Comentario al Evangelio del

Enrique Martinez, cmf

 

TRADICIÓN Y TRADICIONES DE NUESTROS MAYORES

 


 

            Tengo que reconocer que el Evangelio de hoy «me cuesta» comentarlo.  Sobre todo por la frase final: «Y como estas hacéis muchas». Claro: es perfectamente comprensible el ejemplo que pone Jesús, la tradición rabínica llamada «corbán», por la que se podían consagrar al Templo (=Dios) los propios bienes, y que bajo apariencia de ofrenda a Dios acababa siendo un método estupendo para no atender a los propios padres.  También es comprensible que relativice las costumbres (más higiénicas que otra cosa) referentes a las purificaciones de manos, cubiertos, vasijas... Y que se queje de que se aferren a tradiciones y preceptos humanos: «las tradiciones de los mayores».

         Mi problema está en cómo se traduciría esto a nuestra realidad histórica actual. Quiero decir: nuestra Iglesia da un valor considerable a la Tradición recibida y vivida desde los apóstoles hasta hoy, a lo largo de los siglos. Y ser fieles a esa Tradición (escrita con mayúsculas) es una garantía de fidelidad al mensaje de Jesús, de modo que no deformemos o apañemos el mensaje a nuestro antojo. Y está bien. 

         Hay también muchas tradiciones (con minúscula), costumbres, ideas, filosofías, ritos, estructuras... que se han mantenido en el tiempo, pero que no son «esenciales» para la fe: el modo de estructurarse la Iglesia, de celebrar los sacramentos, de interpretar el papado o el sacerdocio, el celibato...

        Pero es bien difícil señalar con claridad cuáles son las tradiciones con minúscula (perfectamente cambiables, por mucho tiempo que lleven) y la Tradición con mayúsculas.

Un relato de E Galeano me hacía pensar que la mayor traición a los fundamentos primeros de cualquier obra (Iglesia, Congregación Religiosa, empresa, etc): es momificarlos y mantenerlos a toda costa. Precisamente la mayor fidelidad sería el intentar dar respuestas nuevas a problemas nuevos, a situaciones nuevas... desde la creatividad primera. Dice así el relato:

EL JUBILADO Y EL APRENDIZ DE ALFARERO

A orillas de otro mar, un alfarero se retira en sus años tardíos.

Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan: ha llegado la hora del adiós.

Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor Así manda la tradición entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia.

Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos, recoge sus pedacitos y los incorpora a su arcilla.

      Eso es: romper la vasija... y construir otra con los pedacitos, incorporándolos a la arcilla. Pero cuando  salimos de la poesía y el cuento, para bajar a la realidad....

         Por ejemplo: Jesús rompió la división entre puro/impuro. No hay espacios, objetos, personas... sagradas,  y otras que estarían «ajenas» a Dios, inapropiadas, sucias (así se veía a enfermos, pecadores, ciertas profesiones... ). Y ¿entonces? ¿Sería apropiado decir que algunos hermanos no son «puros», dignos, convenientes porque, por ejemplo, no están debidamente casados por la Iglesia, o por su orientación sexual? Pues no me atrevo a afirmarlo abiertamente. Pero tampoco a negarlo.

      O cuando se razona (sin el menor asomo de duda) que la mujer no puede acceder al sacerdocio porque la Iglesia durante toda su historia (tradición/Tradición?) lo ha considerado así... y es «incambiable»? Sinceramente: no lo tengo claro. Y estoy seguro de que hacer preguntas como éstas provoca inquietud y nerviosismo en no pocos hermanos. Mis disculpas si es así. Simplemente he intentado ser sincero y compartir con vosotros lo que la lectura de este pasaje bíblico me ha suscitado.

Enrique Martínez, cmf

Comentarios

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Jennys
Jennys

el 6/2/12
Romper la vasija de la etiqueta, romper la vasija del cumplimiento de la ley por letra sin tener el amor hacia el prójimo. Todos somos pecadores y que tire la primera piedra quien no lo es.. No se puede etiquetar a quiénes no han seguido ciertas tradiciones que están escritas por Dios o quienes son homosexuales por el simple hecho de su pecado. No somos nadie para juzgarlos porque primero hay que mirar nuestros pecados y que hoy en día he aprendido una gran lección que por juzgarlos(actuando mal) Dios me dió una callada de boca porque a quien juzgué por su condición sexual fué quién me dió un gesto noble frente a un problema que estaba pasando y es ahí donde me di cuenta que hay que romper esa vasija de lo impuro/puro y cada pedacito unirlo con la arcilla, pero no romperlo para » ver comentario
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Chus Gil
Chus Gil

el 7/2/12
Padre Kike: Gracias por tu valentía.
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benjmo
benjmo

el 7/2/12
Me parece un estupendo comentario. Muy valiente. No me ha provocado ni inquietud ni nerviosismo. Más bien esperanza. Ojalá los grandes jerarcas pensaran como tú, hermano Enrique. Nuestra Iglesia reflejaría mejor el rostro de Jesucristo. Oremos para que este sueño se vuelva realidad
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Yasmin
Yasmin

el 7/2/12
Está llegando de distintas maneras la liberaciòn a nuestros corazones. El evangelio siempre ha de ser buena noticia y no un làtigo. Distinguir entre tradiciones con minùscula y mayùscula, requiere romper esquemas y salir del "deber ser" o "deber hacer". Gracias por el comentario
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CARMELO
CARMELO

