Comentario al Evangelio del

Pedro Barranco

El extraño episodio que nos relata el libro de los Números sobre la serpiente y la curación siempre me ha llamado la atención. La gran desconfianza que tiene el pueblo de Israel hace que no se crea ni lo que Dios ha ido haciendo, ni lo que es capaz de hacer ni, más aún, saben por qué lo hace. Y la mítica serpiente, asociada al mal y a Egipto, se convierte en curación y salvación. Es la contradicción del signo. Se quejan de haber estado en mejores condiciones de felicidad cuando eran esclavos. En el desierto, mirar hacia la esclavitud los hará sentirse libres, pero sólo cuando reconozcan que Dios los salva. Por eso la picadura de la serpiente no les hará ya daño, porque Dios está con ellos.

Juan nos recuerda ese pasaje, pero con una nueva consideración, o desde una nueva perspectiva: en Jesús se cumple de manera definitiva esa sanación. Cuando dice “yo soy”, está recordando el pasaje de la zarza ardiente, cuando dice que será levantado, el del libro de los Números.

En Jesús se han cumplido todas las promesas de Dios a lo largo del Antiguo Testamento, pero también en Él se ha dicho Dios a sí mismo definitivamente. Por eso no lo abandona. Ni tampoco a nosotros.

Jesús es la sanación completa y definitiva, porque es Dios mismo quien se manifiesta en Él. Y más aún, se cumplirá todo en el sacrificio al que será sometido: el escándalo de la Cruz, como diría san Pablo. Otra vez la contradicción del signo, que parece fracaso, pero que indica triunfo.

De todo esto quiero concluir que Dios nos ha regalado, en Jesús, la forma de acceder a la vida de una firma definitiva, que nos asegura el bien, la salvación, la sanación. Por puro amor suyo, por puro regalo. Precioso don. Mirar a la Cruz es quedar prendidos al regalo de Dios. Estamos señalados para Él.

Hoy es día de gozarnos de esto, de darle gracias por el don. Hoy es día de gozarnos por la posibilidad que tenemos de rehacer nuestro ser, contemplado la cruz.
 

Comentarios
MARTHA C. MARTHA C.
el 27/3/12
El Señor está siempre a nuestro lado y nunca nos abandona sigamos el ejemplo de Jesús, haciendo la voluntad del Padre y lo que a El le agrada. Que el Espíritu Santo nos ayude y nos ilumine en nuestro caminar hacia El.
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vicente condori vicente condori
el 27/3/12
La multitud de serpientes que muerden al pueblo y lo van diezmando es como una imagen de lo que hace el pecado en la sociedad; pero Moisés levanta la serpiente de bronce, es decir, denuncia el pecado, lo saca a luz, y así pierde poder. Cristo lleva a plenitud esta obra con su sacrificio en la Cruz: "Cuando levantéis al Hijo del hombre, sabréis que yo soy". Cristo Viene a perdonar, a curar y a liberarnos del pecado.
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roberto roberto
el 27/3/12
Bendiciones hermanos en la primera lectura nos hace entender que es en la actualidad cuando los hermanos separados nos dicen que nosotros adoramos a estatuas o ídolos; es para explicarle que nosotros los católicos cristianos veneramos a las imágenes lo cual por ellos le pedimos que intercedan por nuestros pecados es mediante la FE que uno tiene a DIOS, no seriamos nada sin EL , ES COMO ESTAR EN EN SANTÍSIMO Y ESTAR EN CONTACTO CON DIOS, EL nos escucha en todo momento y ya sabe que necesitamos de DIOS TODO PODEROSO; CONVIÉRTANSE AHORA QUE YA ESTAMOS CERCA DE LA SEMANA SANTA ........AMEN.....................GLORIA A DIOS........ALELUYA
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Ángel Ángel
el 27/3/12
Hagámonos semejantes a Jesús, la relación que Él tenía con su Padre, tomémosla nosotros para comportarnos respecto de El , hagamos como María nos dice lo que nos indica en su palabra, obedezcamos a su llamada a la conversión de corazón en estas fechas finales de la Cuaresma.
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