Comentario al Evangelio del

Enrique Martinez, cmf

 

VENCER NUESTRAS PARÁLISIS 


 

 

«Había un hombre que llevaba mucho tiempo enfermo».  Estaba paralítico.

Hay muchas parálisis diferentes, además de la física. Y quizás nos hemos acostumbrado a ellas. «No tenemos a nadie que nos ayude»... o estamos esperando a que, milagrosamente, ocurra algo que nos resuelva la situación.

            - Hay quien vive paralizado por sus limitaciones: «yo no soy como los demás, no tengo tanta suerte como ellos, me faltan cualidades y capacidades...» y se recluyen en su sufrimiento, en su camilla, «incapaces» de construir algo que merezca la pena.

            - Hay quienes se han quedado paralizados, atrapados en la camilla y las muletas de su puesto de trabajo. Se han dejado convencer de que lo más importante en el mundo es subir, ser bien valorado por sus jefes y nunca llevarles la contraria, conseguir un puesto mejor, deslumbrar a quienes les contemplan... descuidando a la vez  todo lo que suene a valores, a utopía, a crear una sociedad distinta, a madurar como persona, a crecer en su capacidad de amar...  Van teniendo de “todo” (quizás),  pero en el fondo ese todo no es más que una camilla arrastrada por los intereses económicos y empresariales, a costa de dejar de ser uno mismo.

            -Hay quienes se han quedado atascados por una faena que recibieron de las personas que menos lo esperaban. Sienten dentro un huracán de rabia, de rencor, de celos, de dolor. Se ven incapaces de perdonar, y a veces ni siquiera están dispuestos a ellos. Recuerdan una y mil veces aquello que pasó, que me hicieron. Han quedado atrapados por los sentimientos del corazón y por el pasado.

            - Hay quienes se han quedado bloqueados en su vida de cada día al haber perdido a alguien a quien mucho querían. Alguien que se les marchó de su lado para siempre, o alguien que decidió construirse la vida sin contar con ellos, alguien que tachó su nombre de la agenda, alguien que voló del nido... y lo ven ahora tan vacío, que no son capaces más que de recordar “aquellos buenos tiempos” cuando las cosas eran mejores, cuando se sentían más felices, cuando estaba... cuando hacía... cuando íbamos a... Tienen el corazón paralizado.

            - Hay quienes se sienten atados de pies y manos en la educación de sus hijos. Les ven vivir, decidir y actuar de un modo que a ellos les parece equivocado, y sienten que han fracasado como padres, como educadores, que sus hijos se les marchan de las manos... ¡y no saben qué hacer! Se ven paralizados, desconcertados, incluso a veces asustados

            - Hay quienes están paralizados ante la vida adulta: Hay que elegir, tomar responsabilidades (elegir una profesión, aceptar un trabajo, marcharse ya -de una vez- de casa, tener un hijo, darse cuenta de que están dejando de ser niños... y no pueden: realmente se han ido a vivir al País de Nunca Jamás, y se empeñan en dejar pasar el tiempo y seguir siendo eternamente niños, retrasando interminablemente las decisiones...

            - Hay quienes están prisioneros de miles de actividades, relaciones  y compromisos en los que se han ido viendo metidos con el paso de los años. Incapaces de poner orden en ellos, de darles un sentido, de descubrir lo que es realmente importante y lo que no lo es, de atreverse a dejar algunas cosas atrás, de asumir que no todo en la vida se puede controlar y hacer como a uno le gustaría... Y se les ve ocupados, admirados, necesitados, no pocas veces estresados... pero infelices.

            - Hay personas paralizadas por sus esquemas de siempre (en lo social, en lo moral, en lo religioso, en lo humano...). Así ha sido siempre, así me educaron, así soy yo... y se sienten incomodísimos ante un mundo que cambia tan deprisa, y que no son capaces de comprender; se refugian en “lo de siempre”, aunque saben en el fondo que “lo de siempre” ya no les vale, y tal vez ni siquiera les valió nunca... Pero no avanzan.

