Comentario al Evangelio del

Enrique Martínez, cmf

HACERNOS PREGUNTAS DELANTE DE JESUCRISTO


 

            No eran buenas las intenciones de aquel Maestro de la Ley que se acercó a Jesús para plantearle su pregunta. Pero no por eso deja de ser una pregunta fundamental para hacernos, mejor: hacerle al Señor con cierta frecuencia en nuestra vida. Quizá hoy casi nadie la formularía como aquel jurista: «¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?». Parece que hoy para muchos lo de la vida eterna no es una gran preocupación; bastante tienen con ocuparse del «cada día». Pero formulada quizás de otra manera... sí que sea una pregunta muy presente en el corazón de muchos, aún más cuando esta fuerte crisis está haciendo tambalear muchas de las seguridades que antes nos sostenían. Tal vez así: «¿cómo saber si mi vida merece la pena?», o bien «¿qué me hace falta para sentirme satisfecho con lo que estoy haciendo con mi vida?». 

             Es muy probable que nuestra vida esté llena de ocupaciones, obligaciones, compromisos, actividades, personas... Tanto, que no pocas veces nos vemos desbordados, o acelerados, o... con la sensación de que no vivimos nosotros nuestra propia vida. Y sin tiempo para «sentirnos» por dentro, para hacernos preguntas importantes. Es a veces la propia vida la que nos obliga, con sus «descoloques»: perder el trabajo, la salud, un fracaso amoroso, la quiebra de la amistad, un traslado...

         En todo caso, la pregunta es importante. Y más aún hacérnosla sinceramente delante del Señor (hacérsela a él): Seguramente seamos personas correctas, buenas gente, que llevemos un vida honrada, que vivamos con cierta exigencia nuestra fe... Pero el Señor, seguramente, espere de nosotros «un poco más». Ese poco más tiene que ver con la segunda pregunta del maestro de la Ley: ¿quién es mi prójimo? ¿qué tengo que hacer con mi prójimo?

Algunas claves, desde la parábola, que nos pueden ayudar: 

* Alguien que se cruza en nuestro camino, y a quien no prestamos atención, porque andamos en nuestras cosas.

* Alguien que nos puede complicar la vida: el tiempo, el bolsillo, la atención...

* Alguien a quien muchos otros no hacen caso, que no nos resulta interesante, o incluso es molesto...

 

Claro que con estas claves (y otras que podríamos añadir) se pueden multiplicar los «prójimos» hasta el infinito. Pero el «prójimo» es «uno que está cerca». No es asunto de números. Es «uno». Pero sobre todo es una «actitud». Creo que uno de los signos de los tiempos hoy es el gran número de personas que andan «heridas» esperando que alguien «se haga cargo» de ellas, alguien que preste atención a sus heridas, que se interese por lo que les pasa.  En definitiva: actuar como Jesús. Pues anda, ve y haz tú lo mismo... para que tu vida merezca la pena... para ellos... y para Jesús.

Enrique Martínez, cmf.

Comentarios
MAGDA FERNANDEZ MAGDA FERNANDEZ
el 7/10/13
Que buenas reflexiones, con uds hago mi oracion todos los dias. Gracias! Dios los siga bendiciendo por todo el bien que hacen.
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Eduviges, Eduviges,
el 7/10/13
Que bien, señor, no podemos escapar de ti, imaginate si tu nos dejaras, o Dios, tu siempre miseriocordioso, esta conmigo y con nosotros, gracias Dios mio por no dejarnos solos nunca.

Gracias Dios mio por invitarme nuevamente a acompañar, pero sobre todo a Mirar, escuchar, Sanar y atender mi projimo porque en el estas Tu mi Jesús.
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wilmer373 wilmer373
el 7/10/13
Dijo Jesús: Anda, haz tú lo mismo con tu prójimo que te necesita llévale un mensaje de esperanza, alivia sus penas pero también ayuda físicamente en dinero, en alimentos, etc.
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Verónica Verónica
el 7/10/13
El mensaje que nos deja esta parábola de Jesús es que debemos ayudar a las personas necesitadas tanto materialmente como espiritualmente, llevando la palabra del Señor a aquellas personas que son marginadas por nosotros mismos, como las prostitutas, el mendigo, los niños de la calle, etc.
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Jacky. Jacky.
el 7/10/13
Días atrás reflexionabamos en la enseñanza de nuestro Señor Jesus, que les decia: que para entrar en el Reino de los Cielos , hay que hacerse como niños, que eso era lo mas importante; es decir, lo que realmente es importante, no es quien es el mas grande sino quien es el que mas se acerca a Dios como un niño. Significa que Dios exige humildad y hoy resalta otro aspecto del genuino Cristiano, Católico; Solidaridad, que en este caso es lo opuesto a Complicidad...Se asemeja a Compasión, sin lo cual no se puede hablar de Amor Cristiano. "Sean compasivos como el Padre de ustedes es compasivo". Recordemos que la ciencia pide razones y la Fe testimonio y obras. Amen Jesus!.
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josefina josefina
el 7/10/13
Nuestra imaginacion se va al projimo y Lo visualisamos como in mendigo. Pero en casa tenemos pics conpacion con la fam sober todo con los que nos incomodan ejem. La suegra, los hijos Que no obedesen el marido Que pide atencion y asta los Que llaman a casa para promociones, .
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martha martha
el 7/10/13
Dios les bendiga por derramar su gracia en todos nosotros a través de sus reflexiones. Dios nos llama a cada momento a velar y estar atentos a servir, ayudar, consolar y orientar a todo aquel prójimo cercano que nos manifiesta con distintas actitudes que necesita del favor y misericordia del Señor. Que la gracia de El nos exhorte al compromiso de ayudar y no juzgar, pues el amor es obras y no buenas. razones.
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AngieJR AngieJR
el 7/10/13
Inicio nuevamente con este final del comentario: "PARA QUE TU VIDA VALGA LA PENA" así de claro nuectra vida vale la pena cuando nos olvidamos de nosotros mismos y pensamos en los demás, no se necesita abundancia de material sino abundancia de Espíritu. Dios les pague.
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AngieJR AngieJR
el 7/10/13
Dios les pague todos sus esfuerzos por esta página. Me ayuda mucho en mi oración.
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