Comentario al Evangelio del

Enrique Martínez, cmf

EL REINO VENDRÁ Y HA VENIDO


 

         Esto de las traducciones a veces complica las cosas. Para unos el Reino está «dentro» de vosotros, lo cual significaría una invitación a buscar la presencia de Dios en nuestro interior. Para otros, el Reino está «junto a vosotros» o «en medio» de vosotros, y en este caso, la atención tendría que centrarse en los acontecimientos de la vida cotidiana. Para unos el Reino no vendrá «espectacularmente», y para otros, el Reino «no está sujeto a cálculos». Y en cuanto a la imagen del «relámpago», unos dicen que significa que la aparición del Hijo del hombre será suficientemente luminosa y visible para todos, sin necesidad de que alguien nos interprete supuestas revelaciones personales... Mientras que otros indican que ese acontecimiento llega siempre en el momento más inesperado; es tan imprevisible como el relámpago.

          Tengo claro que Jesús y el Reino son dos realidades inseparables. Que la presencia de Jesús entre nosotros significa la cercanía de Dios y de su Reino. Lo demás...... ¡ya me gustaría pregúntarselo a san Lucas!

¡Pues no es mala idea! Veamos lo que nos dice en su Evangelio:

 

 

+  Para aquella joven nazarena orante, escuchadora de la Palabra, disponible y obediente... la llegada de Dios fue inesperada y turbadora, en medio de sus actividades cotidianas, en su casa. Aquel Ángel, después de invitarla a la alegría, no le dio demasiadas explicaciones. Pero ella no dejó escapar la ocasión de aceptar y acoger. De modo que el Reino empezó a estar «dentro» de ella, y gracias a ella, «en medio» de nosotros.

+ Para los pastores de Belén, que pasaban la noche al raso, haciendo sus cosas de cada día, y primeros testigos de la llegada del Salvador y su Reino, la luz de Dios les envolvió de pronto, por sorpresa, y el ángel les invitó a la alegría y a no tener miedo y a acudir donde estaba un niño entre pañales en un pesebre. Nada llamativos esos signos. Pero ellos «fueron aprisa» y comprobaron  que era cierto lo que habían visto y oído. Se llenaron de gozo y de esperanza.

+  Para los habitantes de Nazareth, la ciudad donde se había criado, la experiencia fue bien diferente. No vieron en él nada «espectacular», era «el hijo de José», querían ver alguna maravilla para creer... y le echaron de la ciudad con intenciones de despeñarlo. Perdieron la ocasión de acoger la presencia del que traía la liberación a los pobres, ciegos y oprimidos en su propia ciudad. 

+  La cercanía y presencia de Dios supone que los demonios son expulsados y destruidos, y que enfermedades de todo tipo son curadas. La presencia del Reino significa dignificación, salvación, liberación y curación para los que acuden a él. 

+  Para los discípulos y apóstoles, se trata de una llamada a seguirle, a estar con él, mientras andaban entre redes, o en la mesa de los impuestos. Lo dejan todo de inmediato, y se van con él. Y tuvieron la oportunidad de pasar no sólo uno, sino muchos días en compañía del Hijo del Hombre. Y luego serán enviados en su nombre, a hacer sus mismas obras de curación y liberación

+  La «novedad» que trae Jesús es una llamada a la felicidad y la bienaventuranza, especialmente para los pobres, los que lloran, los perseguidos por ser de los suyos... y que la Ley y todos sus cumplimientos queda superada, que no son «méritos» para alcanzar a Dios, que a Dios se le alcanza dejándose afectar por su misericordia, reconociendo nuestra condición de pecadores.

+  La presencia del Reino tiene poco de llamativa. Es una luz que alumbra a los de casa, un poco de levadura o de sal metidas en la masa, una semilla que va creciendo despacio, un grano de mostaza... Las cosas cambian con la presencia de Dios, son mucho mejores... pero fácilmente pasan inadvertidas para muchos.

