Comentario al Evangelio del

Fernando González

En el evangelio de hoy Jesús nos ofrece tres caminos para vivir de un modo nuevo. El primero suena un poco desconcertante: "No deis lo santo a los perros". Parece que, en el contexto de la iglesia primitiva, este dicho se refería a la conveniencia de no anunciar el secreto del Reino a aquellos que con toda seguridad lo van a rechazar o se van a mofar de él. En nuestro contexto actual, estas palabras de Jesús nos previenen contra la banalización de la experiencia cristiana. ¿No os parece que en ocasiones hablamos de Jesús y de su evangelio de cualquier manera, en cualquier contexto? Lo que de veras nos importa lo comunicamos sólo cuando se dan unas mínimas condiciones de respeto y de acogida.

El segundo camino se refiere al tipo de relaciones entre nosotros: "Tratad a los demás como queréis que ellos os traten". Es una manera ética de formular el primado del amor. No es la única ni quizá la más rica, pero, en términos humanos, resulta muy comprensible. Todos nosotros deseamos ser tratados bien. Queremos que se respeten nuestros derechos, nuestra fama. Queremos que se comprendan y perdonen nuestros errores. Queremos que se nos ofrezcan nuevas oportunidades. Sin embargo, cuando pensamos en los demás, no solemos aplicar estos principios. Nos cuesta meternos en su piel y sentir como ellos. Hagamos una prueba sencilla. Metámonos en la piel de las personas que nos resultan más odiosas y antipáticas. ¿Cómo nos gustaría ser tratados si nosotros fuésemos esas personas? Saquemos algunas consecuencias.

El tercer camino tiene un tono sapiencial: "Entrad por la puerta estrecha". Creo que de estas palabras hemos hecho a menudo un uso diabólico. La puerta estrecha no se refiere al hecho de que Dios reserve el Reino para unos pocos privilegiados. El Dios de Jesús es inequívocamente el Dios que quiere que "todos" los hombres "sean salvados" (¡atención a ese verbo en pasiva!) y lleguen al conocimiento de la verdad. Contraponer puerta estrecha y puerta ancha es un modo sapiencial de exponer dos formas de conducirse en la vida: la de quienes buscan la voluntad de Dios y la de quienes se contentan con realizar la suya propia. Pero esto no tiene nada que ver con un Dios tacaño, raquítico, que regala su gracia a cuenta gotas y a regañadientes.

Vuestro amigo,
Fernando González

Comentarios
Jacky. Jacky.
el 25/6/13
Fui a un acto de graduacion de High school y me llamo la atención que hicieran mención de "Our Máster"...es interesante que si se reconoce la existencia de un Ser Superior a nosotros, a nuestra sabiduria, muchos pretendan hacer un dios que piensa y actua como ellos. Es sabido que cada vez se quiere, o pretende excluir a Dios de la sociedad, cosa notablememente negativa, no hace mejores personas ni a las instituciones. Aun así, nosotros con las obras, lo debemos hacer presente como Cristianos, a pesar que los ataques no faltan..."desconcertantemente". Si decimos: The Lord is our Teacher; antes de planificar, participar o permitir cualquier injusticia, hay que juzgar las propias acciones.
Senor, Quien entrara en tu tienda?...El que es irreprochable y actúa con justicia.
Es noticia que » ver comentario
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Joselito H. Joselito H.
el 25/6/13
En el Santo Evangelio de hoy el Senor nos muestra las maneras de poder entrar al reino de los cielos, tartar a nuestros hermanos como nosotros querramos que nos traten a nosotros, aun sea una persona que no sea de nuestra devocion. Tambien nos dice, que para entrar al reino de los cielos tiene que ser por la puerta estrecha, o sea, la puerta del sacrificio, y no por la puerta ancha que es la puerta de la facilidad.
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delacruzguzman delacruzguzman
el 25/6/13
Abraham teniendo la plena confianza en Dios, no dudo en dejar escoger a Lot lo mejor de sus bienes y las mejores tierras para habitarlas, para evitar contiendas por bienes terrenales. De igual manera el Señor lo compenso mucho mejor, ya que en Abraham no existia la codicia, ni la abaricia ni nada de esos males que nos aquejan en nuestras epocas. Bendiciones.
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Antonio Antonio
el 25/6/13
La mejor forma de corresponder a la palabra de Dios es apartarse del mundo del pecado, pero de manera decisiva y con mucha humildad y desprendimiento como lo hizo Abraham y nos da fe en la primera lectura y nos confirma en el Evangelio de querer mucho mas la vida eterna que la vida terrenal al optar por la puerta estrecha que es la palabra de Dios, que nos cuesta leerlo, ponerlo en practica, y sobre todo hacer las cosas que le son agradables a nuestro señor, por eso en estos tiempos de violencia, perdida de valores debemos refugiarnos en la palabra diaria de Dios que nos brinda en la Biblia para comenzar a evangelizar desde nuestro hogar a nuestros hijos para que crezca en ellos la esperanza de una vida mejor con Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
Reciban las Bendiciones de la » ver comentario
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