que allí están todos los elementos necesarios para realizar el plan de Dios; pero la realidad es que la ciudad se ha convertido en símbolo de la obstinación y el rechazo a todo lo que tuviera que ver con la voluntad divina, y esto le atraerá la perdición, pues de ella «no dejarán piedra sobre piedra».

Ver llorar a una persona nos conmueve, ver llorar a Jesús, el Hijo de Dios, nos desconcierta por su profundísima humanidad: se ha hecho en todo semejante a cualquiera de nosotros y ama no sólo a personas concretas, sino también a aquella ciudad, Jerusalén, cuyos dirigentes la van a llevar a la destrucción y ruina total.

Carlos Latorre
Misionero Claretiano

Comentarios
Francisca Francisca
el 21/11/13
La Reflexion de las Lecturas me hizo saber la Gran Humildad de "La Madre Teresa"... Pues ella nos hizo saber del Amor de Dios Vivo...
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Joselito H Joselito H
el 21/11/13
Estamos caminando cada dia hacia el final de nuestra vida, como nos lo muestra el Santo Evangelio de este dia, por eso te pedimos, Senor, que nos ayude a preparer para participar con alegria, en ese dia tan especial para nosotros donde seremos juzgados ante la presencia del Senor y responderemos a nuestra actuaciones en este mundo.
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Eduelespuru Eduelespuru
el 21/11/13
Hermanos buenos días , comparto lo siguiente:
Hoy el señor siente tanta pena por su iglesia la cual esta debilitada por nuestras acciones , tenemos todo para poder seguir a Cristo el nos a dejado tantas enseñanzas las cuales nos ayudan a vivir .
No las aceptamos y solo hacemos lo que nosotros queremos no lo que nos pide el señor ( Que sacrificio ) solo pedimos y pedimos que damos?¿ cuando estamos en problemas corremos a el y luego lo abandonamos cambiemos hermanos. De otra parte que hemos hecho y seguimos haciendo con las cosas de Dios ahora las comerciamos , cobramos por algo que el señor nos dio sin costarnos nada nosotros lo manchamos que vergüenza, hermanos Jesús ama a su iglesia no nos convirtamos en mercaderes y sirvamos al dinero disfrazando nuestra fe a Dios.
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pedro Anibal pedro Anibal
el 21/11/13
Queridos hermanos, el libro de macabeos, describe aquel personaje que por la obediencia a Dios abandona su tierra y sus bienes por ser fiel al Señor, a nosotros muchas veces nos cuesta abandonar el pecado para poder vivir bajo las leyes de Dios, sigamos el ejemplo y digamos Señor aquí estoy para cumplir lo que quieres de mi.
Jesús, con su llanto demuestra lo mucho que nos quiere, en verdad el vino a este mundo por salvarnos pero nos rehusamos a seguir sus enseñanzas, somos desobedientes a las leyes de Dios, pero advierte que la justicia divina llegará, por eso hoy que en vida tenemos la oportunidad de arrepentirnos hagámoslo con un corazón contrito y veremos que vivir con Dios es la mejor decisión y experimentarás que el amor no te será ajeno.
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moralitoa moralitoa
el 21/11/13
Gracias Dios Padre nuestro por tus ejemplos de humildad a traves de los grandes santos de nuestra historia. Danos Santidad Señor y ni permitas que nadie nos aleje de tu amor. Amen
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Jose Luis Jose Luis
el 21/11/13
No entiendo cómo se puede leer en un templo cristiano la primera lectura de hoy y al terminar decir: Palabra de Dios. ¿No predicó Jesús el amor a los enemigos, la ternura de Dios para con todos, que hace salir el sol cada mañana sobre buenos y malos, sobre justos e injustos?
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Carlos Latorre Carlos Latorre
el 21/11/13
Le comento lo siguiente a José Luis:
1º No podemos cambiar lo que está escrito en la Biblia y tampoco ignorarlo.
2º El Nuevo Testamento, es decir, Jesús ha venido para sanar lo que estaba herido, abajar lo que quería sobreponerse a los demás y enseñarnos cuál es y cómo es el culto que el Padre del cielo espera de sus hijos y hijas.
Leyendo el Antiguo Testamento se da uno cuenta de la grandeza y belleza de la Palabra de Jesús nuestro Maestro. ¡Demos gracias por un regalo tan grande!
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