Comentario al Evangelio del

Pablo Largo

Queridos amigos:

Los estudiosos del cuarto evangelio han tratado de averiguar la identidad del discípulo amado. Tradicionalmente se decía que era el apóstol Juan. Ahora hay quienes lo identifican con Lázaro, el hermano de Marta y María. Para otros no corresponde a ningún discípulo en concreto, sino que es una personificación del discípulo ideal.

Lo hemos visto aparecer los dos últimos días de la historia de Jesús: es el que en la cena se ha apoyado en el pecho del Maestro (cap. 13); el que ha estado junto a la cruz y ha recibido de labios del propio Jesús la entrega de su madre (cap. 19); el que vio cómo el soldado traspasaba con su lanza el costado de Jesús (cap. 19). Hemos vuelto a verlo a partir de la mañana del día primero de la semana: es el que no ha necesitado ninguna aparición, sino un signo, equívoco por más señas, para entender las Escrituras y creer en la resurrección de Jesús (cap. 20); en fin, es el que lo reconoce a distancia, cuando les habla desde la orilla del lago (cap. 21).

Se trate -como se supone con fundamento- de un discípulo con nombre y apellidos cuya identidad queda oculta bajo la designación consabida, o se trate del discípulo ideal, es para nosotros un modelo de verdadero discipulado. Integra las dos tablas del díptico que compone el discipulado cabal: presencia junto a Jesús en la cena y presencia junto al Crucificado-Exaltado en el Calvario, lo que lo convierte en el gran testigo de la gloria del Señor, la gloria de su amor entregado, de su cuerpo entregado.
Integra estas otras dos tablas: ver y creer. Un ver no como el de Tomás, sino un abrirse a los signos menudos y algo ambiguos de una vida nueva, a las huellas de las más variadas pascuas. El sepulcro vacío es para él el negativo fotográfico en que vislumbra certeramente el misterio de la Resurrección de su Señor.

Integra estas otras dos tablas finales: ver y dar testimonio. Así se asemeja a Jesús, el que ha dado testimonio de lo que ha visto y ha contado lo que ha oído. Y así cumple el misterio de la vida tal como lo revela el evangelio y como se atisba ya en realidades menores: un misterio que consiste en recibir y dar, en abrirse para acoger y abrirse para entregar. Recibamos sin miedo, con avidez, a fondo, y demos sin cicatería, con generosidad, a fondo. Cada cual según la medida del don.

Vuestro amigo.
Pablo Largo

Comentarios

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Joselito H
Joselito H

el 18/5/13
En el Evangelio de hoy, vemos la presencia del discipulo que mas seidentifico con Jesus, a lo largo de su vida publica; el que siempre estuvo cerca de El, cuando Jesus supo de su traicion, cuando Jesus estaba en la Cruz y en otros acontecimientos que lo marcaron como el discipulo amado de Jesus. Te pido senor que me ayude siempre a estar junto a ti caminando junto alos mas necesitados, a los que sufren en la carcel, a los que no tienen quien los defiendas, a los desamparados que no tienen donde recliner su cabeza. Amen.
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ricardo
ricardo

el 18/5/13
nuevamente muy bueno el comentario hermano Pablo Largo
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JACKY.
JACKY.

el 18/5/13
JESUS HIZO TAMBIEN MUCHAS OTRAS COSAS, SI SE ESCRIBIERAN TODAS EN LOS LIBROS NO EXISTIRIA LUGAR EN EL MUNDO PARA TANTOS LIBROS.
SI NOSOTROS QUISIERAMOS ESCRIBIR UNA BIBLIOGRAFIA DE NUESTRAS VIDAS, SEGURA ESTOY, QUE SE NOS ESCAPARIAN MUCHAS COSAS; CUANTO MAS JESUCRISTO QUE VINO PARA QUE CONOCIERAMOS AL PADRE ATRAVEZ DE EL, Y SU VIDA NO FUE SIEMPRE PUBLICA, AUN Y ASI CUANDO SUCEDEN COSAS ESPECIALES EN NUESTRAS VIDAS, SABEMOS QUE AUNQUE NO LO VEMOS, ES ALGO QUE ESTA LLENO DE SU GRACIA, DE SU SELLO PORQUE NO SABEMOS, SIN DUDA, DE LO QUE EL ES CAPAZ, HASTA QUE SE MANIFIESTA LO QUE EL OJO NUNCA VIO, NI MENTE IMAGINO...PARA LOS QUE LO AMAN... PERO IGUALMENTE, SABEMOS AQUELLO DE LO CUAL EL SERIA INCAPAZ; POR EJEMPLO DE MENTIR, DE PERMANECER INSENCIBLE AL ENFERMO, AL NECESITADO, AL QUE TIENE EN EL » ver comentario
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