Comentario al Evangelio del

Luis Manuel Suarez, cmf

Queridos amigos y amigas:

¿Qué pensaría Mateo de aquel hombre que pasaba por allí y le miraba? No lo sabemos. Pero sí sabemos que percibió que le miraba de forma diferente de como le miraban otros. Es verdad que él no era perfecto, que su puesto de trabajo le daba para vivir... y para quedarse con algo más... si algunos lo llamaban “robar”, peor para ellos... que hubieran espabilado, y que se hubieran hecho publicanos, como él... y encima decían que era un pecador y que no vivía según la ley... pues peor para ellos... “Mateo: vale ya de justificaciones” –pensaría, quizá, después de todo lo anterior-, “porque esa mirada no te condena, como otras; y si no hay condena, no hay ataque; y si no hay ataque, no tienes porqué defenderte más... ¿Por qué me mirará así? ¿De dónde sacará esa mirada?...”. Y quedó descolocado.

¿Qué pensaría Jesús de aquel hombre que estaba allí sentado, por donde Él pasaba? No lo sabemos. Pero sí sabemos que le miró de forma diferente. Que, como hiciera más adelante con el joven rico, “le miró con cariño”. Y que no se fijó en las apariencias, sino en el corazón. Porque cuando se mira con cariño, siempre se puede llegar a ver el corazón. Y que quiso ver en aquel que estaba sentado en el telonio el proyecto de hombre que Dios había soñado para todos, y no la caricatura que estaba siendo y que otros constantemente le recordaban.

Y ¿qué pensaría Mateo en aquel preciso momento en que aquel hombre que pasaba y le miraba con cariño le dijo: “Sígueme”? Tampoco lo sabemos. Pero sí sabemos que aquel día le cambió la vida. Y que se fió del amor –porque no hay temor en el amor-. Y que dejando atrás lo pasado, “se levantó y lo siguió”.

El resto del relato es el intento –difícil- de explicar este juego de miradas, palabras y acciones a los que no entienden que Dios puede hacer nuevas todas las cosas y todas las vidas. En cualquier momento y en cualquier situación.

Que disfrutes del relato y que tú también te dejes mirar por Él. Allí donde estés.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez, claretiano (luismanuel@claretianos.es)

Comentarios
luis alberto luis alberto
el 6/7/12
Muy bueno el comentario, siempre buscamos la mirada del Señor, principalmente en las personas que se encuentran agobiadas por el dolor de no superar sus angustias y sacarle una sonrisa.
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Gustavo Gustavo
el 6/7/12
Lamento que tarden en publicar los comentarios de los lectores, el que yo escribí ayer a la mañana, aún no está publicado en los comentarios del evangelio de ayer.

Mateo es aquella persona que sabemos que roba con su administración, y a la que tenemos que mirar con ojos cariñosos y ayudar a que no robe, convencerlo que no es el camino.
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Francisco José Francisco José
el 6/7/12
Querido hermano en la fé. Hace unos dias que leo sus comentarios del santo evangelio. Lo que voy a escribir se hace extensivo para estos dias. Le escribo con sinceridad y buscando la Verdad, que es Dios.
En mi humilde opinión los comentarios de usted quedan sin sacar el jugo del evangelio(es decir, sin aclararnos lo que Jesús nos quiere decir HOY con ésa lectura) y se queda sólamente en las palabras escritas. Quizá si lo hiciera como yo le propongo, el evangelio(usted) podría ayudar a muchas más personas directamente. Muchas gracias.
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Celita Celita
el 7/7/12
Este mensaje lleno de sabiduría, sobre la mirada de Jesús, esa mirada de amor, que tiene un brillo de pureza; que quisiera que muchos hermanos tuvieran, el de no condenar, el de no atacar, debemos tener sed del mensaje de luz de la palabra de Dios, para que nuestras vidas cotiadianas, sean reales de alegría y contagiemos de ése amor, de esa alegría, y que no haya tanta violencia, Basta Ya!! Dios sufre mucho; por eso debemos hacer mucha oración por la humanidad.
Que Dios te bendiga hermano Luis Manuel.
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Elvia Rosa B Elvia Rosa B
el 7/7/12
En las lecturas de hoy el señor nos cuestiona a reflexionar e interiorizar su ley que es el (el amor) a “él. y nuestros prójimos.
ya que será lo único que dará sentido a nuestras vidas cuando en medio de tantas adversidades no encontremos quien nos diga una vos de aliento que nos anime a seguir viviendo y serán los que hemos seguido y asimilado el mensaje del señor los voceros para que con solo los signos del amor del perdón de la misericordia encontremos la forma de ayudar a todos aquellos que por falta de fe .tienen hambre y sed de amor de perdón de misericordia porque viven discriminados de la sociedad. recordemos pues hermanos que en este mundo tan hostil una sonrisa vale más que mil palabras
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