Comentario al Evangelio del

Fernando González

Queridos amigos y amigas:

¿Qué preferís ser: cardos o árboles? Según Jeremías, uno es un cardo, no cuando se muestra antipático, sino cuando pone su confianza en las fuerzas humanas. Es un cardo porque está condenado a vivir en el desierto. Por el contrario, uno es árbol cuando confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Porque eso es como plantar un árbol junto a un arroyo de agua: En año de sequía no se inquieta ni deja de dar fruto.

A veces pienso que la nuestra es, en buena medida, una “cultura-cardo”. Produce cosas maravillosas, pero es muy autosuficiente, busca en la carne su fuerza. Por eso, no verá llegar el bien. Vivirá en una permanente contradicción: logros en el campo técnico y fracasos en el campo humano. Hoy no estamos mucho mejor que hace cuarenta años, especialmente en el contexto de esta crisis económica que estmoa sufiendo ya desde hace cinco años, y que se va extendiendo a otros campos de la vida social. Quizá seguimos soñando con que aparecerá un remedio maravilloso a nuestros males, olvidando que si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto. La parábola del pobre Lázaro y del rico Epulón que Jesús cuenta con imaginación oriental, es una clave para entender nuestro momento presente. Podemos leerla desde muchas perspectivas. En las últimas décadas, Epulón representa a los países ricos del Norte y Lázaro a los países ricos del Sur. Sé que esta aplicación se presta a mil manipulaciones, pero descubro en ella algo que me parece muy real. Cada vez que nos preguntamos cómo superar las contradicciones de nuestra cultura “epulónica” (consumista, satisfecha), olvidamos que existen millones de Lázaros con quienes compartir la suerte. Y que esos millones de Lázaros son hoy los profetas que Dios nos manda para abrirnos los ojos. ¿Hace falta algún signo más poderoso que éste?

¿Por qué se originan los conflictos en nuestro mundo? ¡Porque hemos construido una humanidad en la que los más fuertes se aprovechan de los más débiles, en la que no nos hemos tomado en serio nuestra condición de hijos de Dios y de hermanos! No hay nada más “realista” que esto. Todo lo demás, aunque invoque razones pragmáticas, acaba colocándonos ante las cuerdas de la guerra, del hambre, de la violencia. Si el hombre no es un “hermano” para el hombre, acaba siendo un “lobo”. Hobbes tenía bastante razón.

Vuestro hermano en la fe:
Fernando González

Comentarios
lnmaculada lnmaculada
el 28/2/13
Pienso que Epulón no fue castigado por haber sido rico en este mundo, si no porqué no supo emplear su riqueza justamente y ayudar con ella a Lázaro y a
otros semejantes.
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Jose del Carmen Jose del Carmen
el 28/2/13
“Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle la llagas.”
Saludos amigos,
A la LUZ que es la LUZ la verdad el camino, Lucas nos enseña como Jesús compara el grado de “humildad” y el gozo estar en la Presencia del Señor, depositando su “confianza en EL”, nos muestra un MENDIGO, un hombre echado en el portal (sin bienes ni donde dormir), un hombre cubierto de llagas (nada aceptado un discriminado), expectante de lo que le puedan dar (de la providencia) siempre con ganas necesitado de lo que le tiren (se decreta necesitado), un hombre falto de fuerza física (limitado de movilidad incapaz de quitarse a un perro que le lame las heridas.
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Jose A. Jose A.
el 28/2/13
En la primera letura podemos reflexionar sobre el peligro que representa para nuestra salvacion el poner nuestra confianza en hombres, ya que somos limitados y poner la confianza en hombre, tambien quiere decir apoyarnos en las cosas del mundo que no conduce a nada bueno; por eso, Senor ayudame siempre a confiar en Ti, que todo lo puedes y tu poder no tiene limites. En el EvangelioJesus nos pone dos personajes: el rico epulon que tenia su problema economico resuelto y el mendigo Lazaro que carecia de todo menos de su fe spiritual, ahi estaba su riqueza al morir el rico va al infierno porque su Gloria la disfruto en la tierra y al morir Lazaro los Angeles lo llevaron a la Gloria a disfrutar de la salvacion eternal porque aun en su meseria, mantuvo su confianza en nuestro Dios. Senor quiero » ver comentario
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Ricardo Ricardo
el 28/2/13
Muchas Gracias por tan buen comentario sobre la lectura.

Saludos desde El Salvador, Centro America.
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