Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

      La primera lectura de los Hechos nos relata la historia de la conversión de san Pablo. Ya es suficientemente conocida. El perseguidor se convierte en el apóstol más ardiente. Por en medio está ese momento, que es como un gozne en la vida de Pablo, que hemos dado en llamar su “conversión.” Ya reflexionamos sobre este momento el día de su fiesta (25 de enero). Por eso quizá sea un buen momento ahora para fijarse en algún detalle.
      En el relato se señala el contraste entre la luz –“un relámpago lo envolvió con su resplandor”– y un Pablo que no ve nada precisamente cuando lo envuelve el resplandor. El contraste es mayor si pensamos que antes Pablo veía perfectamente. Tanto en el sentido físico como en el mental. Pablo tenía clara su misión, lo que debía hacer, el sentido de su vida. Era el líder, el capitán de un grupo que se dedicaba a perseguir a esa nueva secta que arruinaba la pureza oficial de la religión judía.
      El primer efecto del resplandor que le envuelve es perder la vista. Tanto que sus compañeros lo tuvieron que llevar de la mano a Damasco. Allí queda el ciego. Es dependiente de lo que le ofrezcan los demás: alimento, comida, guía, ayuda...
      Para recobrar la vista necesita tiempo y la ayuda de un discípulo, Ananías. Con la vista recobra también el sentido de su vida. Porque le llena el Espíritu Santo. A partir de ese momento, empieza a confesar públicamente que “Jesús es el Hijo de Dios.”
      Tenemos que aceptar que en nuestra vida hay también momentos de oscuridad, de pérdida del sentido. Pero es posible que esos momentos no sean realmente de oscuridad sino de una luz tan deslumbrante que nuestra primera reacción es la de quedarnos ciegos, la de no ver nada. Necesitamos tiempo, paciencia, para que los ojos se vayan abriendo a la nueva luz, para que el Espíritu Santo nos inunde. De golpe nos caemos del caballo pero los ojos no ven bien de golpe. No pasan en un segundo de la oscuridad a la luz. Menos todavía los ojos del corazón. Necesitamos tiempo para distinguir lo mucho que hay que ver cuando nos dejamos iluminar por la luz de Dios.
      Quizá por eso los judíos del Evangelio tienen tantas dificultades para entender a Jesús que está hablando de compartir la vida y llegan a pensar que Jesús es una especie de antropófago que les invita a comer físicamente su carne y su sangre. Están tan deslumbrados por la novedad de lo que Jesús plantea que no entiende nada.
      A nosotros también nos hace falta tiempo para entender la riqueza de la gracia que se nos ofrece en Cristo, para llegar a atisbar el inmenso tesoro que es la Eucaristía, la fiesta del Reino, la fiesta de Jesús, la cena de los hermanos, el encuentro con el Dios de la Vida. Como Pablo debemos tener paciencia y dejar que nos guíen a la luz.

Comentarios

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Jaime Mena
Jaime Mena

el 27/4/12
Gracias por los buenos comentarios de las lecturas Bíblicas.
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benjmo
benjmo

el 27/4/12
Gracias por el comentario
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gustavo
gustavo

el 27/4/12
Nuevamente gracias Fernando por tu comentario!!
Es verdad, cuando nos toca Dios de algún modo sentimos que arde nuestro corazón, lo tenemos al lado en nuestro camino y no nos damos cuenta bien que quiere decir esto, como proyectarlo, cómo seguir, qué hacer.
Fernando me guardé nuevamente tu comentario porque me trae mucha luz a mi entendimiento.
Un abrazo
Gustavo.
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Sally, R.D.
Sally, R.D.

el 27/4/12
En muchas ocaciones cuando nos suceden "tragedias" o "fracasos" nos lo tomamos con tanta ira, con tanta rabia, y tanta pena que nos CIEGA, no somos capaces de VER en ese momento que nuestro Dios tiene planes de convertir ese aparente fracaso en una ROTUNDA VICTORIA..
Hemos sufrido de ese tipo de seguera desde tiempos inmemoriables, la sufrimos cuando asesinaban nuestros profetas que anunciaban con estrepito la llegada de Jesus, lo sufrimos con la crucificcion de Jesus, lo sufrimos con el martirio de sus discipulos, y lo sufrimos en cada una de nuestras esperanzas perdidas y suenos rotos....
Que nuestro Dios en su gran misericordia nos permita VER..VER LA LUZ, y mirar con esperanza nuestras supuestas "desiluciones", seguros de que
EN MANOS DE NUESTRO DIOS, TODO NOS OBRA PARA BIEN !!! » ver comentario
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felias
felias

el 27/4/12
muy buen comentario.
bendiciones,
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isolina
isolina

el 27/4/12
si creemos que dios es el unico camino de vida en el fondode nuestro corazon una luz te iluminarae iradiaras luz osea la luz de jesucristo el verdadero pan de vida camino y fuente de nuestra salvacion no hay nadie como el note alejes del verdadero camino lo demas es muerte coje tu oracion porel yveras que un nuevo amanesr
tendras tu y tu familia y tus proximos aleluya gloria adios,

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Isolina Guzman
Isolina Guzman

el 27/4/12
JESUCRISTO NOS INVITO EN LA EUCARISTIA A SEGUIRLO EL ES EL PAN VERDADERO CON EL ESTAMOS A SALVO NO LO PERDAMOS JAMAS EL ES LA LUZ VERDADERA Y NOS GUIA PARA LA ETERNIDAD COJETE DE EL... LO MAS HERMOSO Y FIEL NO TE FALLARA NUNCA SIGUELO
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katiuska
katiuska

el 27/4/12
LA 1ª lectura del hoy dia 27 nos narra el encuentro de PABLO CON JESUS y su comversion ¿porque me persiges? contesta SAULO ¿quieres SEÑOR? , es la preguntaque CRISTO EL SEÑOR le hizo apablo cuando se hizo el encontradrizo.ENel salmo de alabanza le decimos al SEÑORQUE TE ALABEN TODAS LAS NACIONES Y TODOS LOS PUEBLOS TE ACLAMEN porque firme es TU miserecordia Y TU FIDELIDAD ES PARA SIEMPRE. EL evangelio de hoy ,nos habla del pan del cielo alimento de nuestras almas ¡ LA EUCARISTIA¡.DICE JESUS EL QUE COME MICARNE Y BEBE MI SANGRE TIENE VIDA ETERNA. TE DOY GRACIAS SEÑOR PORQUE TE QUEDASTE CON NOSOTROS PARA ALIMENTO DE NUESTRAS VIDAS.
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gustavo
gustavo

el 28/4/12
Gracias Sally me sirvió mucho tu comentario, lo guardé.
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