+  Los que acudieron al «espectáculo» de su crucifixión, no sacaron nada en claro (salvo aquel centurión), a pesar de que las tinieblas cubrieron la ciudad a mediodía, mientras se oscurecía el sol. Y sólo algunos tuvieron la dicha de experimentar que la muerte no había podido con él, mientras acudían al sepulcro son sus ungüentos, o partían el pan cerca de Emaús, o se reunían llenos de miedo en el cenáculo.

      Por no alargarnos más, y pidiendo disculpas por no haber matizado demasiado: Se trata de descubrir su presencia callada pero eficaz y hacerle presente como luz y sal, en las cosas de cada día, en el mundo y dentro de cada uno. De responder sobre todo a la voz de su Palabra y seguirle. De curar, liberar, acoger, perdonar en su nombre, y ser enviados como testigos de su Resurrección. Una presencia, una tarea, una esperanza... de que vaya creciendo el Reino, de que «venga» (Padrenuestro), de que llegue a su plenitud. La «hora» no es cosa nuestra. Pero ya ha comenzado la cuenta atrás. La semilla  está sembrada, la levadura en la masa, los suyos trabajando, y «cada día», «hoy» puede ser el día. Que nos encuentre en vela y trabajando.

Enrique Martínez, cmf

Comentarios
Joselito H Joselito H
el 14/11/13
Senor, ayudame siempre a tener la sabiduria a mi alcance, que Ella sea la que guie mi vida, en cada paso que de y que nunca se aleje de mi vista, pues quien tiene la virtud de la Sabiduria lo tiene todo, pues la Sabiduria nos conduce hacia Ti.
Ayudame, Senor a estar preparado para el ultimo dia de mi vida, pues no sabemos ni el dia ni la hora en que Tu nos llamaras a rendirte cuenta.
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Ignacio Ignacio
el 14/11/13
BELLO!!!
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PEDRO ANIBAL PEDRO ANIBAL
el 14/11/13
Queridos hermanos, la Sabiduría debemos de buscar para poder encaminar nuestras vidas hacia la santidad, proviene del espíritu de Dios, en nada se compara y nos ayuda a convivir en la presencia de Dios.
El reino de Dios, vive entre nosotros, esta tan cerca pero dejémoslo desarrollar, la luz que guía nuestro sendero, va delante de nosotros iluminándonos; debemos permitir a Cristo entrar en nuestras vidas para tener todo claro que solo él pueda administrar nuestra casa.
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richi947 richi947
el 14/11/13
¿Que seamos luz y alumbremos! ¡Que seamos sal y le demos sabor a los demás! ¡Que seamos la buena noticia de Jesús y la expandamos por el mundo! ¡Que seamos levadura y fermentemos toda la masa! ¡Que seamos semilla y hagamos un bosque donde aniden las aves del cielo! ¡En fin, que seamos la caña seca para que Tú, Señor, la muevas con tu soplo! Amén
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Cecilia Cecilia
el 14/11/13
Permite señor que cada uno de tus tus hijos logremos esa sabiduria que nos llevara a ser parte de tu Reino. Amen
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roberth roberth
el 15/11/13
la sabiduria es un don que se lo debemos pedir al espieritu santo, el cual nos da el gusto por las cosas que son de Dios, y de aqui que ella nos hara llegar al reino de Dios.
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Viriato Viriato
el 14/11/13
El deseo ilusionado de Jesús por desvelar el Reino con sus palabras no tuvo (ni tiene hoy) la interpretación profunda, incuestionable de su Verdad.
Seguimos MIRANDO HACIA AFUERA, a los hechos, a los acontecimientos, a las actitudes de unos y de otros para descubrir el significado del Reino, cuando el significado hondo, auténtico, liberador, solo se encuentra MIRANDO HACIA ADENTRO.
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ANTONIA RUIZ ANTONIA RUIZ
el 28/11/13
Por que esperar una nueva llegada de Jesús, si el esta presente en cada átomo de nuestro ser, solo basta mirar un atardecer lo hermoso que es, el nacimiento de un nuevo ser humano y es ahí en donde esta Dios nuestro Señor.
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