Comentario al Evangelio del

Pedro Belderrain, cmf

Los sacerdotes rezamos, hacemos sacrificios (algunos, menos de los debidos), tratamos de servir al pueblo y de atender a la gente, nos enfadamos, nos alegramos… y de vez en cuando pasamos vergüenza. La Gracia tiene sus recovecos: ¡cuántos penitentes no nos han sacado los colores e invitado con su finura cristiana a ser más exigentes en nuestra vida de fe!, ¡cuántos laicos no nos dan mil vueltas en oración, pobreza, caridad, valentía!... He experimentado vergüenza varias veces. Hay personas -cada vez menos, pero las hay- que se lanzan a besarte la mano. Pienso en algunas religiosas, religiosos no ordenados, personas mayores… No puedes evitar la sensación inmediata de que eres tú quien debería inclinarse a besar las suyas. Suelen ser manos gastadas, que han cavado muchas huertas, limpiado muchos suelos, pelado muchas patatas, rezado muchos rosarios, pero vienen a besar las tuyas.

¿Quiénes son los últimos?, ¿quiénes los primeros? Jesús nos vuelve a meter (con el cariño que le distingue) el dedo en el ojo. ¿Qué será de los que echamos horas y horas en presumir de que Él ha comido en nuestras plazas y predicado en nuestras calles?, ¿de los que nos pasamos la vida señalando a los que ‘no son de los nuestros’? Seguimos empeñados en entrar por la puerta principal, por la ancha, por la de primera división.

No puedo evitar recordarle. D. Mauro Rubio Repullés sirvió a la Iglesia de Salamanca (España) como Obispo durante casi treinta años. En los últimos no se perdía encuentro de Caritas, llegaba enfundado en su gabardina, con su boina y su paraguas, sorteando los coches con chófer de alcaldes, diputados, catedráticos y presidentes de diputación. Recibió solemnemente a su sucesor con un discurso precioso en el que recordó las raíces apostólicas de la Diócesis, los santos y mártires que la habían embellecido, pero al mismo tiempo le informó -sin prisa y con la misma seriedad- del número de viviendas sin agua corriente, de personas sin trabajo, de ancianos sin compañía.

No dudo de que el Señor mismo salió el primero a abrirle la puerta del Reino.

Comentarios

Deja tu mensaje:

bilboko

bilboko


el 31/10/12
Precisamente en este comentario, sin decir, se han dicho muchas cosas. Cosas ciertas, patentes, que están ahí. Nuestros sacerdotes deben ser conscientes de su situación real y cuanto más conscientes lo sean, mejor para nosotros. Un obispo, al igual que un párroco o cualquier otro sacerdote, tiene la obligación de denunciar las diferencias sociales que él vea y no callárselas. Lo contrario le haría cómplice de quién sabe quién. Admiremos el valor y decisión cristianos de nuestros obispos y sacerdotes y animémosles a seguir por el camino de su Maestro.
Me gusta 0
Juan Jose

Juan Jose


el 31/10/12
cuando no hay que decir, es mejor no forzar las cosas y guardar silencio. aprecio mucho sus comentario. Pero este no.
Me gusta 0
Benedicto

Benedicto


el 31/10/12
Muy bueno el comentario sobre el evangelio de hoy.
Me consuela pensar que, todavía hoy, hay sacerdotes
que tienen un mensaje de autocrítica pero tambien de
esperanza y de amor hacia los " pequeños ".
Me gusta 0
Tauler

Tauler


el 31/10/12
Pedro, muchas gracias por tu sincera y ejemplar provocación. Me ha traido a la memoria algunos de los pasajes mas bellos de la Buena Noticia. Especialmente recuerdo el que recoge Juan en 13,5 invitándonos a ponernos en el lugar que nos corresponde como cristianos.
Cuando el "yo profundo" sale a la luz es fácil que los "egos" se escandalicen, porque el "ego" ama la oscuridad
Me gusta 0
delia ester

delia ester


el 31/10/12
no lo entendi ?????
Me gusta 0
Aurelio

Aurelio


el 31/10/12
Como me gustaria que Jesus no hubiera dicho estas cosas! Pero, las dijo. El Padre ha sido muy generoso procurandome el ambiente cristiano que me ha hecho creer, por error, que entrare por la puerta ancha. Solo confio en que Jesus me conduzca por la estrecha, a la cual me resisto. Gracias, Pedro, por recordarmelo!
Me gusta 0
Freddy

Freddy


el 31/10/12
Gracias por su reflexión. Un abrazo. Aunque nunca escribo casi siempre leo.
Me gusta 0
Carmen

Carmen


el 31/10/12
Me ha gustado mucho este comentario.Pienso que he tenido muchas oportiunidades para conocer Y amar mas a Jesus,y como dice le he echado muchas horas y a veces pienso que avanzo tan lentamente en su seguimiento como si siempre estuviera empezando.Pero al msmo tiempo hay algo dentro de mi que me dice (adelante no te rindas que El te quiere como eres)
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.