Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

      Termina una semana en que todos los días hemos visto a Jesús dialogando y discutiendo con los judíos. Todo a propósito de la multiplicación de los panes. A propósito del hambre. A propósito del salto de nivel que les pone Jesús por delante cuando les invita a comer del pan que es el mismo, a comer su carne y su sangre, a compartir su vida hasta el final. A hacer del pan que nos alimenta físicamente pan de fraternidad, pan que construya el reino y la justicia y el amor. Pan de Dios que da la Vida. La semana se ha ido haciendo entre declaraciones solemnes de Jesús y la dificultad de los que le escuchan para entender la novedad del mensaje.
      Pasa que todos estaban –estamos– preocupados por buscar el pan para mí, para los míos. Pasa que construimos fronteras para separar a los míos de los otros. Pasa que vemos a los otros como competidores, como enemigos. Y vienen los ejércitos y los derechos sobre los otros y la violencia y la muerte. Pasa que todos estamos envueltos por el miedo como si fuera una capa que no nos podemos quitar de encima y que nos impide ver la realidad tal como es.
      Jesús nos invita a salir de ese laberinto, a abrir los ojos y descubrir al otro como hermano. A compartir el pan y la vida. Y descubrir, con sorpresa y gozo, que, cuando se comparte el pan y la vida, el pan y la vida se multiplican, llegan para todos, se construye la fraternidad, el reino de Dios se hace patente. Todos formamos una sola familia.
      Pero se hace inevitable dar el paso. Salir del caparazón del miedo que pensamos que nos protege y que en realidad no hace más que ahogarnos, para tender la mano al otro y hacer eucaristía de la vida y vida de la eucaristía.
      Los judíos no lo entendían. Los discípulos de Jesús tampoco lo tuvieron fácil. El modo de hablar de Jesús era duro. Les asustaba. Se sentían inseguros frente a su arriesgada propuesta: basar la vida en el amor y no en el odio ni la desconfianza. Por eso, muchos, asustados, lo dejaron. Sólo algunos fueron capaces de captar que en las palabras de Jesús estaba la vida, la verdadera vida, la vida en plenitud. Y optaron por seguirle.

Comentarios

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carmen rivas
carmen rivas

el 28/4/12
Si, es así...creemos que en guardar celosamente lo nuestro,ya sea alimentos , dinero ,bienes, estamos seguros y protegidos, y no ayudamos a los necesitados siendo que lo que tenemos es dádiva de Dios, y por ser avaros, no lo compartimos........mientras que nuestro seguro y nuestra salvación está en ello, en vivir en comunidad.....
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Ignacio
Ignacio

el 28/4/12
Hoy me fijo en una frase de Jesús ( ? ) en el evange -
lio: " El espíritu es quien da vida; la carne no sirve pa-
ra nada". Pobre cuerpo, cuanta historia sobre la malig-
nidad de los miembros... Pero por mi cuerpo es por
quién experimento el vivir; mis sentidos captan la be-
lleza del mundo, mi sensibilidad hacia todala Creación
y a los seres que habitan en ella. Cuántos consejos pa-
ra flagelar y destruir el cuerpo... ! Cuánta inquisición !
! Qué mala interpretación ! ! cuánto masoquismo inú-
til !. La mente de muchos ha sido la que no valia para
nada; enfermos mentales obsesionados por ideas abe-
rrantes.
Miren, me voy a ir a la pastelería para tomar unos dul-
ces y saborear con mi cuerpo la idea de que estoy Vi-vo.
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gustavo
gustavo

el 28/4/12
La tradición católica te lleva al egoismo de la familia, insisten tanto en la familia que te convencen que todo es para ella, y nunca hay que perder de vista que hay ayudar a la mayor cantidad de gente posible.
De ahí que Jesús siempre insiste con ese tema, "si no dejás padre madre hermanos...etc"
La familia son la propia carne, pero es el espíritu el que da vida....
Un abrazo
Gustavo
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MARTHA C.
MARTHA C.

el 28/4/12
El miedo nos acobarda y no nos deja salir de ese caparazón . Pidamos al Padre Eterno, nos dé el valor de optar siempre por su HIJO JESÚS y su forma de vida y permanecer cercanos a El.
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justino flores
justino flores

el 28/4/12
al decir Jesús; la carne no aprovecha para na da, n o se refiere al cuerpo, sino a nuestra naturaleza humana,a nuestra humnidad que no sirve para nada para poder creer en Dios, sino nuestro espíritu que es el que se comunica con Dios
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U.SALDANA.M
U.SALDANA.M

el 29/4/12
Acéptame, Ignacio, concederte alguna "razón" en lo que es para TÍ la alusión e interpretacion de la "carne" de TU cuerpo que te permite discernir esos efectos placenteros en la alimentación según haces mención, pero que NO ES la carne de nuestro cuerpo a la que NSJC alude al decir que NO CONTRUIBUYE a la TRASCENDENCIA del mismo ni del espiritu, pues esa es la carne de los animales que consumimos para el mantenimniento "terreno" de nuestro organismo y es a la que NSJC no le da demasiada contribución para esa TRASCENDENCIA. /// A lo que NSJC alude y que obviamente no captaste, fue a la CARNE de ÉL que hay que "consumir" por nuestra parte para poder acceder a dicha trascendencia, pues como dice NSJC en Juan 6, 60-69 dicha "carne" es SU Espíritu que nos apremia a consumir para pod » ver comentario
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