Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

      Hace unos años se hablaba mucho de la opción fundamental. Parece que era como una decisión consciente que se podía hacer en un momento determinado de la vida. Creo más bien que es una decisión básica y que tiene su origen en capas muy profundas de nuestro ser. Es una opción por la confianza o por la desconfianza, por estar abierto a la vida, a la relación, o por vivir en el temor.
      La historia nos dice que la humanidad ha florecido cuando han triunfado la cooperación sobre el conflicto en la resolución de los problemas comunes relativos a la atención de nuestras necesidades. Cuando hombres y mujeres han sido capaces de cooperar, de trabajar juntos, de dialogar, entonces se han logrado soluciones más eficaces, se ha atendido mucho mejor a las necesidades de todos sin que nadie se quede atrás. Cuando cada uno ha empezado a mirar sólo por sus propios intereses (sea una persona, una familia, una ciudad o un país entero) entonces ha brotado el conflicto. Y sus consecuencias han sido la destrucción de los recursos comunes, la pobreza, el dolor y la muerte. La opción fundamental determina nuestra actitud básica ante nosotros y ante los demás. Los demás como hermanos y hermanas con los que colaborar o los demás como amenaza y peligro. La vida y la muerte.
      Por eso Pablo exhorta a los corintios a vivir en la generosidad, a compartir lo que tienen, a colaborar con las iglesias más pobres. Porque los discípulos de Jesús hemos escogido la vida. Y les recuerda algo que debíamos tener siempre presente en nuestras mentes: “siempre seréis ricos para ser generosos”.
      No se trata de ser generosos para que nos vean. Se trata de una forma de vida, de una actitud donde yo me pongo al servicio de los demás, del bien de mis hermanos y hermanas. Al servicio del Reino. Ahí cobra sentido la oración y el ayuno de que habla Jesús. Radical como siempre. Para que lo pongamos todo al servicio del Reino, de la fraternidad de los hijos e hijas de Dios.

Comentarios
Jose del Carmen Jose del Carmen
el 19/6/13
Saludos amigos,
Que con las “riquezas y abundancia que tenga o lo poco que tenga”...sea económica, material, profesional, intelectual o espiritual, no caiga en la tentación de no compartir con caridad constantemente, “con caridad genuina” y de recta intención. De que me sirve “tanta prosperidad” si no tengo amor para compartir, de que me sirve tanta riqueza espiritual o cualquier otra sino llega al que tengo en frente, “no llega con amor” a todo aquel que se nos cruza por el camino...
Santa Madre que tu mirada de amor y caridad plena, que va tras el hijo y que allá, iba camino al Golgotha sea reflejo y guía de mi mirada a otros/as para ver sus necesidades y poder “compartirme genuinamente” y sentir en mi la luz de sus ojos que te contemplaban, para acompañarlo » ver comentario
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Jacky. Jacky.
el 19/6/13
Generosidad, caridad y tres promesas de que Dios recompensara.
Manos abiertas!.
El que diga que esta agradecido a Dios, debe sentir una fuerza interior que lo lleva a dar, mientras mas agradecidos, mas conscientes de la fortuna de otros. De allí que se inicia una cadena de bendición, cuando, mas que dar gracias, demostramos estar agradecidos siendo de bendición para otros. Compartimos lo que tenemos, y cuando no hay lo material, entonces tambien nuestro trabajo, nuestras manos o ideas, sirvan para que otros descansen. "Felices los sirvientes a los que el patrón encuentre velando a su llegada. Yo les aseguro que El mismo se pondrá el delantal, los hará sentar a la mesa y los servirá uno a uno. Y si es la media noche o la madrugada cuando llega y los encuentra
así, felices esos s » ver comentario
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Joselito H. Joselito H.
el 19/6/13
Senor, ayudames siempre a compartir lo poco que tengo con mis hermanos, y no permitas Senor que las ofrendas que hago, sean para sentirme bien con la gente que observa, ni siquiera mi mano izquierda debe enterarse lo que hago con mi mano derecha. Solo quiero, Senor compartir secretamente con los demas y que solo Tu te enteres de lo que hago, como dice el Evangelio de hoy.
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Sally, R.D. Sally, R.D.
el 19/6/13
Las promesas del Señor son eternas, y si el dijo que nos bendecira dandonos en abundancia para nuestras necesidades y para que ayudemos en buenas obras, debemos creerle y debemos hacerlo; en ocaciones no tenemos dinero sin embargo se nos ha dado, el don del consejo; de la escucha; del liderzgo.... demosle a nuestros hermanos con generosidad lo que nuestro Dios se ha placido en entregarnos y seremos bendecidos grandemente !!! Amen!
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