Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

      Hace unos años vi una película me parece que peruana donde la historia giraba en torno a la idea de que el Sábado Santo era el día en que se podía hacer lo que se quisiera porque como Dios estaba muerto no había pecado posible.
      Hoy es Sábado Santo pero Dios no está muerto. No es más que un tiempo litúrgico entre la celebración-memoria de la muerte de Jesús en la cruz y la celebración-memoria de su resurrección, de su Pascua gloriosa. En todo caso, podríamos decir que ese momento de estar Dios muerto fue en el Sábado Santo primero. Lo nuestro no es un tiempo para hacer lo que no se puede hacer en otros momentos. Es sobre todo una oportunidad para hacer memoria.
      Este día la Iglesia no celebra la Eucaristía. Es el único día del año. Para darnos la oportunidad de hacer silencio y contemplar a Jesús muerto. En él, en su imagen clavado en la cruz se concentra todo el dolor inútil del universo. El dolor de los injusticiados, de los marginados, de los pobres, de los abandonados, de los enfermos... Todo está como reunido en una gavilla y puesto en la cruz. En el cuerpo muerto de Jesús se recoge todo ese dolor. Y también nuestra pregunta: ¿por qué?
      Hay que sentir bien adentro el dolor para que no nos salga una pregunta retórica. Para que no pasemos inmediatamente a la respuesta. Hoy sigue habiendo demasiado sufrimiento en el mundo. Y no todo, ni mucho menos, es sufrimiento en orden al crecimiento. No todo es el dolor del parto que alumbra una nueva vida. Hay mucho dolor y demasiada muerte sin sentido. Hay demasiadas historias que no terminan bien. La vida, lo sabemos por experiencia, no es como las películas. No siempre tiene un final feliz.
      Hoy es la oportunidad para contemplar el mundo y lo que hemos hecho de él. Lo que el Padre preparó para sus hijos se ha convertido en un lugar invivible para muchos. Cierto que algo hemos progresado pero todavía queda mucho hasta que nos lleguemos a sentar todos a la mesa a compartir el pan de la vida y el vino de la alegría y la esperanza. Hay demasiados excluidos de la mesa común.
      Hoy es día para vivir ese dolor propio y ajeno. Y para, desde lo hondo, sentir que la esperanza renace al llegar al fin del día a la celebración de la resurrección de Jesús. Cuando vemos brotar en la vigilia pascual la luz en el cirio pascual, sabemos que nuestro compromiso no es en vano. Porque la fuerza y la vida de Dios están con nosotros. Porque este mundo también resucitará. Y la esperanza nos llenará el corazón.

Comentarios
Nonato Nonato
el 30/3/13
Un día como el de hoy me parece bueno para revisar los acontecimientos que se vivieron en Jerusalen, intentando comprender el significado que tuvieron para sus protagonistas, tanto Jesús y su madre y amigos como todos los demás, incluidos los poderosos jerarcas judíos . Descubrir también que significado tienen para nosotros, para nuestra fe de cada uno, para nuestra espiritualidad, para lo que queremos que sea nuestra experiencia de cristianos. Y a partir de esta reflexión estar preparados para vivir el gran acontecimiento del encuentro íntimo con Cristo resucitado, porque es en esta experiencia vivida desde la "pequeñez" personal donde queda cuajada nuestra alegría de creer.
Los "listos y los poderosos" probablemente se van a perder esta experiencia, porque la fe y la razón s » ver comentario
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Joselito H Joselito H
el 30/3/13
En este Sabado Santo, acompanamos a Maria la madre de Jesus, en su dolor, y soledad, dando un vistazo a lo ocurrido en el dia de ayer, donde Jesus murio crucificado por nosotros. El dolor y sufrimiento de Maria, al ver como maltrataron a su hijo, y estar sola en este dia nos llena de tristeza al ver su Madre como sufre.Solo no toca esperar, el acontecimiento de la resureccion, que se producira esta noche, tal y como fue anunciado por el propio Jesus.
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elia2001 elia2001
el 30/3/13
La película a la que te refieres se llama Madeinusa
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