Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

      Al menos Herodes mantenía la curiosidad, quería conocer a Jesús. La verdad es que su motivación no era demasiado buena ni sus intenciones muy caritativas. Su frase empieza con un “A Juan lo mandé decapitar yo.” Así que debía tener una manera un poco especial de tratar con las “novedades” que aparecían en su reino.
      Lo nuestro no es una novedad. Lo nuestro es una tradición de más de veinte siglos. ¿O no? Tenía un profesor en teología que decía muchas veces que a los cristianos, a los seguidores de Jesús, Dios nos espera en el futuro, nunca en el pasado. Quizá eso forme parte del hecho de ser “seguidores”, que Jesús va por delante de nosotros y que no le alcanzamos nunca. Él va abriendo camino, desbrozando el terreno. Allí donde nosotros estamos convencidos de que es imposible, él nos abre un camino a la vida y a la esperanza. Así lo hizo con su resurrección. Y así lo hace tantas veces en nuestra vida.
      La primera comunidad cristiana se vio obligada a buscar caminos nuevos. La novedad del Evangelio no cabía en el estrecho mundo judío. Descubrieron, aunque con algunas dificultades, que para ser cristiano no hacía falta ser judío. Más adelante, entraron en contacto con el mundo griego y romano y los padres de la Iglesia, los Santos Padres de los primeros siglos, no tuvieron problema en utilizar la lengua griega o latina para expresar el mensaje evangélico. No sólo utilizaron la lengua sino también la cultura, la filosofía, todo. Así llegó el Evangelio a lo que por entonces era “todo el mundo.”
      Lo nuestro es una tradición que siempre se está rehaciendo, reinventando, porque lo fundamental no es mantener las formas de la tradición sino ser capaces de expresar lo fundamental de la tradición, el mensaje del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, en todos los medios que sean necesarios para que todos lo escuchen, comprendan y tengan la posibilidad de acogerlo en sus corazones.
      Por eso, cuando leemos la primera lectura, nos podemos decir a nosotros mismos que sí, que estamos en lo de siempre, que seguimos en el mismo empeño de los cristianos de todos los siglos, anunciar el Evangelio, pero que estamos llenos de esperanza porque Dios mismo es el que anima nuestro esfuerzo.

Comentarios
gustavo gustavo
el 26/9/12
Herodes tenia cola de paja, tenia la conciencia intranquila, tampoco era fácil dilucidar quien era jesus, pero si veias los milagros te dabas cuenta que no era cualquiera no?
Me gusta 0
MIGUEL ANGEL MIGUEL ANGEL
el 27/9/12
Yo veo que en este mundo hay muchos Herodes, no solo por la curiosidad, sino mas bien por el temor a que le quiten todo su mundo creado, que lo único que hace es crear lo que esta pasando en el mundo,.. desorden total
Que el espíritu santo nos ilumine en nuestras vidas diarias, para demostrar que seguir a Jesús es todo lo contrario a la curiosidad
Me gusta 0
CARMEN S CARMEN S
el 27/9/12
QUE el espiritu santo me ilumine para dar testimonio de tu amor desde mi esperiencia humilde y limitada .
Me gusta 0
luis leonardo luis leonardo
el 27/9/12
yo o que pienso es q herodes tenia la curiosidad de conocer a jesus pero no para algo bueno sino que el ya tenia algo contra jesus entonces este dia hagamonos la pregunta quien es realmente el que nos enseña o evangeliza-nadie mas que dios pero por medio de personas como intrumentos entonces cada ves que vamos a misa,a una reunion, debemos de mostrarnos kmo si en realidad qisieramos encontrar a dios kmo si en realidad encontraramos en el el alivio de nuestros problemas entonces este evangelio de hoy nos enseña que debemos buscar a DIOS con un motivo bueno ........
Le agradesco a dios por que me dio la dicha de haberlo conocido y ps quiero pedirle q me perdone tooos mis pecados quiero sentir un temor hacia ti senor.......GRACIAS
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.