Comentario al Evangelio del

Conrado Bueno, cmf

Llenos de confianza

La oración de petición de gracias parece que pasa también por una crisis. Es necesario elevar un elogio de la oración de petición. Es connatural al hombre sentirse débil, necesitado, finito. Me siento enfermo y acudo al médico; me siento indigente y vuelvo los ojos a Dios Padre. Cuántas veces repetimos con la liturgia cristiana: “Señor, ten piedad de mí”. No seamos tiquismiquis tildando de egoísmo este modo de orar. Pero si muchas veces lo que pedimos es para los demás.

El evangelio se llena hoy de parábolas e imágenes. La insistencia en la oración del amigo que llega a medianoche; la bondad de los bienes de Dios que nunca se parecerá al que da una serpiente si se le pide un pez. La comparación con el hombre que sabe dar cosas buenas. ¡Cuánto más el Padre!

En resumen, el hombre “indigente, perdido y en la calle”, “pide, busca y llama”. Al final, el Padre Dios “nos dará, nos ayudará a encontrar y nos abrirá”. No somos amigos impertinentes, somos sus hijos.

El mismo Jesús nos da ejemplo. En Getsemaní y en la hora suprema, suplica: “Pase de mí este cáliz”, “Padre, tengo sed”. Con el salmista, y con Jesús, exclamamos, llenos de confianza: “Cuando te invoqué me escuchaste”.

Es cierto que Dios conoce nuestras necesidades, pero le gusta que se las presentemos. No pedimos para que Dios se entere sino porque, así, nos lo creemos más, nos colmamos de confianza, y hasta se nos cambia el corazón. Acaso, sentimos también el silencio de Dios ante nuestra petición. “Dios no me escucha”, decimos. Pero no perdemos la paciencia. Lo apunta el Evangelio: al menos, siempre nos dará el Espíritu Santo, “Don en tus dones espléndido”.

Comentarios
Jose del Carmen Jose del Carmen
el 6/10/11
La nada de la creación y la plenitud de la creación. El amor y su sabiduría entre nosotros “JESUS de NAZARET”
Adentrándonos Ignacio, con Jesús de Nazaret cuando nos regala las bienaventuranzas:
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.
Meditando en que como es hay que ser! y como les hemos dejado ser! mirémoslo conmigo y con los demás…es algo que Dios nos ha de disponer y en esa fuerza de aceptar su voluntad con amor y lo que debo hacer con amor para cumplirla, así como aceptar cumplirla con amor es donde el encuentro su amor y el rostro de Cristo se hace real y eterno. No pensemos ni aseguremos que al morir cada uno de nosotros, así sea con el estomago repl » ver comentario
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xiniag xiniag
el 6/10/11
hola espero esten bien, y con el señor siempre lo estamos, me gusta mucho ller esta pagina y hasta hoy encontre algo que me alarmo un poco como puede alguien cerrar un comentario tan inadecuado como "al menos" por favor usemos mejor las palabras no es "al menos" es siempre y por siempre y en todo momento.
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didier didier
el 6/10/11
poner toda nuestra confianza en el señor es algo muchas veces que nos cuesta, porque no es solo decirlo de labios, pero sentirlo de corazón y vivir lo. porque a veces el aparente silencio del señor puede ser una gran prueba en nuestra vida de cristiana. Pero frente a al silencio del señor, Dios quiere que nos mantengamos fieles y que no caigamos en la trampa de la injusticia, del vicio, del pecado..porque el reino de Dios se dará a aquellos/as que se habrán mantenido fieles al señor....bendiciones ...y muchas perseverancia en nuestro caminar..
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felias felias
el 6/10/11
La unica manera de agradar a Dios, es atravez de Jesus; y conocer a Jesus es entrega total , en base a sacrificio, lealtad, y desprendimiento de todo nuestro poco entender. todo ello nos lleva al momento de pedir y rogad a Dios por nuestras vida, tambien por cosas de este mundo y mas aun del mundo espiritual.Todo se resume en hacer bien las cosas para ser siempre favorecidos.
bendiciones,
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vicente condori vicente condori
el 6/10/11
Jesús nos propone pedir a Dios a través de la oración,pero con mucha fe de que vamos a ser atendidos tarde o temprano, debemos insistir en nuestro pedido todos los días. Tenemos que tener confianza y ser perseverantes en la oración. Debemos de pedir por el hermano necesitado, por el hermano que sufre, por el hermano enfermo, por el hermano privado de la libertad, por el hermano que nos hace daño y que nos odia...por nuestro pròjimo.
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MAYELA MAYELA
el 7/10/11
Presentemos nuestro corazón a Jesús y con él todas nuestras suplicas. Jesús intercederá ante el Padre y con paciencia y fe, el clamor llegará. Llamad desde lo cotidiano de nuestra vida e insistir en la oración, es decirle al Padre que hemos encontrado...Señor, te presento mi llamado de cada día, cúmplase según tu voluntad. Amén
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U.SALDAÑA.M U.SALDAÑA.M
el 7/10/11
Dios nos invita a pedirle con INSISTENCIA y con FE lo que SINCERA y HONESTAMENTE sintamos requerir, lo cual El nos proporcionará según lo que conozca que nos CONVIENE y realmente NECESITAMOS, al igual que ocurre en la relación entre un padre y su hijo, sin la limitación que pueda tener el padre carnal de falta o carencia física de lo solicitado por su vástago, quedando siempre abierta la posibilidad de variarlo o dosificarlo (aumentándolo o disminuyéndolo, ¿por qué no?) según los parámetros del criterio de Dios : Justicia, Misericordia, etc. etc.
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