Comentario al Evangelio del

Fernando Gonzalez

Queridos amigos y amigas:

El evangelio de hoy está cuajado de títulos aplicados a Jesús. Se le llama Cordero de Dios, Rabí-Maestro y Mesías-Cristo. Cada uno de ellos encierra una pequeña cristología. Pero me vais a permitir que hoy no me centre en los títulos sino en un hecho que puede parecer anecdótico, pero que para mí tiene un profundo significado. La primera vez que Jesús "habla" en el evangelio de Juan es para formular una pregunta. Se trata de una pregunta muy breve (sólo dos palabras), muy personal (la dirige a dos discípulos de Juan) y muy profunda (se refiere al sentido de sus vidas). La pregunta es: "¿Qué buscáis?". Tal vez hoy, en estos primeros compases del año 2002, podríamos dejarnos trabajar por esta misma pregunta. En medio de nuestras preocupaciones ante el nuevo año, Jesús se dirige a nosotros para preguntarnos: "¿Qué buscáis?". No es fácil responder. Y, sin saber lo que buscamos, ¿cómo podemos percibir la fuerza del "Venid y ved"?

San Agustín, que fue un discípulo y un maestro en el arte de la búsqueda, nos enseñó que sólo buscamos aquello que previamente nos ha atraído. Toda búsqueda nace de una seducción inicial. Busca quien se siente interiormente llamado. Si hoy nos cuesta buscar con ahínco, tal vez sea porque hemos cerrado las fuentes de la seducción. ¿Dónde experimentamos la seducción de Jesús?

A menudo, en el seno de la iglesia, se oyen voces que hablan de la pérdida de atracción. Se dice que las misas no son "atractivas" para los jóvenes. Muchos piensan que ser religioso o sacerdote ha dejado de atraer. Y así otras muchas cosas. ¿Qué es lo que hace que una realidad sea atractiva o atrayente? ¡Su magnetismo, su fuerza de gravedad! Una realidad es atractiva cuando nos arrastra hacia el fondo de nosotros mismos, no cuando nos aleja de él. Jesús debió de resultar extraordinariamente atractivo porque su sola mirada era una invitación a vivir en verdad. Y, claro, cuando uno se sitúa en ese nivel, inmediatamente comienza a hacer preguntas y a buscar. Creo que sólo así podemos comprender bien por qué las primeras palabras de Jesús son una pregunta.

Vuestro amigo:

Fernando González

Comentarios
Sally, R.D. Sally, R.D.
el 4/1/13
"Una realidad es atractiva cuando nos arrastra hacia el fondo de nosotros mismos, no cuando nos aleja de él.."
Y es en el fondo lo que Jesus siempre nos ha exigido mirarnos a nosotros mismos, ser integros, por eso nos exigio que no fuesemos " Sepulcros blacos y limpios por fuera, mas podridos y hediondos en el interior" es un RETO: VIVIR EXTERIORMENTE EN CONSTANTE SINTONIA CON NUESTRO INTERIOR !!!
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vicente condori vicente condori
el 4/1/13
El capítulo primero del Evangelio de Juan tiene un cierto paralelo con el capítulo primero del Génesis: Juan quiere presentar a Cristo como principio de la Nueva Creación. Nosotros seguidores de Cristo debemos de responder a la pregunta que nos hace ¿Qué buscas?. La única manera de encontrar nuestra salvación es buscando a Cristo como único Salvador Nuestro para hacer su voluntad.
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