Comentario al Evangelio del

CR

Queridos amigos y amigas:

José no paga la afrenta sufrida con la moneda de la venganza. Su actitud es de perdón y acogida: Ahora no os preocupéis, ni os pese el haberme vendido aquí; para salvación me envió Dios delante de vosotros.

Esta historia suena demasiado blanda en nuestra competitiva y reivindicadora sociedad de hoy. José hubiera pasado por un tonto que no sabe hacer valer sus derechos al amparo de la ley. Lo de “imperio de la ley”, “estado de Derecho”, “reivindicación” ... ha adquirido tal carta de naturaleza, que muchos consideran que esta es la cumbre ética a la que puede aspirar una sociedad. Se nos invita a reclamar daños y perjuicios por todo.

“Que se pudra en la cárcel hasta que pague su delito”, “Nos veremos en los tribunales”, “Le exigiré una compensación económica”. Son frases que tipifican la mentalidad social dominante. Representan, sin duda, un paso con respecto a las sociedades en las que la injusticia queda impune, en las que los fuertes se imponen a los débiles. Pero, al mismo tiempo, alimentan una forma de entender la justicia que es, en sí misma, insaciable. Y, aunque cueste reconocerlo, algo vengativa.

Por eso, necesitamos iconos éticos que nos ayuden a descubrir maneras más profundas (y, por tanto, más eficaces) de restablecer el equilibrio roto por el crimen y, sobre todo, de abrirnos a una nueva experiencia de la “paz”.

José es uno de estos iconos aportados por la tradición judeocristiana. Pero, sobre todo, el gran icono de una justicia “nueva” es Jesús. Prestemos atención a las recomendaciones que hoy da a los doce:

  • Lo esencial es el anuncio del Reino. Para mostrar que ya está cerca, es necesario curar enfermos, resucitar muertos, limpiar leprosos y echar demonios.
  • Este anuncio sólo resulta creíble y eficaz cuando se realiza con gratuidad (Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis), con simplicidad de medios (No llevéis oro, plata ni calderilla), con actitud de paz (Al entrar en una casa, deseadle la paz) y con valentía (Si alguno no os recibe, sacudid el polvo de los pies).
     
Comentarios
Joaquín Joaquín
el 10/7/13
Por esta lectura del Génesis que nos presenta a José el hijo de Jacob, en Egipto como un personaje importante me doy cuenta cuán inescrutables y admirables y que diferentes a los nuestros son los caminos, los Planes que Dios tiene para salvar al hombre. En la relación y trato que José tiene con sus hermanos en Egipto, al ir ellos por provisones, se nota que José tiene momentos de ternura para con sus hermanos (...rompió a llorar), dice la lectura. ¿Qué de raro tiene que José aparezca como una "figura" clave en la genealogía de Jesús"?. ¿¡Quién será grato a tus ojos Señor!?. (Sal 14).
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Joselito H Joselito H
el 10/7/13
El Senor selecciono, doce hombre, que lo dejaron todo y lo siguieron. Cuando Jesus, vio que ya estaban preperados para ir al mundo los envoi, para que en su nombre curaran enfermedades y sacaran demonios. Hoy, tambien el Senor nos ha seleccionados a nosotros para que sigamos esta encomienda de los Apostoles y predicamos su Santo Evangelio por el mundo, llevando el mensaje de salvacion a todas las personas que todavia no conocen a Jesus. Senor ayudame a extender tu santo reino y llevar una palabra de aliento a os mas necesitados. Amen.
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GLORIA GLORIA
el 10/7/13
Gracias padre, porque a traves de tu hijo, sabemos como proclamar tu reino, de modo que llegue a todo aquel que todavia no reconoce, en tu hijo, la salvacion de su vida. Amen.
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Joaquín Joaquín
el 11/7/13
En este mundo en que vivimos tan materialista, tan marcado por el pecado, tan lleno de violencia, ¿no será posible que nosotros podamos ser, aunque sea un poco, también como los apóstoles, mensajeros de paz, concretamente con nuetras palabras, con nuestros gestos, con nuestras obras, con nuestra fe, con nuestra manera de comportarnos, con nuetro acercamiento a las prsonas dejándoles algo positivo de nosotros mismos, como saludarlos con amabiliadad, bondad, sensibilidad, (¿en qué te puedo ayudar?).? Todo esto empezando por nuetra propia casa, donde encontramos también a veces "enfermedades" y "dolencias" de diverso tipo, mostrando un poco, de esa manera, la cercanía del reino. Sin olvidar tampoco aquello de: "rogad al dueño de la mies que envíe operarios a su mies". ¡Venga » ver comentario
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