Comentario al Evangelio del

Pedro Belderrain, cmf

Asistimos una vez más con Jesús a una escena bien hermosa, fácil de imaginar. El Maestro no pierde ocasión y nos deja un buen mensaje. ¿Se trata sólo de consejos de urbanidad o de los criterios que unos buenos padres de familia transmiten a sus hijos para facilitarles la vida social? La sabiduría de Jesús es fácil de apreciar: ¡qué mal se pasa cuando en público alguien te invita a colocarte en un sitio que refleja menos categoría!

No hay que descartar esa intención en Jesús, buen observador (como el relato demuestra). Pero sus palabras quieren ir más allá: hay modos muy diversos de vivir. Y a los hijos del Padre nos les vale cualquiera. Ante la Palabra de hoy no debemos eludir una reflexión personal: ¿cómo nos movemos?, ¿nos ensalzamos indebidamente?, ¿sabemos humillarnos? ¿Qué debemos cambiar tras escuchar a Jesús?

Pero también cabe una reflexión en clave de Iglesia. En muchas partes del mundo nuestra presencia ha perdido relevancia: no se nos ofrecen los sitios de antes, no se nos presta la misma atención. La situación debe preocuparnos por lo que revela de la actitud de muchas personas ante el Evangelio.

Pero en nuestras sociedades hay diversos tipos de relevancia: ¿a cuál aspiramos? Muchos de los cristianos que celebrábamos el día 1 no tenían poder alguno pero sí mucha autoridad: la que les dieron su coherencia, su saber estar, su civismo, el amor que nace de la fe. Ninguna situación social es fácil y todas abundan en matices, pero el Evangelio de hoy nos deja doble tarea: ¿cómo aplicarnos cada uno las palabras de Jesús?, ¿cómo acogerlas como Iglesia, presencia visible de la fe?

Comentarios
Jose del Carmen Jose del Carmen
el 3/11/12
San Lucas, San Lucas!, bendito y alabado sea el SEÑOR Jesús REY de REYES quien vive AYER HOY y SIEMPRE.
Si ayer Pasaba en el Evangelio según San Juan diciéndonos JESUS Hoy mismo, como si fuera hace 2 mil años “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.»
Y hoy muestra el camino…y es que el itinerario es angosto:
1. Una disponibilidad siempre en espera/pendiente ansioso insistente a ser invitado.
2. La humildad de recibir lo que sea, sentarse en el puesto menos importante, no buscar lo mejor.
3. Presentarse sin prejuicios de quienes le toque el primero o el último puesto.
Aquí aterrizamos muchos y nos vemos caminando, quizás en círculos…y lo peor llevando a otros a mismo despeñadero.
San Lucas, déjame ver un poquito lo que compartes en » ver comentario
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Augusto Augusto
el 3/11/12
ACOJER la gran revelación que nos hace Jesús que EL PADRE NOS AMA SIN MERECERLO, vivamos por lo menos un día en nuestra vida BEBIENDO de esta agua celestial hasta quedar saciados para siempre, y transformarnos en fuentes de vida eterna entregando su misericordía a nuestro prójimo sediento en este Año DE LA FE en este año de la NUEVA EVANGELIZACION.
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Aurelio Aurelio
el 3/11/12
A los filipenses, Pablo les dice... con dobles intenciones o con sinceridad, me alegro de que se de a conocer a Cristo. Profundo conocimiento del corazon humano que mezcla buenas intenciones, con otras no tan buenas, pero que son comprendidas por Nuestro Padre amoroso. Reconocer esto es un paso de humilad hacia los puestos de atras.
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SusanW SusanW
el 3/11/12
Estoy totalmente de acuerdo, la verdad es que uno debe sentirse humillado en ninguna situacion social ya que si tenemos a Cristo en nuestro corazon y sabemos que el es unico que tiene poder en nosotros para que agregarle sentimientos negativos a nuestra limpia alma y espiritu. A vivir la vida y apreciar todas las bendiciones que Dios nos manda, porque sean humillantes o no siempre Dios nos da una leccion de vida que debemos de aprender a identificarlas, aprenderlas, ponerlas en practica y compartirlas luego con las personas que estan a nuestro alrededor. Que Dios los bendiga, Buenos Dias!
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