Comentario al Evangelio del

Enrique Martínez, cmf

NO SÓLO CURADOS... ¡SALVADOS!


 

         Nos apunta Lucas al comienzo de esta escena que Jesús va «camino de Jerusalem», el lugar de su pasión. Lo que aquí ocurre tiene relación con lo que allí le pasará a Jesús, es una ayuda para entender el significado de la Pascua. No estamos, por tanto, ante una simple invitación al agradecimiento y la alabanza divinas. Veamos.

         Se le acercan un grupo de diez leprosos. Son considerados indeseables, pecadores, castigados por Dios, excluidos de la sociedad, gente con la que no hay que tener ningún contacto... según dice la misma Ley de Moisés. Quizá no sea casualidad que sean «diez» hombres, como son diez los mandamientos (=Ley). La Ley, tal como se vive e interpreta en aquel momento, es «excluyente», «marginadora»: abandona al hombre en su necesidad, soledad y pecado. Les han enseñado que, además de su tremenda desgracia, Dios no quiere saber nada de ellos, no tienen acceso a Dios. Pudiera interpretarse también el número diez como «todos»: "todos" los que viven bajo la Ley y sus mil ritos y condiciones están «prisioneros» de ella, no tienen libertad, su vida está vacía sin sentido, no tienen nada que hacer más que «sobrevivir» y no llegan a Dios, no quedan sanados/salvados.

       Aquellos hombres no piden expresamente una curación: ruegan «misericordia», compasión de Jesús. Esperan de Jesús, el Maestro (¿sólo Maestro?), un trato diferente al que todos les dan. ¿Quizá un poco de calor humano, de comprensión...? 

       Lo cierto es que no hay «contacto» humano entre ellos y Jesús. Probablemente Lucas tiene en cuenta a su comunidad cuando describe estos hechos: ya no tienen a Jesús a su alcance, no pueden «tocarlo». Sólo tienen su Palabra y la invitación a ponerla en práctica, construyendo así la propia casa sobre roca.

        Jesús, poniéndose en la misma clave de su mentalidad legalista, les envía a los sacerdotes del templo. Todos ellos le escuchan y obedecen. Es curioso, porque se ponen en camino tal como les ha dicho Jesús... sin que haya ocurrido nada de nada. Eso ya indica una admirable confianza en la Palabra de Jesús. Y «mientras iban de camino...».  Las primeras comunidades cristiana se referían al discipulado, al seguimiento de Jesús, con esa misma palabra «camino». La curación, la purificación, tiene lugar al escuchar la Palabra y ponerse en camino. «Por el camino» quedamos sanados, purificados, curados. Como aquellos diez hombres.

      Pero la cosa no termina aquí. Uno de ellos y sólo uno de ellos, samaritano para más señas, que no tenía el más mínimo interés por el Templo y sus sacerdotes y ritos de purificación, se da cuenta de varias cosas:

1) Que ha quedado curado/purificado... por escuchar la Palabra de Jesús. El Templo, la Ley y los sacerdotes no han hecho nada por él. 

2) Que quien le ha curado lo ha hecho sin tener ningún «mérito» por su parte, sin más condiciones que fiarse de él. Que le ha tratado como un ser humano, sin atender a su condición de excluido, por leproso y por samaritano. Aquí hay algo nuevo y maravilloso: ese Dios que ha actuado en el «Maestro Jesús» es «distinto», especial: que acoge, integra, es compasivo. Jesús deja de ser «maestro», porque al echarse a sus pies alabando a Dios, le está dando un trato mucho mayor: sólo a Dios se debe la adoración, la alabanza, el postrarte a sus pies.

3) Por eso Jesús, su Palabra escuchada y puesta en práctica,  es el «lugar» de encuentro con Dios. La Ley y el Templo han quedado superados. Un Salvador que quiere la vida, la plenitud personal, la dignificación de la persona. Por eso estalla en agradecimiento, alabanza y adoración. Eso es la fe. No es reconocer que ha ocurrido un «milagro», sino que se «debe» a quien le ha salvado, que Jesús es su único Señor.

 

      Este pasaje nos invita a descubrir nuestras «lepras» e ideologías que nos aprisionan, ideas de Dios que no nos liberan ni salvan... para descubrirnos no sólo sanados-perdonados de nuestras lepras y pecados ... sino ¡salvados! Ocurrirá en Jerusalem, en la Pascua. Y desde entonces vivimos para Dios, agradecidos, adoradores y alabadores, y escuchadores de la Palabra.... mientras seguimos por el Camino.

Enrique Martínez, cmf

Comentarios

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Joselito H.
Joselito H.

el 13/11/13
Nos lo dice el Senor en la primera lectura, a los ecumbrados, reyes y gobernantes, les pide realizer sus mandatos de acuerdo a la ley divina y no creernos suficientes para aplicar nosotros la ley a nuestro antojo, porque debemos saber que la ley viene de Dios y debe ser aplicada con rectitude pero con justicia.
El Santo Evanglio nos habla de los diez leproso que fueron curados, mientra Jesus pasaba cerca de ellos, pero de los diez que fueron curados, solo uno, volvio a drle la gracia, emtonces el Senor le pregunta y los otros nueve donde estan, no volvieron a agradecer a Dios ese gran favor y milagro de ser curados. Senor, te pido que siempre me de la inspiracion y la gracia de ser agradecido por tantos favores que Tu me concedes.
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PEDRO ANIBAL
PEDRO ANIBAL

el 13/11/13
Queridos hermanos, todo lo que existe en la tierra proviene del cielo y es mas el Señor encomienda la justicia terrena a personajes que en alguna oportunidad les tendrá que pedir cuentas, y será muy riguroso con aquellos que administran justicia, por que ante la ley divina todos son iguales, pobres y ricos por eso, mucha atención .
En el evangelio Jesús demuestra su misericordia con los enfermos, pero en grado figurativo, por decirlo así, es la fe la que muchas veces nos salva, pero por la fe es que nos mantenemos de pie, por lo tanto Dios nos toma de la mano nos enseña el camino y ahora depende de nosotros seguir por el sendero de la luz y la verdad, debemos de vivir agradecidos por que el estar en esta tierra ya somos un milagro del Señor, a él le debemos todo; Por eso querid » ver comentario
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Jacky.
Jacky.

el 13/11/13
10. Para recordar-encontrar-pedir-recibir-dar-agradecer-"Fe".
Recuerdo que cuando llegamos a este pais, me llamo mucho la atencion el hecho de recibir la Eucaristía en las manos, entonces pregunte y recibí la explicación.
Recibimos la Eucaristía en las manos como un recordatorio de que somos cristianos activos. También es una manera de pedir a Dios Misericordia, gesto de humildad, como simples mendigos agradecidos porque El se acerca, viene y se hace presente para todos; pero por que con las manos?...bueno si estas preparado para recibirla en la lengua, también lo estas para recibirla en las manos...
Misericordia es pedir a Jesus que ponga su Corazón en nuestras miserias.
Los milagros son siempre manifestaciones de la Gracia de Dios para acrecentar la Fe.
Espera do escuchar s » ver comentario
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jose guicho
jose guicho

el 14/11/13
Jesús nos quiso dar 2 situaciones:
1.- Que estas personas leprosas a pesar de ser despreciados por la sociedad según las leyes los hiso sentir que eran aceptados por él y por Dios, les hiso sentir que eran seres humanos importantes.
2.-Que no es necesario estar en el templo de los sumos sacerdotes para tener fe, real mente Jesús nos hace sentir que la palabra de Dios la encontramos en el corazón de las personas y eso es lo que verdaderamente nos salva de nuestras enfermedades.

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