Comentario al Evangelio del

Fernando Gonzalez

Queridos amigos y amigas:

Cuando los judíos oyen hablar a Pedro sobre la muerte y la resurrección de Jesús experimentan un doble movimiento:

  • Hacia dentro: Estas palabras les traspasaron el corazón.
  • Hacia fuera: ¿Qué tenemos que hacer, hermanos?


No sé si durante estos días hemos experimentado algo parecido. Recordemos lo vivido durante el triduo pascual. ¿Ha habido alguna palabra que nos haya traspasado el corazón, que haya roto la barrera de la rutina? ¿Hemos sentido alguna llamada a “hacer algo”, a salir de nuestra comodidad?

El evangelio de este Martes de Pascua nos regala nuevas palabras del Resucitado para iluminar el camino de nuestra vida:

¿Por qué lloras? ¿Podemos poner nombre a lo que nos hace sufrir? ¿Por qué a veces la vida nos parece tan dura? ¿Por qué la alegría dura tan poco? ¿Por qué nos cansamos de hacer el bien? ¿Por qué nos duele tanto el mal de este mundo ante el que nos sentimos impotentes?

¿A quién buscas? ¿Qué anhelamos, en el fondo, cuando esperamos una llamada telefónica, cuando mendigamos una sonrisa, cuando queremos que todas las piezas de nuestro mosaico encajen, cuando hacemos un favor a otra persona? ¿Qué se esconde detrás de nuestro desasosiego, de nuestros sinsabores, de esa sensación de que las cosas no resultan como habíamos imaginado?

Suéltame. Quisiéramos que Jesús fuera como una varita mágica, siempre al alcance de la mano, para ir cambiando las cosas a nuestro antojo. Y, sin embargo, el Resucitado es un amigo insumiso, que siempre está a nuestro lado, pero que no se deja dominar. Lo tenemos sin poseerlo. Lo tocamos sin apresarlo. Lo confesamos sin verlo.

Ve a mis hermanos y diles. Otra vez la llamada a salir de nosotros mismos y ponernos en camino. No es que comuniquemos lo que tenemos perfectamente claro, sino que, comunicando la buena noticia, se va aclarando el misterio de su presencia. ¡La paradoja que nunca acabamos de domesticar!

Vuestro hermano en la fe:
Fernando González

Comentarios
Jose del Carmen Jose del Carmen
el 2/4/13
Una mujer, que sintió la mirada salvadora, el perdón, la aceptación, el refugio, el calor humano y abrazo potente del amor sin igual que llenaba su vida de gozo y alegría, aquella mujer María Magdalena, entonces... su Salvador no estaba en el sepulcro!!! cuanto vacío, Para donde correr, para donde ir, solo basta estar en su presencia, solo eso es lo único que le hace feliz, quizás no muchos entenderán, en su silencio, en su llanto, en su gozo, solo estar cerca, verle es lo único que le hace feliz, y no esta el maestro.
Eso hacemos? ir y quedarnos cerca, postrados, vacíos, ansiosos, con lágrimas autenticas de espera de ese momento, esperado sin predisposiciones ni manipulaciones suscitando el encuentro.
Como vemos ambos evangelistas, coinciden en que ni las mujeres ni los dis » ver comentario
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Gerardo Gerardo
el 2/4/13
¿ Qué busco ? Simplemente el sentido de la vida.
A estas alturas de mi vida experimento una gran au -
sencia de Dios. Un Dios al que parecen importarle po-
co los muchos problemas de la Humanidad doliente.
Y no es que no acepte mi responsabilidad en tratar de
paliar los problemas de mi alrededor. Pues lo hago.
Pero hay muchas cosas en las que necesito la " pre -
sencia " de este Dios. Así pues, como el crucificado en
sus últimos momentos exclamo: ! Dios, mío, Dios mio !
¿ Por qué me has abandonado ?
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Francisca Francisca
el 2/4/13
Quiero agradecer profundamente a todos los que me acompañan con sus reflexiones, comentarios del evangelio. Gracias a ciudad redonda y todos los que lo hacen posible. Todas las mañanas me alimento del evangelio y me regalo de vuestros aportes. Bendito sea la creción del Padre!.
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Jose A. Jose A.
el 2/4/13
En el Evangelio de hoy, vemos a Maria preocupada porque se da cuente que el Senor ya no esta en el sepulcro y piensa lo peor, cree que se ha llevado el cuerpo del Senor, pero al ver y escuchar la palabra que Jesus pronuncio: Maria, ella reconoce que es el Maestro y entonces vuelve la alegria a su Corazon dandose cuente que en verdad a resucitado. Senor, te pido que me ayude a sentir tu presencia de la resurreccion en mi alma y a reconocerte en cada senal que tu medas, en cada milagro que tu haces con mi familia y con migo. Gracias, Senor, por que darte con nosotros.
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JACKY. JACKY.
el 2/4/13
LA PALABRA DE DIOS NOS DICE QUE EL HOMBRE ES JUSTO POR LA FE; TAMBIEN NOS DICE: POR SUS OBRAS LOS CONOCEREIS; PERO REALMENTE ES A QUIEN DIOS QUIERA DERRAMAR SU MISERICORDIA, AQUEL SE SALVARA. MISERICORDIA; QUE EL PONGA SU CORAZON EN LAS MISERIAS DEL HOMBRE QUE LO BUSCA. ENTONCES SI LA SALVACION SOLO DEPENDE DE EL, POR QUE EL HOMBRE SE ENORGULLECE DE ALGO QUE HA RECIBIDO COMO DON?...ACASO TENEIS ALGO QUE NO HAYAIS RECIBIDO?; ENTONCES POR QUE ENORGULLECERSE; ANTES BIEN ORAR LOS UNOS POR LOS OTROS CON LA ESPERANZA DE QUE EL SALGA AL ENCUENTRO Y NOS PERSIGA CON SU BENDICION HASTA QUE NOS ALCANCE; TAMBIEN A AQUELLOS QUE LO BUSCAN POR CAMINOS EQUIVOCADOS, ASI LA GLORIA Y LA HONRRA SERAN PARA QUIEN LA MERECCE; DIOS PADRE, HIJO Y ESPIRITU SANTO, AMEN.
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Luisa figueroa Luisa figueroa
el 2/4/13
Dios siempre nos sorprende como a María en el sepulcro, lo que nos toca hacer es ir como ella a buscarlo con anhelo desesperado sólo por amor, entonces El se manifiesta llenando nuestro corazón con un amor que nos impulsa a llevarlo más delante, de expresarlo, de proclamarlo ...sólo hay que abrir el corazón..."estoy a la puerta y llamo"
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MARGARITA MARGARITA
el 2/4/13
orando,amando y sirviendo
sentiremos la presencia del resucitado,
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MAYELA MAYELA
el 3/4/13
Busco a Dios, en la justicia, paz y verdad, pero antes sé que debo transitar caminos dolorosos, para encontrarme con Él.
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