Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

      Al asunto de la oración se le ha dado muchas vueltas en la Iglesia. En el pasado y hoy ha habido siempre maestros de oración que han explicado en cursos y muchos libros el arte y la técnica para orar. Para muchos cristianos orar se convierte a veces en una empresa difícil y complicada. Que si me distraigo. Que si no sé meditar. Que si el tiempo se me hace larguísimo. Que cuánto tiempo tengo que dedicar a la oración. Algunos asimilan la oración a una especie de gasolinera. Al orar se supone que se cargan de energía para luego poder aguantar los vaivenes de la vida.
      Jesús soluciona el problema de otra manera. Y hace de la oración una cuestión mucho más sencilla. No se trata de usar muchas palabras (casi por extensión podríamos decir que tampoco de estar muchas horas). Que no por hablar mucho nos van a hacer más caso. Dios ya sabe de nosotros más que nosotros mismos. Y tampoco se trata de pensar que todo nos lo va a hacer Dios y que la oración es una especie de cupón de compra de favores (más tiempo más cupones o puntos a nuestra disposición). Hay que recordar siempre que el gran don que Dios nos ha hecho ha sido la libertad y la capacidad de hacernos responsables de nuestras decisiones.
      Todo esto se concreta en una oración muy sencilla: el padrenuestro. Apenas en unas pocas palabras y menos segundos y yá está dicho todo lo que hay que decir: reconocer a Dios como padre, pedirle que venga su reino, prometerle que vamos a perdonar y pedirle que nos libre del mal. Y no es necesario decir más.
      Lo que es necesario es ponerlo en práctica. Hay que recordar que nuestra vida cristiana no se juega en las horas silenciosas de oración o de capilla sino en la calle, en el trabajo, en la relación, en la lucha por la justicia, en la construcción de la fraternidad, en la cercanía con los marginados. La gracia y el amor de Dios ya están con nosotros. Ya tenemos la cartilla rellena de puntos. Ya tenemos el perdón concedido. Basta con un momento para tomar conciencia de ello y luego... a la calle, a vivirlo. Porque la mejor alabanza que puede recibir Dios es el amor mutuo entre sus hijos. O, como decía san Ireneo ya en el siglo segundo, “la gloria de Dios consiste en que el hombre viva”.

