Comentario al Evangelio del

Juan Lozano, cmf

Querido amigo/a:

Necesitamos señales para ver por dónde vamos. Para ver si por donde vamos, vamos bien; si este es el camino o nos hemos salido de él. Estas señales son las balizas que vemos en los caminos de montaña, los hitos, los mojones, los indicadores,…no sé cómo los llaman en tu región. Los que utilizan los actuales GPS para desplazarse, también los necesitan para no salirse de la ruta; se llaman “tracks” o “way points”. Cuando vas caminando por la montaña o por el bosque o por el páramo y llegas a uno de ellos, sientes un gran alivio, una gran tranquilidad, pues te confirman que vas en la dirección correcta, y al poco tiempo, ves el siguiente, a veces con levantar la mirada más allá.

¿Has encontrado estos indicadores durante este Adviento? Piénsalo despacio, porque si has trabajado este tiempo de esperanza, seguro que has pasado por ellos, aunque no siempre hayas sido consciente. Situaciones, acontecimientos ocurridos durante estas tres semanas anteriores, personas y relaciones, conversaciones, momentos de silencio y oración, de paz, de reflexión, de prueba…

El profeta Isaías hoy nos muestra una de estas señales o balizas que el rey Acaz necesitaba de Dios para asegurarse de que estaba con ellos ante la invasión asiria. Señal que le cuesta pedir porque Dios va a pensar que no se fía de él. La señal es el nacimiento de un niño llamado “Emanuel” cuyo nombre ya significa que Dios está con su pueblo y no lo abandona: “Dios con nosotros”.

El Evangelio de Lucas nos muestra la señal de las señales: la Anunciación. “Ahí tienes a  tu pariente Isabel, que a pesar de su vejez…” María se fió de esta señal, siguió esta baliza y la siguiente, y la siguiente hasta el pie de la cruz. Pero allí no terminaban, habría más: Jerusalén, Pentecostés… No quedo defraudada, como ya sabemos.

¿Qué señales ves en este Adviento? ¿Qué te quiere decir el Señor? ¿Por dónde vas? No importa saber el final del camino ni a dónde nos lleva, sólo Dios lo sabe. Lo importante es caminar confiado, como el buen peregrino, siguiendo las señales del camino para no perderse. Nunca adelantándose al Espíritu Santo, siempre detrás, para ir seguro.
La antífona del Magníficat de las Vísperas de hoy es “Oh llave de David” (Clavis). Con lo que ya tenemos la palabra en latín: SARC

Vuestro hermano en la fe:
Juan Lozano, cmf

Comentarios
Jose del Carmen Jose del Carmen
el 20/12/11
Hermoso...Juan cmf, muy bonito al a gloria de Dios Padre.
Gracias CIUDAD REDONDA por compartir con nosotros los usuarios, que hemos aprendido muchísimo y estamos aprendiendo, gracias por dar señales, gracias por aportarnos tus servicios con la gracia de DIOS. Y Así es siempre por detrás del Espíritu Santo para ir seguro, nos enzeñas.
Ten misericordia de nosotros Señor te alabamos te bendecimos, oh! Jesús de Nazaret haznos nuevos en ti porque tú nos puedes sacar de lo hondo del abismo, Maestro enséñame el camino al cielo que de rodillas vengo a ti.
Virgen Madre gracias por tu humildad con la que aceptaste tu misión, ese “SI” para colaborar en la obra del SENOR y te aferraste a la FE no dejándola sola. GRACIAS VIRGEN MADRE.
JC
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m. dolors m. dolors
el 20/12/11
Gracias Juan, por todo tu comentario, pero especialmente en el párrafo en el que dices: "... no importa saber el final del camino ni a dónde nos lleva, sólo Dios lo sabe. Lo importante es caminar confiado, como el buen peregrino, siguiendo las señales del camino para no perderse. Nunca adelantándose al Espíritu Santo, siempre detrás, para ir seguro.
Con ello das respuesta a varios de mis interrogantes...
Cuántas veces queremos o quisiera adelantarme al Espíritu Santo...
Gracias.
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