Comentario al Evangelio del

Pedro Belderrain, cmf

Como hace aproximadamente un mes, comenzamos la semana con el gozo de sabernos singularmente acompañados por los santos, por hombres y mujeres que han compartido nuestro camino de fe y participan ya de la gloria y el destino del Señor Resucitado. Reciente aún la fiesta de la Asunción de María, celebraremos su memoria como María Reina, y recordaremos a una serie de creyentes de muy diversos siglos, que  dejaron que la Palabra del Señor (la que nosotros deseamos escuchar y acoger) fuera el gran criterio orientador y organizador de sus vidas. Son, como acontece a menudo, bautizados de muy diverso siglo, continente y vocación cristiana específica: desde Bartolomé, miembro del primer colegio apostólico, a Rosa de Lima, Pío X o Bernardo de Claraval. Junto a ellos, evocados con otro rango litúrgico, podremos hacer memoria de Juan Eudes, Ezequiel Moreno y cientos de cristianos de todos los tiempos. Al repasar el Martirologio de esta semana llama la atención el número de beatos que entregaron su vida confesando la fe en campos de concentración, testigos valientes del Evangelio en medio de las recientes atrocidades del siglo XX. (¡Que el Señor nos ayude a descubrir y combatir las del XXI!).

Las dos lecturas que se proclaman en la eucaristía de hoy evocan personajes que se ven en la obligación de elegir: se puede vivir acogiendo la voluntad del Señor o dándole la espalda. Se puede rendir culto a muchos dioses. Conviene tener cuidado. Alguna de las fórmulas que la Iglesia ha compuesto para ayudarnos a confesar la fe nos lo advierte: “¿renunciáis a la tentación de creer que ya estáis convertidos del todo?”. En sí el texto va mucho más a la raíz: “¿renunciáis a quedaros en vuestros métodos, instituciones, reglamentos y no ir a Dios?” Hemos de estar vigilantes: somos capaces de disfrazar de evangélico lo más sagrado. Y con frecuencia, como el joven del evangelio, nos vamos tristes porque somos muy ricos.

Comentarios

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Clara Berroa
Clara Berroa

el 19/8/13
Buenos y bendecido día , en este evangelio vemos como el dinero se antepone a todo, el joven era muy rico pero de quien es la riqueza, es de Dios ya que viniste sin nada y sin nada te vas, porque no compartir un poco con el que no tiene nada, la vida sería más fácil si cada quien compartiera un poquito con el necesitado. Toda riqueza proviene de Dios.
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Luis Enrique
Luis Enrique

el 19/8/13
A vaces se nos hace difícil desprendernos de nuestros bienes terrenales que más atesorámos, en algunos casos el dinero, no se puede servir a dos amos, porque adorara al primero y aborreceras al segundo, no basta con ir a misa todos los días, a las procesiones, el rezar todas las noches en algo ayuda pero no es todo tienes que cumplir con lso mandamientos y mandatos del Señor.
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Angelines
Angelines

el 19/8/13
¡Cuánto apego a las cosas tenemos! Si nacemos sin nada y nos vamos de este mundo y no nos llevamos nada.Si proclamamos que renunciamos a Satanás a sus pompas y a sus obras- Señor, líbranos del ansia del tener, queremos "ser"discípulos tuyos que peregrinan por este mundo con las alforjas llenas de lo que verdaderamente vale la pena...
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Edgardo
Edgardo

el 19/8/13
La dureza de nuestro corazón nos hace despreciar al verdadero Dios para rendir culto a todo lo materializado que nos ofrece este mundo.
Líbranos Señor de caer en la tentación de seguirte dando segundos lugares en nuestra vida.
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Carlos
Carlos

el 19/8/13
la mayor prostitución no es la del cuerpo sino la del corazón, no basta con cumplir los mandamientos hay que renunciar hasta a lo que tenemos y a lo que asomos
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Eduardo28
Eduardo28

el 19/8/13
Lastimosamente aún estamos así de tercos como los israelitas... olvidandonos de Dios y sustituyendolo por otros dioses (dinero, placeres, vicios, etc.).

Pidámosle, que nos cambie desde dentro y nos guié a seguir su camino !
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Carlos Morales
Carlos Morales

el 19/8/13
Hoy hermanos abrí mis oídos y escuché La Palabra del Señor hizó eco en mi corazón. Por fíin comprendí. Hoy mí hermano carnal puede hacer su voluntad con nuestra propiedad en común. Yo quiero mi Tesoro en el cielo porque es alli donde está mi corazón. Te amo Señor Jesús porque tu Palabra es Vida Eterna. No te olvides Señor de este pobre pecador en mi ultimo día que es el primero en tu Reino.
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Consuelo Mera
Consuelo Mera

el 19/8/13
Dios mio,que tu espiritu santo nos acompañe siempre,para obrar bien y seguirte con un corazòn humilde y sin ningun apego a las cosas materiales,lìbranos de estas ansias desmedidas de querer tener siempre mas,de querer ocupar los primeros puestos atropellando a los demas.
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Joselito H.
Joselito H.

el 19/8/13
Que dificil es que un rico entre al reino de los cielos, ya lo dijo el senor, al hacerloe el joven la pregunta, que tenia que hacer para entrar al reino de los cielos. En verdad, no basta con guarder los mandamientos, sino, ponernos a la disposicion del senor y seguirlo donde quiera que el vaya.
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Fredy Carcamo
Fredy Carcamo

el 19/8/13
En el libro de Jueces, he visto como los Isrraelitas a pesar de tanta ayudas y milagros que Dios a derramado sobre ellos, siempre siguieron dando culto a otros Dioses, como que estos si permitian el libertinajes y maldades provocando un gran descontendo con Dios.
Librame, Señor, de mis angustias y escucha mis ruegos, apartame de tu descontento, yo necesito de tu heredad, de tu misericordia, de su sabiduria, no permitas que mi debilidad ante otros dioses se apoderen de mi, por amor a tu pueblo. Tu sabes que he realizado algunas cosas para heredar tu reyno, me faltan algunas que mejorar, ayudame para poder lograrlo, con la intercepcion de Juan Eudes y la de usted que lee este mensaje,espero en el señor, misericordia para nuestro pueblo. Amen
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Martha
Martha

el 19/8/13
Señor lIbranos de ese pecado capital de la avaricia del tener o apeo a las coasa materiales. Ayúdanos a ser ejemplo y luz para nuestros jOvenes, matrimonios que se destruyen por no caminar contigo para obtener esa gracia que nos permite vivir en paz, gozo y alegria en medio de esta sociedad materialista. Amén
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