            - Algunos andan paralizados por la rutina en sus relaciones: aquello no va, pero no se ven con la fuerza necesaria para dar algún paso... 

            - Y quienes han quedado atrapados por una aventura, por una afición, por un vicio...

            - Quienes han quedado atrapados por las etiquetas que otros les han puesto...

 

            Es oportuno subrayar aquí la pregunta de Jesús al paralítico: «¿quieres curarte?». Sería lógico y evidente responder que sí. Pero la pregunta es más profunda: ¿Estás dispuesto a poner de tu parte lo que te corresponde para salir de tu situación? Jesús le hará descubrir que en él está la capacidad para salir de su postración, que él puede por sí mismo levantarse y llevarse su camilla. Ha sido el encuentro personal con Jesús quien se lo ha descubierto. 

            Dejemos, entonces, que Jesús nos plantee esa misma pregunta, nos haga descubrir nuestra fuerza interior, él mismo nos fortalezca y anime... a levantarnos ya de una vez, a salir de cualquiera de esas situaciones que nos paralizan. Es cosa a la vez suya u nuestra. Ánimo entonces.

Enrique Martínez, cmf

Comentarios
Esperanza Esperanza
el 19/3/12
coincidiendo con el autor, es verdad, hay que lograr con la ayuda de Dios, descubrir todo aquello que no va, que nos ata, que no nos deja avanzar y sobre todo que no nos deja hacer esa voluntad de Dios cada día. ánimi, con Dios todo es posible.
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Jacky Former Jacky Former
el 20/3/12
Es una satisfacción leer este comentario de la Palabra trayendo su significado a nuestra realidad actual, presentando esa bocanada de aire fresco que llega junto a la confianza en Jesús para liberarnos de los bloqueos impuestos por nuestras propias ataduras.
Enhorabuena Enrique por el esfuerzo descriptivo y por la luz que acompaña a tus palabras, y gracias.
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P. Ruben P. Ruben
el 20/3/12
Creo que cada uno a su manera tiene paralisis en algo pero viene esta pregunta ¿quieres curarte? y nosotros deberiamos preguntarnos estamos listos para esta curacion? o nos falta profundizar mas este tiempo de cuaresma? respondamonos estas preguntas en la soledad de nuestra oracion perspnal
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cielo3 cielo3
el 20/3/12
realmente maravilloso,en mi caso,es el fiel reflejo de lo que me ocurre,pero seria interesante que muchos lo leyeran y reflexionasemos.todos somos paraliticos,falta saber y decidir curarnos.Dios nos da la oportunidad,no la desperdiciemos.
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Yasmín Yasmín
el 20/3/12
Excelente comentario hecho con profundidad... en el torbellino que hay dentro de nuestros corazones surge la señal de aquello que todavia no está tocado por la gracia divina...no porque no lo quiera Dios, sino porque apenas quizás, llegamos a percibir nuestra discapacidad. Gracias Jesús
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gustavo gustavo
el 20/3/12
Me sorprende la maldad extrema de tanta gente, aferrada al caretaje,( no les importó que el paralítico había sido curado) y me alegra que Dios revele solo a algunos su lógica.
Cuánta gente está detras de lo que no se va a poder llevar después de muerto!, cuánta gente vive en su vida el poder realizar todo lo que se propone y no sabe en realidad para que vive!
Me alegra esta curación, Dios no es indiferente al sufrimiento prolongado.
Si cumplimos con lo que nos dicta la conciencia, nuestro corazón y nuestra persona se ubican en Dios, y ...problema solucionado.
Un abrazo, Gustavo
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MARTHA C. MARTHA C.
el 20/3/12
El Señor nos anima a dejar nuestras paralisis que nos atan y no nos dejan avanzar en la vida.

Que El nos ayude y nos de la valentía de ser mejores cada día y dejar atràs todo aquello que nos impida crecer como personas.

