Comentario al Evangelio del

Severiano Blanco, cmf

Queridos hermanos:

Jesús es el portador de la vida y el flagelo de los poderes de la muerte. Y es también el que reintegra en la comunidad a los marginados y excluidos, como lo estaba la hemorroísa por lo supuestamente impuro de su enfermedad (ya se encargará Jesús de enseñar que lo puro e impuro no se mide desde el exterior, sino sondeando el corazón).

Jesús es mucho más que un médico o curandero. La hemorroísa usó para sí el verbo “ser salvada”, el mismo que luego usa Jesús para designar lo sucedido en ella. Y a la hija de Jairo Jesús le da órdenes con el verbo “surgir”, el que usará para su propia resurrección, que no es mera reanimación, sino glorificación.

Es normal que los evangelistas escriban así  para sus comunidades; en medio de ellas habita el Cristo glorioso, el Resucitado que da la vida, aquel que irradia una fuerza que sana y transfigura cuanto toca. La descripción de la situación tiene en este pasaje mucha importancia: se afirma que “se reunió una gran multitud con él”, que “le seguía una gran multitud”, que la multitud hasta “le oprime”, que la mujer “se introdujo en esa multitud”. Es la prefiguración de la comunidad cristiana que se sitúa bajo el influjo salvífico de su Señor y le rodea ávida de oír su palabra orientadora; y es una comunidad abierta, a la que siempre pueden entrar nuevos miembros.

El arquisinagogo “cae a los pies” de Jesús y la mujer sorprendida “se postra ante él”: el evangelista está contemplando a la Iglesia en adoración de su Señor. Y a él se le pide que “imponga las manos”, es decir, que transmita su poder sobrehumano, lo que en la Iglesia se hace al administrar los sacramentos. A la muchacha Jesús la “agarra fuertemente” de la mano (el verbo griego usado por “agarrar” es krateîn, derivado del sustantivo krátos, cuyo significado es “fuerza”). El lector recuerda espontáneamente el éxodo, donde Dios actuó a favor de su pueblo “con mano fuerte y con brazo extendido”.

Es bueno que, como hizo el evangelista, nosotros transcendamos lo anecdótico; que, partiendo de ello, nos hagamos conscientes de que constituimos la comunidad que rodea a Jesús, le adoramos y escuchamos, y nos dejamos vitalizar por él, por la fuerza salvadora que su cercanía irradia, por el poder de su mano gloriosa y vigorosa; y que, al experimentar tal regalo, “nos extasiemos con éxtasis grande”, como dice literalmente la penúltima frase de esta narración.

Vuestro hermano
Severiano Blanco cmf

Comentarios
Jose del Carmen Jose del Carmen
el 30/1/12
Hermano Severia Blanco, Su reflexión, como la de todos ustedes son una profunda oración que mucho nos ha de alimentar. A la gloria de DIOS.

Las profecías en Isaías 7-1,17 / 53-10, luego pasando por los milagros ya con Jesús de Nazaret EL MESIAS y pasando por su muerte y resurrección hasta nuestros días, nos encontramos en una encrucijada.
El mensaje de Cristo esperado, antes durante y hasta el día de hoy lleva consigo una acto de valentía un acto decisión un acto que nace desde una familia donde se aprenda a elegir lo bueno y desechar lo malo para hacer la voluntad de DIOS en nuestras vidas –Laboral, familiar, conyugal y la religiosa.
La familia en GRACIA.
Si uno no se encierra en 4 paredes, fácil se percata uno que las exigencias del mundo, la globalización, la comuni » ver comentario
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Umberto Umberto
el 31/1/12
Al precio de hoy el costo de los cerdos es alrededor de 1 millón de dólares. En la época actual donde prevalece la ética utilitarista que juzga todo de acuerdo al balance costo/beneficio, sea en el ámbito de la salud como en muchos otros, y donde siempre más viene a menos la digninidad de la persona humana, no creo que este detalle sea menor; al contrario creo que quiere subrayarnos el inestimable valor de cada persona humana desde la concepción hasta la muerte natural. Aún más tan inestimable que por su salvación Cristo vino al mundo, padeció, murió en la cruz y resucitó.
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mercedes mercedes
el 31/1/12
que el señor le de más sabiduría para que así la comparta con los demás.
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inesilla inesilla
el 31/1/12
que maravilla tener a Jesús con nosotros nunca podremos agradecérselo suficientemente, y sin embargo cuanto tiempo perdido buscando por aqui y por allá.....claro la vida no es fácil pero acaso me acuerdo de Jesús? le sigo como lo hacian los que vivieron en su tiempo? no acabo de entender que amándonos Jesús como nos ama no estemos locamente enamorados de El y si lo estamos nos de corte hablar de ello.
Que bueno si yo cuento a los demás mi encuentro con Jesús y como El me ha curado de mi tristeza y de algún que otro miedo, aún queda mucho por hacer
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Guadalupe Guadalupe
el 31/1/12
Niña, a ti te hablo. Directo, se dirige a mi, me habla de tu a tu. Se siente su fuerza y dentro de ella su amor. La hemorroiza prueba con su fe que esta basta, que es lo mas importante, el aun desde la orilla de su manto me puede sanar. Me impacta como el ejercito entra a escondidas despues de la muerte de Absolon, y yo olvido esto y peco y no me acongojo por hacer algo contra la voluntad de mi Señor. Señor has crecer mi fe como en estas ejemplares escenas y hazme sentir la fuerza del pecado para avergonzarme de faltarte a Ti
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