Comentario al Evangelio del

Mª José Inúñez, hcsa.

Queridos amigos y amigas:

Algunas voces cotidianas nos recuerdan que en este mundo nuestro plural y globalizado vivimos tiempos de crisis: económicas, políticas, ecológicas, espirituales, profesionales, vocacionales... e incluso crisis de identidad. Sociedades marcadas por la prisa, la “cultura del kleenex” (usar y tirar), la eficacia, la utilidad, la relatividad implícita en los cambios vertiginosos... en la cultura del “todo vale” parece que no todos caben...

Las preguntas más hondas del ser humano tienen el peligro de encontrarse con respuestas inmediatas, vacías, insatisfechas; la eterna dialéctica ser-hacer. ¿Quién soy? ¿soy lo que soy? ¿soy lo que hago? ¿soy lo que valgo?. Respuestas sin arraigo. Crisis de identidad. Frecuentemente derivan en una pérdida de sentido, del sentido de la vida. Como anhela la cierva corrientes de agua, te anhela mi ser. Mi ser tiene sed de Dios, del Dios vivo (Sal 42, 1-2).

Hoy el evangelio alza la voz, una proclama de identidad es la buena noticia: Yo soy la puerta ¡Qué ocurrente, Jesús! Dársenos a conocer en su identidad y su misión a través de la riqueza de matices que podemos descubrir en un elemento cotidiano e invitarnos a crecer en identidad para que nuestro ser y horizonte de sentido, nuestra misión, se identifiquen, sean lo mismo.

Una puerta es acceso, medio, posibilidad. Abre y cierra espacios; acoge y recibe, también despide. Crea intimidad, construye hogar, cuida la calidez. Abierta da holgura y crea alternativas. Ni con violencia se traspasa; por medio de ella se pasa. Mirando a nuestro alrededor puede ser la puerta expresión y reflejo de Hospitalidad, virtud necesaria para que otro mundo sea posible, derecho y deber de todos como propone Leonardo Boff.

Jesús es el acceso para entender la entraña y el corazón misericordioso del Padre. Mirando la vida de Jesús y su proyecto entendemos e intuimos por dónde hay que pasar, se van perfilando criterios de fidelidad. La hospitalidad de Jesús es inclusiva, Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros. Respeta y comprende, nunca condena; los partidarios de la circuncisión les reprocharon... jamás ha entrado en mi boca nada profano. Es voz atenta y clara, diálogo franco, palabra verdadera; atienden su voz... porque conocen su voz. Es responsabilidad consciente de hacer de la vida camino acompañado; camina delante de ellos... a un extraño no lo seguirán... camino acompañado en el que los distintos lleguen a no ser extraños sino hermanos.

Volver al corazón de Dios. ¿Estamos dispuestos? El que no entra por la puerta es ladrón y bandido. Pasar nuestros criterios por los suyos, por la persona de Jesús y experimentar en la opción, salvación, libertad, plenitud que alimenta y hace feliz. Quien entre por mí, se salvará, y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.

Jesús es la posibilidad y el acceso a la Vida y no a cualquier vida sino a la abundante. Es la misión de Jesús, su horizonte de sentido: Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.

Continuamos en tiempo de Pascua y el espíritu del Resucitado nos llama a VIVIR en abundancia. A implicarnos trabajando por dignificar la vida de las personas. A creer que desde Él no hay nada ni nadie definitivamente perdido o agotado. A generar tiempos y espacios, plataformas de acogida generosa donde nadie es “sobrante humano”, donde todos cabemos. A seguir empujando la vida y la historia desde dentro, todo lo que posibilita, todo lo que hace crecer, todo lo bueno y lo positivo que hay en cada persona, en cada pueblo. A acompañar y compartir la suerte de los más desfavorecidos, de los débiles y vulnerables, de los excluidos recreando en la tierra la ilusión, realizando la Esperanza.

Que su luz y su verdad nos guíen y nos conduzcan a entrar por la Puerta hasta morar en Él (cfr. Sal 43,3) y que podamos ser para otros puerta de acceso a la Vida, a Dios.

Vuestra hermana en la fe,
Mª José Inúñez, hcsa.

Comentarios
gustavo gustavo
el 30/4/12
Hoy Jesús nos habla de la voz de la conciencia.
Esa débil voz a la que respetaremos a rajatabla, porque es Dios mismo que nos habla, a cada uno nos habla de un modo distinto, porque somos distintos.

Respetemos la conciencia y ejercitémosla
Desde Argentina
gustavo
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Carlos Carlos
el 30/4/12
Si, el evangelio de hoy nos llama a compartir esa puerta que nos muestra Jesús para pasarla y cambiar nuestras vidas.
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Augusto Augusto
el 30/4/12
El velo de la cultura actual me desorienta al punto que no se porque Jesucristo nuestro Señor me salva.
El mundo me dice que tengo todo, la carne me dice goza todo lo que quieras; "QUE TENTACIÓN MÁS GRANDE" que el enemigo me susurra. Solo me queda Jesús con su luz que me dice cree en mi, unete a mi al tener fe y empiezo ha amarlo y esperarlo; por eso oro el PADRE NUESTRO QUEL ÉL MISMO NOS ENSEÑO...
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vicente condori vicente condori
el 30/4/12
Yo soy la puerta de las ovejas, la única puerta que lleva a la salvación. Los demás son ladrones y bandidos que asaltan, roban y mienten. La comunidad cristiana debe reconocer nuevamente la voz de su Pastor para dejarse conducir en libertad por el camino de la misericordia y la justicia, ya que muchas veces camina por el sendero de la indiferencia y la comodidad.

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Ángel Ángel
el 30/4/12
Entrar por la puerta, Jesús se identifica como la puerta real a través, de la que hemos de cruzar por medio de la fe y de una vida incardinada en los sacramentos. Si somos capaces de tener claro cual es esa puerta, no buscaremos entrar por otra ventanas que nos centellean con sus luces multicolores de otro camino es posible. Que sepamos dilucidar donde se encuentra Jesús para que nuestra vida se llene con su estilo.
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CARMEN S CARMEN S
el 30/4/12
SEÑOR deseo que tu seas la puerta de mi vida quita todo lo que te inpida entrar en mi casa alma o corazon no lo se y dame la alegria de la salvacion .
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