el 7/2/12
MÁS APERTURA EN LA IGLESIA, ! CLARO QUE SI !
MÁS APERTURA DE IDEAS, ! CLARO QUE SI !
HACIA UNA IGLESIA MÁS RICA EN ACTOS DE COMPRENSIÓN, ! PUES CLARO, QUE SI !
SI ACTOS,IDEAS Y PENSAMIENTOS NOS PONEN A REFLEXIONAR A LOS CRISTIANOS, CONSEGUIREMOS MÁS UNIDAD Y AMOR A ESE PRÓJIMO QUE MENCIONAMOS EN NUESTRAS ORACIONES , PERO QUE NO PRACTICAMOS.
VALIENTE COMENTARIO.!! SI!! PERO NECESARIO.
ENHORA-BUENA,PADRE MARTINEZ.
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gustavo
gustavo

el 7/2/12
Lo que nos guía es el corazón.Si queremos equivocarnos poco, ese corazón debe ser súper puro, ( con sólo mirar..)
No hay costumbres válidas sin un corazón puro, la flexibilidad de la inteligencia, es producto de esta pureza. Actuar con el corazón e inteligencia puesta en aplicar la palabra de Dios a los hechos diarios es genialidad, no hay costumbres válidas si cuando Dios nos hace instrumentos de El no respondemos por esas costumbres,por esas tradiciones, por eso nunca nos concentremos en aplicar las tradiciones, más bien experimentemos que éstas son resultado de nuestra intensa búsqueda diaria de la verdad.
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Joaquin
Joaquin

el 7/2/12
Estoy totalmente de acuerdo con su comentario.
Llevamos muchos años anclados en una Iglesia caracterizada mas por su observancia a las tradiciones y poco preocupada por las renovaciones.
La vida ha evolucionado de forma agigantada y quienes llevan el timón de la Iglesia, deberían recordar siempre que es mas MADRE que CUMPLIDORA.
¿Por qué no mujeres sacerdotes? ¿Por qué no anulaciones matrimoniales por razones actuales, no las tan antiguas y tradicionales? Y OTRAS MUCHAS MAS.... Gracias y siga con esos comentarios tan valientes que tanto necesitamos aunque a algunos pueda turbar.
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inesilla
inesilla

el 7/2/12
es verdad que hay cosas en este evangelio que es complicado llevarlas a la práctica, como muy bien dice Jennis no debemos de juzgar por juzgar a nadie,solo amar aunque eso resulto bien dificil.
Ante las tradiciones debemos verlo con calma leer los pasajes de la Escritura donde Jesús dice: no he venido a abolir la ley sino a darla cumplimiento.
Sobre todo que cada uno intente formarse y leer y releer la Biblia y actuar siempre con mucho amor, poniéndonos en el lugar del otro.
Por otra parte creo que hay tradidciones muy válidas siempre tenemos que tener un camino para vivir cambiar ciertas cosas sería como cambiar mis raices, lo que considero importante es ir caminando segun el evangelia haciéndole vida
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Elvia Rosa B
Elvia Rosa B

el 7/2/12
Hermanos salomón que supo discernir los preceptos del señor debe ser nuestro modelo para proclamar e interiorizar el mensaje del señor. ¡¡ No es fácil pero si ponemos en práctica el don de la humildad todo será posible así lo dice el señor si crees harás la mismas cosas que yo hago en JN14, 12 pues para esto hemos sido llamado desde el seno de nuestra madre él no nos dios un espíritu de timidez sino un espíritu de fortaleza 2 de Timoteo 1, 7.por eso hermanos dígameles al señor. Oh Dios, tu eres nuestro Escudo,
mira el rostro de tu Ungido. Perdona mi falta y dame como a salomón don de la humildad para proclamarte a los que por falta de fe o orientacion no han sabido discernir tu palabra AMEN


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Mimisita
Mimisita

el 7/2/12
Excelente comentario.. Igualmente no me provoca inquietud o nerviosismo._ La figura de "los fariseos" muy bien saben su significado, ahora bién Jesún en ese momento se refiere a las tradiciones de los mayores en ese momento puntual de la historia; interesante es reflexionar en laactualidad cuales de nuestras actuaciones "tradicionales" se han vuelto fariseas.
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ROGELIO
ROGELIO

el 8/2/12
SEÑORES:

RECUERDEN QUE TODO LO DE DIOS ES "INMUTABLE" INCAMBIABLE (Tradición), LO QUE EL HOMBRE PONE ES RELATIVO, ACCIDENTAL (tradición) Y ESO SI SE PUEDE CAMBIAR. PERO LA IGLESIA NO PUEDE VIVIR DE RELATIVIDAD, CAMBIANDO TODO EL TIEMPO, ESO SERÍA UN CIRCULO VICIOSO QUE NO LLEVA A NADA. EN CUANTO A LO SEXUAL, CRISTO DECÍA: "RECHAZAR AL PECADO NO AL PECADOR", NO SE RECHAZA A LA PERSONA, PERO NO POR ESO SE ACEPTA QUE LA PERSONA SE OBSTINE EN DISTORICIONAR LA NATURALEZA DEFINIDA SEXUAL QUE DIOS LE DIO.
POR ÚLTIMO, EL SACERDOCIO ES UN SACRAMENTO ("SIGNO"), Y ESTO ES, COMO DECÍA S. AGUSTÍN, EL SIGNO VISIBLE DE LA GRACIA INVISIBLE, A LO QUE ALUDE QUE EL SIGNO DEBE IR "INTEGRO" PARA QUE ESTÉ SU EFECTO COMO TAL, POR ESO LAS MUJERES NO PUEDEN SER SACERDOTES, PORQUE EL SIGNO EFECTIVO ES » ver comentario
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