Comentario al Evangelio del

J.A.C.

Queridos amigos y amigas:

Jesús universaliza la dicha. Sólo un vientre lo pudo llevar; sólo dos pechos lo criaron; sólo una mujer lo dio a luz, como paso o puente entre el embarazo y la crianza. Es, en cierto modo, la singularización máxima de la dicha (perdónese la palabra "singularización"). Pero a Jesús le interesa convertir el punto en una línea, y la línea en un plano, y el plano en un volumen. Quiere alargar, dilatar, ahondar. Quiere que la felicidad no sea un monopolio, ni un oligopolio. La quiere democratizar: todos han de poder tener acceso a ella. Todos, sin diferencia ni distinción: varones y mujeres, pequeños y grandes, judíos y griegos, circuncidados e incurcuncisos, esclavos y libres.

¿Cómo? Pues haciendo todos algo semejante a lo que hizo María: concebir y dar la luz. Concebir la Palabra a través de la escucha, es decir, a través de la acogida por la que la alojamos y la dejamos madurar y crecer en nosotros. No realicemos un aborto provocado de la Palabra, expulsándola del seno de la conciencia. Puede producir malestar y causar trabajos, perturbar la placidez en que vivíamos, hacernos sufrir. Vienen a ser algo parecido a las molestias y mareos que experimenta la embarazada.

Dar a luz la palabra: cumplirla. Si no la cumplimos, nos parecemos a lo que decía el profeta: concebimos, sentimos dolores, nos retorcimos, dimos a luz: nada, viento. Nos nace un feto ya muerto. Es preciso, por tanto, guardar la palabra y cumplir la palabra. La mejor forma de guardarla es darle cumplimiento. Ese es el don, ese es el reto; esa, la gracia, esa, la tarea. Prestemos oído para la escucha y pongamos manos a la obra. Es lo que se nos ha dicho también en la parábola del buen samaritano, que concluye con estas palabras: “Ve y haz tú lo mismo”.

Comentarios
Joaquín Joaquín
el 13/10/12
Por una parte, ésta reacción de aquella mujer: "Dchoso el vientre que te dió a luz y los pechos que te craron", estuvo mejor que la de aquellos que dijeron que Jesús expulsaba los demonios por arte de Belzebub, el príncipe de los demonios; (en este contexto está el fragmento evangélico de hoy). Pero por otra parte, claro que está muchísimo mejor, la respuesta de Jesús a esa mujer: "Dichosos más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica". La Palabra, el Verbo que concibió María en la Anunciación, la maduró y la dió a luz y después a lo largo de su vida escuchó y cumplió, hizo vida, dicha Palabra. ¡Que importante es no quedarnos solo en la escucha de la palabra, sino darle cumplimiento!.
Me gusta 0
gustavo gustavo
el 13/10/12
Este evangelio delata la verdad de la familia y la carne.
La carne no sirve de nada, sólo el espíritu tiene vida.
Si dejas a tu madre, padre hermanos, propiedades, puedes seguirme, dice Jesús.

Que tontos nos hace la sociedad no??
Nos hace dar peso a cosas que no tienen peso alguno.
Por eso leamos el evangelio durante toda la vida, día a día, madurémoslo como un vino añejo y que entre en nuestra persona, incorporándolo.

Los frutos de esta maduración espiritual, se van a ir dando a lo largo de los años, tengamos certeza hasta el final de este amor que nos ha sido dado a través de la palabra
Me gusta 0
Augusto Augusto
el 13/10/12
Acojer la luz de Cristo Jesús nuestro Señor, volver a sentir su misericordia y fidelidad es el inicio de mi conversión, si cumplo la voluntad de Dios que me ama y que nos ama, vivo en el camino justo del reino, y junto conmigo todos los que aman a Dios. Gracias Señor.
Me gusta 0
jose luis ponce jose luis ponce
el 13/10/12
Maria es dichosa por haber escuchado la palabra y haberla puesto en practica...esa es su bienaventuranza.
Me gusta 0
DANIEL LA RIVA DANIEL LA RIVA
el 13/10/12
EL SENOR NOS INVITA A VIVIR EN COHERENCIA ,ES MAS A UNA METANOYA CAMBIO DE MENTE Y CORAZON DE ACUERDO A LAS ENSENANZAS DE LA BIBLIA Y NO LAS DE MUNDO ,PORQUE SOMOS DEL MUNDO PERO,NO PERTENECEMOS A EL .
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.