Comentario al Evangelio del

Carlos M.

Queridos amigos:

Muchas veces nos cuesta entender ciertos acontecimientos hasta que cambiamos la óptica, el punto de vista, las categorías desde las que los afrontamos. Después de que el tiempo y la vida nos concede nuestra particular "jornada de reflexión" miramos los hechos de otro modo. Creo que esa experiencia se verifica con la ausencia de Jesús. "Os conviene que yo me vaya". A nosotros nos encantaría poder ver a Jesús, experimentar claramente su presencia en medio de nosotros. Como les hubiera gustado a sus discípulos no haber oído nada de su marcha o su Ascensión. Porque en el fondo a todos nos gustan, en cierto modo, las "seguridades" , la doctrina clara, las comprobaciones visibles a corto plazo. Y sin embargo, hemos de afirmar algo paradójico: Jesús en su Ascensión no abandona a los suyos, no abandona a la Iglesia. Es un cambio de presencia. Jesús se va, pero promete la presencia del Espíritu. El Paráclito actúa como defensor, como animador, como maestro, como fundamento de la unidad eclesial y de la diversidad carismática, como protagonista de los sacramentos. La presencia del Resucitado continúa en la comunidad, en la Palabra, en el ministro, en los hermanos más débiles, en un trozo de pan y un poco de vino que se convierten para nosotros en Cuerpo y Sangre del Señor. Comulgar la eucaristía es hacer presente al Resucitado en ti para hacerle presente entre los demás. La etapa de Jesús está cumplida. Llega la era del Paráclito. La hora del Espíritu. No olvides poner en hora el reloj de tu vida.

Vuestro amigo.
Carlos M

Comentarios
Joselito H. Joselito H.
el 7/5/13
La primera lectura, nos narra todo lo que pasaron Silas y Pablo al ser apaleado luego metido a la carcel, por el echo de seguir a Jesus, pero aun medio muerto y encarcelado el Senor los protegia y le daba tanto valor en medio del sufrimiento que empezaron a cartar un himno de alabanza a nuestro Dios lo que produjo el arrepentimiento del carcelero. El Evangelio nos habla de la ida de Jesus al padre porque ya su mission habia concluido en la tierra, en adelante la tarea de seguir evangelizando le tocaba a sus discipulos y por ende a nosotros que somod sus seguidores; pero aun en su ausencia Jesus nos envia el Espiritu Santo para fortalecernos y darnos el apoyo necesario. Tambien Jesus se hace presente al dejarnos su cuerpo y su sangre en la Sagrada Eucaristia, donde nos sigue dando muestra » ver comentario
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