Comentario al Evangelio del

Pedro Belderrain, cmf

Nunca imaginó que iba a hacerse tan famoso. Solemos llamarle “el joven rico”. Con esas palabras ha pasado a la historia de la literatura, del arte, de la reflexión sobre la fe. Generación tras generación miles de cristianos nos hemos confrontado con su experiencia. Algunos han dado respuestas magistrales; todos estamos en deuda con ellos.

El relato de Mateo constata que él, que había ido expresamente a encontrarse con Jesús, “se fue triste” y asocia esa tristeza a una razón: “porque era muy rico”. Pero es probable que esa no fuera la única (y tampoco la principal) causa de su entristecerse sino el hecho de que Jesús le invite tan claramente a compartir: “anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres”.

Cabe también -permitan que especule- que le entristeciera la impresión de que Jesús le proponía algo imposible. ¿Se quedó a escucharle un poco más o se marchó? ¡Ojalá se hubiera quedado! Al momento -lo escucharemos en la celebración de mañana- Jesús recordó que para Dios nada hay imposible (Mt 19, 26; Lc 1, 37). Con demasiada frecuencia nos empeñamos en poner difícil al Señor que haga las cosas a su manera. No acabamos de creer que su Espíritu es capaz de actuar y que nada se le resiste. Lo que Jesús proponía al joven rico es duro, pero no imposible. Nunca han faltado (hoy tampoco) discípulos y discípulas del Señor que lo demuestran.

Comentarios
Alma Rubí Alma Rubí
el 20/8/12
Eso es verdad pues Cristo siempre esta con nosotros esperando que dejemos todo por seguirle a ÉL
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yamileth yamileth
el 20/8/12
es muy bueno
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glenys glenys
el 20/8/12
porque no solo de pan vive el hombre tanta ambicion, avaricia y riquezas materiales dañan el espiritu, debemos ser más humilde con nuestro prójimo. y dejar de buscar a las personas por su posición o condición.
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gustavo gustavo
el 20/8/12
Todos llevamos una riqueza innecesaria en nuestro interior, es duro reconocerlo .
La sencillez en todo sentido nos salva de esta carga innecesaria
La rectitud al caminar por esta vida, caminar erguido sin la necesidad de arrastrarse ante nada ni nadie.
Somos predicadores, nos alcanza con el pan diario.
No llevamos monedas de plata ni de oro, nos conformamos con lo que tenemos y si tenemos más de lo previsto, esto es únicamente para brindarlo a la misión que tenemos con Dios, pero no para nosotros.
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CARMEN  S CARMEN S
el 20/8/12
SIENTO la tristeza del joven del evangelio SEÑOR aumentame la fe para experimentar los efectos de tu amor que tu espiritu santo actue en mi .
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lorenzo lorenzo
el 20/8/12
siento que si tuvieramos la inocencia de los niños seria muy comprensible y facil dejar todo y seguir al señor
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