Comentario al Evangelio del

Pepe Vico

Queridos amigos:

Hoy me he tomado la licencia de centrar mi reflexión sobre el comienzo del salmo responsorial. Es el salmo 97 y da inicio con estas palabras: Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. ¿Qué maravillas? Pues aquéllas que llegan hasta el confín de la tierra. Las de aquellos que antes sembraban con lágrimas y ahora cosechan entre cantares y llenos de júbilo. Las que experimentan, cuando cambia la suerte, los esclavos desterrados, a quienes sus opresores, entre risas de escepticismo, les pedían que cantasen un cantar de Sión y ellos, llenos de nostalgia, respondían que no se podían cantar ese canto en tierra extranjera.

En primer lugar, el salmista nos invita a contemplar esas obras salvadoras de Dios para toda la comunidad humana. Son esas obras las que van más allá de los límites geográficos e históricos de Israel y abarcan de norte a sur y de este a oeste hasta los confines de la tierra. Ellas son las que impiden que nuestro canto derive en puro folclore religioso.  En segundo lugar, nos invita a cantar un cántico nuevo, con moderación primero y con algarabía y aclamación bullanguera después. No se trata sólo de que cante la voz humana. De hecho, además de ésta, se invita a participar también a la variedad de los instrumentos para participar en la alegría  de la fiesta. Se invita a tararear y hasta a bailar, poniendo ritmo corporal a la música. El cántico nuevo es necesario que cante la vida misma y que ésta sea la Vida Nueva.

Ya está bien de aburrimiento litúrgico y de cánticos lastimeros “muy de iglesia”. Hemos de renovar nuestros libros de cantos y hemos de renovarnos quienes cantamos esos cantos. Hemos de vivir una alegría desbordante, sin perder las formas y el buen gusto. Que se note que estamos sobrecogidos por las maravillas de Dios.

Un abrazo  de Pepe Vico

Comentarios
Jacky Former Jacky Former
el 3/1/12
Acertado y alentador comentario el de Pepe en un entorno eclesial que abate con el recuerdo permanente del dolor y del pecado.
El Dios de Jesús se encuentra en la serenidad, en la confianza, en la alegría. Otro dios es un mito creado por “nuestros intereses”. Las plañideras de hoy día ¡cuánto daño hacen a quienes buscan! ¡ No a los lloriqueos! ¡Si a la ayuda al hermano dolorido! Cuando nos dedicamos a dar amor a quienes nos rodean no hay lugar ni tempo para los cánticos lastimeros. Creo que hemos de ser auténticos y coherentes en nuestro seguimiento.
“No estéis inquietos y angustiados” (Juan 14.1). ¿Tenemos derecho a ignorar esta invitación de Jesús?
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karmenfl karmenfl
el 3/1/12
Yo personalmente, no se de esos cantos lastimeros de los que habláis. La religión siempre me ha parecido algo optimista, positivo, alegre, porque entraña esperanza. Para mí, el ateísmo es lo lastimero y desbastador, lo verdaderamente deprimente, a menos que se viva de un modo inconsciente.
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Mayra Sierra Mayra Sierra
el 3/1/12
Estoy totalmente de acuerdo con su comentario, quiero recordar tambien las palabras del Angel a Maria Alegrate, llena de gracia el senor esta contigo! y Jesus nuestro senor esta con nosotros a travez del paraclito que nos envio, asi que revistemonos de alabanzas a nuestro Dios.
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