Comentario al Evangelio del

Jesus Losada

Queridos amigos:

Hace varios años que el filósofo judío Levinas me ayudó a caer en la cuenta de lo que significa el rostro humano. Es la parte de nuestro cuerpo que nosotros nunca podemos ver directamente. Y, sin embargo, la parte que los demás ven. Más aún: el rostro es como una concentración de nuestro cuerpo entero para los demás. Son los demás quienes nos dicen: "Te veo hoy con mala cara" o "Tienes buena cara". Nuestro rostro es la ventana por la cual se comunica lo que somos. Comunican nuestros ojos y comunican nuestros labios. Una frente fruncida es señal de preocupación. Unos labios apretados indican rabia. Una sonrisa transmite alegría.

Si el rostro es un concentrado de humanidad, ¡qué fuerza adquieren las palabras del profeta Isaías ("No oculté el rostro a insultos y salivazos") o las del salmo 68 ("La vergüenza cubrió mi rostro")!
 
Junto al sentido del oído, hoy ponemos a punto también el sentido de la vista para contemplar el rostro de Jesús durante los próximos días. Se trata de un mapa en el que están registrados los gozos y sufrimientos de todos los hombres.

En vísperas de su muerte, el rostro de Jesús resume la entera trayectoria de su vida terrena: sus largos años de laboratorio nazareno y sus pocos meses o años de itinerancia misionera por tierras de Galilea y de Jerusalén.

¿Cómo veían el rostro de Jesús sus discípulos cuando le preguntaban, uno tras otro, incluido Judas, la pregunta del millón: "¿Soy yo acaso, Señor?". ¿Verían preocupación, rabia, frustración, derrota? ¿O verían un rostro luminoso, sobrecargado de amor en cada una de sus millones de células?

"Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro". Esta es la súplica que brota en un día como hoy en el que millones de personas se ponen en camino hacia los lugares donde van a pasar los días del triduo sacro.

¿Se puede vivir el triduo sacro estando de vacaciones? ¿Se ha convertido la Semana Santa en un simple período vacacional, salpicado con algún rito folclórico religioso a modo de relleno para tranquilizar la conciencia? Quizá podemos responder con sencillez. Se puede vivir el triduo sacro en cualquier lugar ... con tal de que no tengamos miedo a buscar y contemplar el rostro de Cristo. No importa tanto el lugar cuanto el coraje de dirigir nuestros ojos a ese rostro cubierto de insultos y salivazos y, sin embargo, hermoso, radiante, perdonador. Ese rostro se muestra en la liturgia de la iglesia y se muestra en las personas sufrientes que, sin duda, iremos encontrando. Por mucho derecho que tengamos al descanso, no podemos mirar en otra dirección, porque en el familiar con problemas o en el que nos sirve en un hotel podemos descubrir al Cristo que sigue sufriendo hoy. Volver la espalda a esos rostros tan reales es volver la espalda al Cristo que nos mira.

"Oculi nostri ad Dominum Jesum" canta la liturgia. "Nuestros ojos están vueltos al Señor Jesús". Ojalá podamos aguzar la vista para contemplar este rostro en cualquier lugar en el que nos encontremos durante los próximos días.

Comentarios
LITACELY LITACELY
el 4/4/12
Gracias hermano, por tus palabras y veo que realmente actuamos como dices, participamos pero no nos involucramos como quiere Jesus, se da en ocasiones que se toma el liderazgo, pero como siempres no se cambia de actitud, todo lo llevamos a nuestros molinos, cuando el liderazgo que tomamos o se nos encomienda debe ser con humildad, y a favor de los mas necesitados, y veremos como se vive intensamente, y somos felices, FELICES PASCUAS. HERMANOS, QUE DIOS TE BENDIGA.
+
Me gusta 0
vicente condori vicente condori
el 4/4/12
Continúa la narración de la traición y la entrega de Jesús por parte de Judas. La codicia y el deseo de poder encienden el corazón humano y los valores y principios ético-morales más profundos se pisotean. Esto sucede en la celebración de la pascua judía una fiesta de comida alegre y familiar. Ahí Cristo probó el sinsabor de la traición.
Me gusta 0
Jacky Former Jacky Former
el 4/4/12
El evangelio de hoy y el de Juan de ayer ponen en evidencia la humanidad de Jesús que vislumbra el doloroso abandono a que se va a ver sometido. Primero judas que le abandona traicionándole, después sus amigos con los que celebra la pascua, que le dejarán solo anunciándoselo con su actitud en Getsemaní.
Es este un aspecto de la Pasión en el que creo que no se pone énfasis suficiente: su soledad. Pero me parece una componente relevante del profundo dolor sicológico al que se vio sometido nuestro Jesús y al que contribuyeron igualmente el descrédito, la humillación desde el poder, la murmuración difamante y finalmente la absoluta desnudez física colgado de un madero.
Solo el Padre que estaba en él, no le dejó solo en su Pasión.
Y nosotros, seguidores de Cristo, acompaña » ver comentario
Me gusta 0
Ángel Ángel
el 4/4/12
El fracaso de Judas supone el fracaso de uno de nosotros cuando realizamos, obramos con intención en contra de Jesús. Pensemos que su fracaso lo actualizamos cada vez que pecamos, ello nos hará recapacitar sobre la bondad de Jesús que aceptó la cruz, para que cada uno superemos nuestros propios fracasos individuales del pecado.
Me gusta 0
MARTHA C. MARTHA C.
el 4/4/12
hemanos : En esta Samana santa reflexionemos en el inmenso amor con que Dios nos ama.

Que podamos ver en nuestros hermanos mas pobres y necesitados el rostro de JESUS.

Me gusta 0
gustavo gustavo
el 4/4/12
A mi me hace pensar Judas el traidor, en que no me guíe por el dinero en mi vida.
Entonces tomo las decisiones sin fijarme en el dinero y así elijo libremente.
Jesús Losada en su comentario, me hizo pensar en lo de laboratorio terreno de Jesús, es verdad vivió muchos años de experimentaciónes humanas para que finalmente estuviera preparado para su misión.
Así Pedro lo niega tres veces, no porque fuera mal tipo, si no porque no se había preparado lo suficiente, prueba de ello es que después muere por Cristo en la cruz.
La preparación es de suma importancia, debemos estar entrenados en la caridad como lo hace un deportista , bueno entonces chicas y muchachos ¡ a ponerse en forma ! ja ja...
Un abrazo Gustavo
Me gusta 0
Francisco Francisco
el 4/4/12
El evangelio de hoy es un ejemplo como el ser humano actúa, cuando se descuida las obligaciones en la iglesia, ponemos nuestra mirada en los demás, en el poder, en la fama, en la incapacidad de poder hacer o cumplir lo hay que hacer. Nosotros como seres humanos somos imperfectos, pero la misericordia de Dios nos da su gracia para luchar en día a día. Pidamos al Espíritu Santo nos ilumine en nuestro trabajo.
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.