Comentario al Evangelio del

Enrique Martinez, cmf

 

OBRAS DE MISERICORDIA

 


 

 

 Lunes de la primera semana de Cuaresma, en este proclamado Año de la fe. Tiempo para volvernos más intensamente a Jesucristo, para refrescar, renovar, profundizar nuestra fe.

         Entre las iniciativas que voy viendo que se toman en distintos ámbitos, para dar respuesta a la propuesta de Benedicto XVI para este año, uno se encuentra con invitaciones a hacer ejercicios, a conocer y repasar el Catecismo de la Iglesia Católica, o su versión JMJ, «Youcat», invitaciones a confesarse y acudir a Misa, cursos y conferencias de renovación teológica... Y uno echa en falta entre todas estas estupendas invitaciones... algo que el Papa ha marcado en los numerosos escritos de su pontificado: la caridad, o la misericordia... inseparables de la fe. San Pablo y las Cartas de Juan invitan a mostrar nuestra fe... en las obras. Cuando para renovar la fe, para reencontrarnos mejor con Jesús de Nazareth, nos centramos demasiado en los aspectos formativos y litúrgicos, tenemos el riesgo de que nos pase aquello que el propio Jesús denunciaba en una de sus parábolas, la del fariseo y el publicano. Que nuestra relación con Dios (nuestra fe) se quede en un asunto privado, individualista, centrado en la propia perfección, con cumplimientos que nos tranquilizan la conciencia... mientras el hermano queda «ahí atrás», en el último banco, olvidado, o mirado con lástima en el mejor de los casos.

       Uno quisiera ver que a la par que todas esas fantásticas y necesarias iniciativas para reencontrar y hacer más fuerte nuestra fe, se multiplicaran también las iniciativas e invitaciones a la «misericordia». Es verdad que en estos tiempos de crisis económica, muchos hermanos están siendo excepcional y generosamente solidarios con las organizaciones que atienden a los que están peor. Afortunadamente.  Pero aún debieran multiplicarse más las iniciativas que nos hagan caer en la cuenta que la relación con Dios, el seguimiento de Jesús, es siempre para la atención al que está peor, y no sólo desde la limosna (solidaridad), sino desde la MISERICORDIA, que tiene mucho que ver con el más utilizado concepto de la «empatía»:  

"Identificarse con la situación, con el mundo de sentimientos, pensamientos y experiencias existenciales de otra persona, ponerse en su lugar, a fin de entender su manera de pensar y actuar, es considerado hoy en general como condición indispensable de las relaciones personales exitosas y demostración de verdadera humanidad. Introducirse en el mundo de sentimientos, pensamientos y experiencias existenciales de otras culturas y otros pueblos es, además, condición fundamental del encuentro intercultural, la convivencia pacífica y la colaboración entre religiones y culturas, así como de la diplomacia y de toda política orientada a la consecución de la paz."

Esto escribía recientemente el Cardenal y Teólogo alemán Walter Kasper. Y añadía:

El término «compasión» (misericordia) no puede ser entendido solo como conducta caritativa, sino que es necesario escuchar cómo resuena en ella la palabra «pasión» y percibir la reacción apasionada ante las clamorosas injusticias existentes en nuestro mundo, así como el grito en demanda de justicia.

           Creo que para muchos cristianos es asignatura pendiente relacionar de manera inseparable la fe, la experiencia de Dios con la misericordia, la compasión, el compromiso social, la caridad. Éste es el «test» e incluso el medio de que nuestra fe se renueve y madure. Dios nos llama siempre para ponernos al servicio de los demás, del pueblo sufriente. Lo que importa, según el Evangelio que hoy meditamos, no es cuánta fe, cuánta formación teológica, cuántas prácticas religiosas hagamos o dejemos de hacer... sino  acogerle, reconocerle y atenderle en el que está mal.

          Me encontraba por internet la imagen que acompaña estas líneas: las obras de misericordia. Cuánto tiempo hacía que no me encontraba una referencia a ellas. Parecen algo del ayer. Pero no lo son. Quizá haya que actualizarlas, renovarlas, completarlas, profundizarlas. Pero hacerlas vida. Quizá sería oportuno dedicarles hoy parte de nuestra oración y meditación... pero sobre todo para ver de qué manera forman parte de nuestra entrega a Dios, de nuestra fe... y cómo tomarlas mucho más en serio.

Que así sea.

Enrique Martínez, cmf

Comentarios

Deja tu mensaje:

Aldemir
Aldemir

el 18/2/13
Realmente tengo que decirlo a todos,que tu comentario es buenisimo y sin duda nö basta,liturgias,Normas,pasemos de una vez a La accion que tanta falta hace,a La Misercordia senñal de cercanía a Jesús.
Me gusta 0
mabeos
mabeos

el 18/2/13
Separar los ritos, costumbres y religiosidad mal entendida es fundamental para entender el significado de lo que nos plantea en sus explicaciones FE es nada mas , ni nada menos que la caridad y la misericordia que tengamos con otros y finalmente es con nosotros mismos. Gracias por su ayuda para entender la palabra.
Me gusta 0
Joselito H
Joselito H

el 18/2/13
Quiero Senor, compartir con mis hermanos este Evangelio, que nos habla de tu segunda venida poniendo a tu derecha los que guardaron los Mandamientos y a la izquierda a quellos que dejaron de hacerlo. Tu,. Senor, nos pediras cuenta de las obras buenas que hicimos con nuestros semejantes o las veces que dejamos de ayudar a los mas necesitados y dependiendode lo que hayamos hecho tu nos premiaras con la Gloria eternal o nos castigara con el Infierno. Por eso te pido, Senor, para que Tu me ayudes siempre a tener presente el dolor de las enfermedades, la soledad de la carcel,la carencia de vestido y el flagelo del hambre por las que pasan muchos hermanos, y ayudame, siempre a compartir lo poco que Tu me has regalado con los demas y a enterder que todos ricos y pobres somo iguales ante tus hojo » ver comentario
Me gusta 0
A.M.L.C.
A.M.L.C.

el 18/2/13
En la fe, caridad, obras de misericordia.......entra el ayudar, consolar, acompañar y sin que falte nunca: la LITURGIA, LA EUCARISTIA, LAS ADORACIONES AL SANTISIMO...... pues tambien es CARIDAD. JESUS nunca dejo una obra por otra.
Me gusta 0
Fernando R.
Fernando R.

el 18/2/13
...generalmente vivimos tan inmersos en nuestras cosas, que no percibimos las situaciones de los demás.
Es como que escapamos a recibir al hermano en el estado en que se encuentre, le damos nuestro parecer creyendo que es "la" solución...
¡POR FAVOR, TE PIDO SEÑOR QUE ME AYUDES A VERTE EN TODOS!
Me gusta 0
Jose. H
Jose. H

el 19/2/13
En este dia martes, la primera lectura compara tu palabra Senor, con la lluvia y la nieve que cae, que tiene sus efectos en la tierra, hacienda producer los frutos que nos alimentan. Asi, tu palabra Senor, viene a nosotros a transformer nuestra vida y nos hace hacerla parte de nuestravida hasta transformarnos y hacernos tus seguidores para siempre y el Santo Evangelio nos dice que cuando oremos que sea lo mas sencillo, sin rebuscar espresiones extranas ya que antes de nosotros pedir algo ya Tu sabes Senor que es lo que nos hace falta.Te pido Senor que me ayude siempre a estar en contacto con tigo y a poner con sencille todas mis necmenesidades. Amen. Gracias Senor Jesus.
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.