Comentario al Evangelio del

Carlos Sánchez Miranda, cmf

Hola, amigos y amigas:

El evangelio de hoy nos presenta una imagen espontánea y vivaz de Jesús: “estaba lleno de la alegría del Espíritu Santo”. Imaginémonos a Jesús rebosando de alegría y dirigiendo una alabanza gozosa y agradecida a su Padre. Versículos antes, Lucas nos presenta a los discípulos que llegan de la misión y manifiestan el gozo de haber sometido a los demonios, pero Jesús les corrige y les enseña a descubrir una alegría mucho más profunda que la del éxito en la misión: saber que sus nombres están inscritos en el cielo, es decir, que sus vidas están en el centro del corazón de Dios. El texto de hoy termina cuando Jesús proclama “dichosos” a quienes le ven y le oyen porque Él es la buena nueva esperada por muchos desde hace tantos siglos.

En pocos versículos el evangelista se refiere varias veces a la alegría, la dicha y el gozo. ¿Es posible experimentar la alegría? Jesús nos da la clave: afirma que sólo pueden participar de ella los sencillos, no “los sabios” ni “los entendidos”. Éstos buscan la alegría en cosas complicadas: se esfuerzan mucho en comprenderla y merecerla, gastan demasiado dinero en comprarla, luchan en exceso por arrebatarla a sus competidores. En cambio, los sencillos descubren que la felicidad es un don gratuito que reciben de manos de Dios. Pero, no nos confundamos, ser sencillos no es ser simples, ni ser descuidados. La sencillez del evangelio significa capacidad de permanente apertura, sorpresa y conversión para acoger una Presencia amorosa que ilumina, transforma, inspira y sostiene la vida.

Quien experimenta la alegría evangélica abandona el camino del consumo de emociones fuertes para emprender el camino cotidiano y sencillo de una espiritualidad serena y confiada y de una fraternidad comprensiva y servicial. Quien está lleno de la alegría del Espíritu Santo, como Jesús, no deja de pisar la tierra de este mundo, no confunde esperanza con ilusiones evasivas; sabe que en medio de las dificultades y del abundante mal, que le rodea y que muchas veces le hace sufrir, hay una Presencia salvadora que le capacita para amar y para comprometerse con la paz y la justicia.

Un saludo fraterno
Carlos Sánchez Miranda, cmf

Comentarios

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Carlos Eduardo
Carlos Eduardo

el 29/11/11
El espíritu de la Navidad no se puede quedar en meros adornos y en música de campanitas, o en las luces y algarabías de la sociedad de consumo. Isaías nos dice hoy, en qué consiste ese Espíritu Navideño: prudencia, sabiduría, consejo, valentía, ciencia y temor del Señor. Un Espíritu de Paz y convivencia verdadera, sólo así florecerá la justicia y la paz que tanta falta nos hacen en nuestros días. La clave que nos da el Evangelio para que esto sea posible es ser sencillos y humildes.
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Jacky Former
Jacky Former

el 29/11/11
El conocimiento de Dios no es fruto de la razón sino de la experiencia que acompaña a una actitud de pequeñez, de pobreza espiritual, y estas pueden ser patrimonio tanto de la gente sencilla como de los sabios. Pero estos, tentados por convertir a la razón ( o el poder) en su dios pueden tener muchas dificultades para saber de Dios.
Jesús se conmueve y felicita a sus amigos por lo que han conocido (visto) que muchos sabios no han sido capaces de ver; así que esta bienaventuranza fue una bella revelación y lo es para nosotros hoy. La razón no sirve para conocer a Dios, y si así fuera que dios tan pequeño sería, sólo la experiencia de Dios tenida desde la humildad puede acercarnos a su conocimiento.
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Rosabel
Rosabel

el 29/11/11
Que deleite ciento al descubrir que para Dios todos somos iguales
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sofi pulido
sofi pulido

el 29/11/11
El profeta Isaias nos describe el actuar de Nuestro Señor Jesús, me gusta No juzgará por apariencias,ni sentenciará de oídas quiere decir que se va al corazón de donde sale lo sencillo y humilde y lo que para nosotros es imposible para Dios es posible donde dice Habitará el lobo con el cordero,la pantera se echará con el cabrito,etc. sólo quien escucha su palabra y la pone en practica puede llegar a sanar su corazón y aceptar a los demás como nos lo enseña el Maestro. Gracias Señor por tu Amor.
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MAYELA
MAYELA

el 30/11/11
La presencia y gozo del espíritu de Dios en nuestros corazones, se cultiva por medio de su palabra y relación con ÉL. El desprendimiento de vanidades y ambiciones materialista, abre espacio y permite la estancia de esa paz y serenidad que representa Jesús y que permite ver más allá de de lo que permite nuestros ojos...Señor, haz que el gozo que se manifieste en mi corazón, sea impulso del Espíritu Santo Amén.
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