Comentario al Evangelio del

Enrique Martínez, cmf

DANOS EL ESPÍRITU SANTO


 

       Pues sinceramente, no es lo primero que a uno se le ocurre al dirigirse a Dios: pedirle su Espíritu Santo. Nos salen fácilmente mil otras cosas antes que esta que nos propone Jesús, más de andar por casa, más que nos saquen las castañas del fuego. Es humano que así sea. Pero es importante al acercarnos a Dios para comunicarnos con él, sobre todo para pedir,  que recordemos aquello que nos viene ya de Isaías (55, 8): «Porque mis planes no son vuestros planes, ni vuestros caminos como los míos».

           Esto lo tuvo que aprender Pedro (y también nosotros) cuando Jesús advirtió del sufrimiento, el rechazo y la muerte que le esperaban. A él, y a los suyos. La «petición» de Pedro fue: «Dios no lo quiera, eso no te puede ocurrir». Pero Dios sí lo quería, la «voluntad del Padre» era otra. Pedro estaba siendo «tentador» (Satanás). Y Jesús tuvo que reñirle.

         Sus seguidores hemos recibido el encargo de sanar y expulsar espíritus. Y vamos a ello con nuestra mejor buena voluntad, pero se repite la experiencia de que «no podemos», no lo conseguimos. «Porque esta clase de demonios no puede ser expulsada sino con la oración» (Mc 9, 14-29). «Todo es posible para el que tiene fe», nos asegura Jesús». Pero nuestra fe es pequeña y tenemos que orar:  «Auméntanos la fe» (Lc 17, 5).

       Cuando nos llegan los momentos más difíciles, los momentos del desconcierto, de dudar de todo, cuando aparece el miedo, nuestra tentación es «dormirnos» y abandonar la plegaria insistente que puede darnos luz y fuerzas para seguir hasta el final. "Velad y orad para que no caigáis en tentación" (Mt 26, 41).

       En definitiva: nuestra mente y nuestro corazón están bastante lejos de los de Dios y de su Hijo. Y lo que podemos conseguir con nuestras pobres intenciones y fuerzas... no es demasiado. "Sin mí no podéis hacer nada" (Jn 15, 5). 

          Jesús es el que ha «buscado» el Reino de Dios y su justicia... y ha recibido con él todo lo demás. Jesús es el que ha «pedido» «que pase de mí este cáliz, pero que se haga tu voluntad». Y ha sido escuchado. Jesús es el que ha «llamado», a gritos, «¿por qué me has abandonado?». Y el Padre le ha respondido. 

      En la oscuridad de la medianoche, en las tinieblas del Viernes Santo, se encendió la Luz. La tremenda puerta cerrada del sepulcro quedó abierta, y se levantó (resucitó) para darnos el Pan de Vida. 

      Esta es nuestra seguridad y confianza para no cansarnos de orar, y seguir pidiendo: «Padre, haznos como él; derrama sobre nosotros el Espíritu del Señor, el Espíritu de tu Hijo,  para que sepamos orar según tus pensamientos, para que acertemos a tomar tus caminos. Danos, pues, el Espíritu Santo... y no necesitamos pedirte nada más».

Enrique Martínez cmf

Comentarios
MIGUEL MIGUEL
el 10/10/13
SEÑOR ENSEÑANOS A PEDIR PAZ SOBRE TODO PARA NUESTRO CORAZON Y ASI PODER AMAR A NUESTROS HERMANOS
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APOSTOL MENOR APOSTOL MENOR
el 10/10/13
DANOS SR UN CORAZON NUEVO DERRAMA EN NOSOTROS UN ESPIRITU NUEVO.... INQUIETUD DEL CARDENAL JUSTINO ENGONGA MANGUE
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Augusto Augusto
el 10/10/13
Enrique, ya creo que entiendo la diferencia entre amor y amar, puedo estar lleno de amor y si no amo como Jesús nos amó, no podre amar en justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo de Jesús. Gracias Señor
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Nelly Fuentes Nelly Fuentes
el 10/10/13
Con la dirección del Espìritu Santo en la oración pediremos lo que nos conviene, nosotros no sabemos.
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Bertha Gonzalez Bertha Gonzalez
el 10/10/13
MAS QUE DEJARNOS GUIAR POR EL ESPIRITU SANTO, NECESITAMOS FORZARNOS EN HACER LO QUE EL ESPIRITU SANTO NOS INDIQUE. DIOS SOLO TRABAJA EN AQUEL QUE SE LO PERMITE.
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Sally, Rep. Dom Sally, Rep. Dom
el 10/10/13
Mi Abuela llamaba al Espíritu Santo, constantemente, en sus momentos de felicidad, de asombro, de dolor y enfermedad. Es sorprende como sin teología, sin estudios bíblicos ni nada de eso, ella hizo como María ¨Escogió la mejor parte, la que jamás le será arrebatada¨
Hoy mi abuela descansa en la paz del Señor, y yo siempre la recuerdo pidiendo constantemente El Espíritu Santo y también quiero llegar a ser como ella una cristiana cociente del Poder, la Bendición y la Unción que recibimos al implorar el Santo Espíritu De Dios !
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wilmer373 wilmer373
el 10/10/13
Jesús dice: “pidan y se les dará, busquen y encontraran y toquen y se les abrirá”. Sobre esta base debe estar nuestra oración, “Pedir, Buscar y Tocar”. Ahora debemos de poner en practica estos tres verbos que el Señor nos enseña hoy con perseverancia y confianza plena, movidos siempre por la humildad que reconoce que sin la ayuda del Señor no daremos buenos frutos...
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Daysi Montano Daysi Montano
el 10/10/13
Para pedirle al Señor, lo que nos lleva por sobre todo la FE , sin fé no somos nada, que el Espíritu Santo, nos llene de poder y gracia, Amen.
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Veronica Veronica
el 10/10/13
Pedir incesantemente al Señor que nos envíe su Espíritu Santo para que nos guíe por su camino, para que a la hora de tomar decisiones sean las correctas, para que no prevalezcan los caprichos, los impulsos y la ira. Pedirle al Espíritu Santo su bendición, que nos de la fuerza que necesitamos para no caer en la tentación, porque nosotros somos débiles, somos carne, debemos orar constantemente, en cada momento del día que tengamos oportunidad porque debemos estar alertas y preparados tal como lo dice nuestro Señor Jesús.
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Jacky. Jacky.
el 10/10/13
Mientras el maligno y el mundo sin Dios se deleita en su madad, y dice: sembremos duda, temor, confusión, miedos, dividamos y venceremos...Dios se ríe de todos ello y dice: "Hay una habilidad que solo lleva a la injusticia, desfigurar las cosas pretendiendo imponer el derecho" Siracides:19,25. El Evangelio hoy nos llama a fortalecer las enseñanzas de la Fe que son contrarias a lo que el mundo considera sabiduría. Las Escrituras nos llaman a creer, a confiar, a esperar contra toda desesperanza y aunque todo parece alrevez...Dichoso el hombre que a puesto su confianza en el Senor; de el nos viene el socorro, el auxilio, de Dios que hizo el cielo y la tierra; que en las batallas, no conoce derrotas; Dios Victorioso; a pesar de todo y de todos. Nos dice: La oración del humilde atravesara » ver comentario
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Maria Luisa Maria Luisa
el 10/10/13
Señor enseñanos el camino para llegar al padres, guianos siempre para poder ser verdaderos cristianos y multiplicdores de tu palabra
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