Comentarios
Jacky. Jacky.
el 20/6/13
Hablar de oración es lo mismo que hablar con El Único, Verdadero, Amigo Fiel. Quien lo haya encontrado, ha hayado un Tesoro. Es una necesidad, es un placer. Rezamos con oraciones escritas por otros, hermosas y perfectas como el Padre Nuestro, pero oramos desde el corazón...es un refugio, un consuelo, es descanso, es espontanea, la autentica comunicacion y depende de la experiencia del Espíritu. Nadie puede hablar con su Padre o Madre, como el hijo y creo que ellos disfrutan mas, cuando es del corazón. Así tambien nos ponemos en las Manos Amorosas del Padre.
"No hagan lo que ellos hacen"...recordándonos que el ya lo sabe incluso antes que se lo digamos, pero en absoluto le molesta que oremos prolongadamente en nuestra habitación, no a gritos, ni en publico, o pidiéndole lo que nos » ver comentario
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El profeta El profeta
el 20/6/13
Fernando. Por tu comentario me da la impresión de que no sabes orar. Cuando dices que la "vida cristiana no se juega en las horas silenciosas de oración" estás descalificando a Jesús, Francisco de Asís, Juan de la Cruz, Madre Teresa de Calcuta y miles más. Cuando uno no sabe de algo lo mejor es hacer lo que aconseja Jesús en el relato que tú comentas hoy: callarte.
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Ignacio Ignacio
el 20/6/13
Fernando, es posible que algún comentario te haya de
sanimado. No te preocupes, siempre habrá alguien que
no vea más allá de sus narices. Yo, estoy de acuerdo -
con lo que dices en el comentario de hoy. Sigue adelan
te luchando contra la oscuridad y el fanatismo.
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Pad John Pad John
el 20/6/13
amigo Profeta. CALLATE
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Soraya Soraya
el 20/6/13
Lo que le agrada al Señor es nuestra oracion y alabanzas.
Es hermoso orar y al mismo tiempo agradecerle a Dios por todas las bendiciones que tenemos cada dia.
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Joselito H. Joselito H.
el 20/6/13
Para poder perseverar en el Senor, tenemos que tener en nuestra mente siempre, que el Senor es nuestro Padre y que de El dependemos en todo momento; Por esoel Evangelio de hoy nos recuerda la oracion, pero no una oracion con palabras dificiles y rebuscadas en nuestra mente, sino con una sencilla oracion que el mismo Senor nos enseno y que debemos meditar en cada momento de nuestra vida: El Padre Nuestro, ya que en esta oracion esta resumido todo el amor del Senor para con nosotros.
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PIO GERMAN PIO GERMAN
el 20/6/13
GRACIAS POR SU ESFUERZO AL COMPARTIR ESTA REFLEXIÓN, LO VALORO EN ABSOLUTO; SIN EMBARGO Y CON EL DEBIDO RESPETO A SU FORMA DE PENSAR, ME CONFUNDIÓ CUANDO MENCIONA LO DEL TIEMPO PARA ORAR, QUE NO LE HACE QUE NO SEA MUCHO. ME QUEDÉ PENSANDO SI FUE ASERTIVO DICHO COMENTARIO, PERO DE TODAS MANERAS MUCHAS GRACIAS Y QUE DIOS LO SIGA BENDICIENDO E ILUMINANDO PARA COMPARTIR CON NOSOTROS TAN PROFUNDAS REFLEXIONES.
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lulymilton lulymilton
el 21/6/13
No importa cuánto tiempo se ora pero si no se acompaña con la acción, de qué vale ?
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lana lany lana lany
el 21/6/13
A veces en tiempos dificiles, esos en que la calma se vuelve escurridisima y el temor cunde, tambien puede servir repetir sin parar, sin tono ni pausa el Padrenuestro como si fuera el palo de mástil de un barco que se hunde y estuvieras aferrado... A veces te dipones a rezar el Padrenuestro y descubre que en realidad vas a repetirlo ahora con palabras y pensamientos porque ya en el sentimiento acabas de orarlo completo. otras veces lo dices muy lento como par obligarte a escuchar palabra por palabra con sus signos de puntuacion y su sentido hasta entenderlo hasta gravartelo como si fueran cachetazos diminutos y certeros al alma amotinada. a veces no te sale nada
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manuel manuel
el 20/6/13
Estoy de acuerdo con el comentario de El Profeta: de un plumazo Fernando se ha cargado a Jesús, a los santos, a tantos hombres y mujeres que han sido capaces de darlo todo gracias a la oración: diálogo con Él
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Fernando R. Fernando R.
el 20/6/13
...creo que hay que hacer las dos cosas en conjunto: orar y servir. Y una de ellas ayuda a la otra a expresarse o está mal hecha...
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Inmaculada Inmaculada
el 20/6/13
Me parece un artículo digno de tenerlo en cuenta.
Hay que orar y también practicar en la vida cotidiana
lo que oramos.
Opino que la crítica que ha hecho "El Profeta" del
artículo está fuera del lugar ya que es negativa y
no constructiva. Tampoco está en armonía con las
enseñanzas de Cristo.
Saludos
Inma

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Antonia Antonia
el 20/6/13
Muy buen comentario, atinado e inteligente, Gracias!
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josécap josécap
el 20/6/13
Lo siento "profeta" pero no puedo compartir tu estilo de lenguaje. comprendo a Fernando en lo que dice. el se refiere a personas de la calle poco acostumbradas a la oración como dice. Tu te refieres a grandes místicos que han hecho de la oración su comida espiritual habitual. Creo que la observación es importante. saludos.
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U.SALDAÑA M. U.SALDAÑA M.
el 21/6/13
Dos aclaraciones (o precisiones), más Un comentario explicativo y estoy seguro de que el Hno. Fernando Torres le ha dado al clavo con su profunda, y al mismo tiempo sencilla reflexión :
1.) Enfatizo su expresión " LO QUE ES NECESARIO ES PONERLO EN PRACTICA" ( ya que la "pura" FE sin obras no nos salva. Se requiere manifestarla con acciones, como nos lo recomendaría San Pablo.)
2.) Modificar la expresión " ya tenemos el perdón concedido" (que es una presunción de seguridad de nuestra salvación) a que diga "YA TENEMOS EL PERDON AUTORIZADO" (redención por parte de NSJC).
3.) Respecto a las dos precisiones anteriores, el comentario consiste en que " SOLO nos resta a cada uno de nosotros que los hagamos buenos para sí y para nuestros prójimos a través de accio » ver comentario
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