TODO LO PODEMOS EN CRISTO QUE NOS FORTALECE.
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rosmery rosmery
el 20/3/12
estas palabras es como un retrato hablado sobre mi vida, es lo que me esta pasando actualmente, por eso al leerla me fortaleza, me anima y me hace entender que si, que si puedo levantarme de esta camilla que me tiene postrada, me hace entender que puedo levantarme y regocijarme en nuestro señor jesus.
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Ricardo Ricardo
el 20/3/12
Gracias por este comentario.
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Roberto Roberto
el 20/3/12
Me gusta el comentario, en el mundo que vivimos todos estamos paralizados por el mundo pagano; algunos tienen temor salir de eso, no quieren salir de esa esclavitud que tanto daño nos hacen; ahora que es tiempo de cuaresma convirtámonos en fiel seguidor de la palabra de DIOS, acompañemos a morir junto con JESÚS , para dejar todos lo malo que tenemos dentro. Para resucitar junto con nuestro señor JESÚS y practicar todo lo que EL nos enseño. AMEN HERMANOS ............BENDICIONES
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Ernest Ernest
el 20/3/12
Bendito sea Dios, que a través de la tecnología uno puede alimentar su fe con su palabra y esta linda reflexión que a uno lo hace recapacitar de las distintas parálisis en las que vive. Animo y pidamosle fuerza al Espíritu Santo para que podamos levantarnos y caminar por el camino correcto.
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Ángel Ángel
el 20/3/12
Como salir de una situación vital que nos esclaviza si no es por la fe en Jesús, pero después qué, es tan fácil volver a las andadas, es la perseverancia un reto pero cómo, la Iglesia nos propone en esta Cuaresma un camino de encuentro con Jesús y con nosotros mismos en este camino hasta la Pascua en la que hemos de crucificar todo lo viejo y renovarlo por las obras de espíritu y encuentro con la vida de los sacramentos y los hermanos cercanos.
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Joaquin Garcia Joaquin Garcia
el 20/3/12
Enrique, hayer fue muy lindo tu comentario,pero hoy es hermosisimo,pues es la pura realidad de la vida,Jesucristo nos pregunta a cada momento,quereis curaros,estais dispuestos "que bonito"si todos dijeramos "si"pero un "si" sin tapujos,un "si" puro, que nos salga del corazon seria cuando de verdad dejariamos la camilla que muchas veces es la piedra que obstaculiza nuestra vida no solo en la enfermedad sino en la vida rutinaria. Que Jesucristo nuestro señor en esta semana Santa nos enseñe a todo el mundo a decir "si" y "si" estoy dispuesto y que nos ayude a dejar la camilla a todo el mundo que tanta falta nos hace para poder caminar por el sendero de "Dios"
GRACIAS ENRIQUE Y CONTINUA HACIENDONOS FELICES
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Rodrigo Rodrigo
el 20/3/12
Cómo es insondable la riqueza del evangelio y cómo esta siempre para quienes no lo comparten con amor.
Gracias a todos las personas que nos llevan ventaja y entienden que asi se hace vida y se hace comunidad.
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MARINA MARINA
el 21/3/12
Estuve perdida pero El me encontro, solo le dije: hablame, sepultada en la oscuridad, y de repente pase todo el dia pensando que no tenia sentido la lect., pero al ver el comentario me di cuenta que todo el dia me susurro al oido, hasta me grito en la cara y no Lo escuche, hasta este momento en que se me revelo su presencia.
¡Por Dios, El existe!!!!!!!!!!!!!!
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Eduardo Eduardo
el 22/3/12
Gracias Enrique por esta reflexión tan profunda que haces de la palabra de Dios.Una vez más podemos sentir cómo El es el unico que nos puede llevar por el buen camino que lleva a la verdad personal que es nuestra conciencia y mediante ella poder decir SI QUIERO a El, que es el regalo más bonito que podemos tener en esta vida.
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