Comentario al Evangelio del

Conrado Bueno, cmf

Quién es mi prójimo

No importa que el maestro de la ley, metido en la casuística estéril, fuese a cazar a Jesús, en lugar de dirigirle una pregunta humilde, con ganas de saber.  Jesús se detiene en la respuesta. Es que estaba en juego el meollo de su mensaje: así hay que amar a los demás.

Hay que abandonar urgentemente tantos escapismos, y descender a lo que verdaderamente importa: “Haz tú lo mismo, y tendrás vida”. El hablar mucho, los grandes discursos pueden ser un mecanismo que oculta nuestra pereza y egoísmo. Al prójimo lo encontramos en seguida: hay muchos hombres “heridos” en nuestro camino, como en la bajada de Jerusalén a Jericó. Lo demás nada importa; ni las ideas, ni la sangre, ni el origen del herido.

Hay una regla de oro y exactísima para medir al que se comporta como prójimo: “El que practicó la misericordia con él”. En la secuencia de verbos con los que el Maestro describe la obra de misericordia está todo muy claro: “Lo vio, le dio lástima, se le acercó, le ungió con aceite y vino, le vendó la herida, lo montó en la cabalgadura y lo llevó a la posada, corriendo con todos los gastos”. Tristemente, los hombres del culto, el sacerdote y el levita, dan un rodeo. No quieren mancharse con la impureza de tocar al herido. Es la misma tentación que nos acecha a todos: “Pasar de largo, dar un rodeo”. Acaso un rodeo también ideológico. Decimos que no nos toca, que para eso están las instituciones sociales, que venga su familia o la cáritas parroquial; incluso, a veces, se no viene aquello de “lo tiene bien merecido” por sus pecados, por sus convicciones, por tantas cosas. No pensó así el extranjero, el pagano, el que no era observante de la ley. Hasta dirá alguno que Jesús se muestra aquí “demasiado mordaz”.

Al prójimo herido no lo escogemos nosotros. Se nos mete en nuestra vida, nos lo encontramos en el enfermo, en el explotado, en el que sufre, en el que no cuenta nada en la sociedad. Siempre corremos el riesgo de dar rodeos. Por ejemplo, buscamos al prójimo lejano, y olvidamos al que tenemos cerca. Pensamos en el tercer mundo, en los problemas del medio ambiente, hasta hablamos de la “civilización del amor”; esto está bien, pero, siempre, empezando por el que nos encontramos en el camino, por sorpresa y de inmediato, el que cambia nuestros planes. Hacernos trabajadores de una famosa ONG, y luego olvidar al herido con el que me encuentro a cada hora es una hipocresía. De la misma manera, es peligrosa la tentación de que se nos llene la boca con palabras grandilocuentes: paz, solidaridad, compromiso, compartir, profecía… mientras el abandonado en el camino lo que necesita es ser visto, cercanía y curación.
Jesús nos repite: “Haz tú lo mismo”.

Comentarios
Jose del Carmen Jose del Carmen
el 3/10/11
Conrado Bueno, cmf.
ufff. Esa reflexión me hace levantarme de la silla. ajajajajaja. Lindo.
Oh! Maestro danos la fuerza y el Amor que necesitamos y buscar en cada prójimo el amor de DIOS y que cada trabajo que hagamos sea entregado con la misma intención para la honra y gloria de nuestro señor Jesucristo.
JC
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lauranata lauranata
el 3/10/11
no entendi bien
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cristal cristal
el 3/10/11
pues que bonito todo lo que nos manda dios mediante todo el evangelio dia a dia asistan a misa siempre los quiero mucho cuidense paz
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Jacky Former Jacky Former
el 3/10/11
Magnífico Conrrado! Por fin un comentario coherente con el contenido de la palabra. Nada de circunloquios, no a la verborrea vacía de contenido. Felicitaciones! Me atrevo a ahacer simplemente un comentario, una llamada de atención para la práctica de la misericordia que subyace en este evangelio. Los samaritanos no eran "queridos" por los judíos, y quizás debemos de preguntarnos si nosotros somos capaces de practicar la misericordia con nuestros "enemigos de al lado"...
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Jose del Carmen Jose del Carmen
el 3/10/11
Saludos amigos todos...
Yo quisiera comentar que todos lo han hecho bien... muy bien... Dios es perfecto grande y misericordioso.. y nos hace de una u otra manera...encontrarle en el AMOR de CRISTO por nuestro prójimo...Les quiero por dejarme compartir en este SITE y espero dignamente siempre decir comentarios.
AMEN
JC
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Sally, R.D. Sally, R.D.
el 3/10/11
Muchas veces es mas dificil practicar la misericorida con los mas cercanos quizas porque tenemos el miedo de que falle otra vez y debamos perdonar una y otra vez... muchas veces nos parece una mejor herramienta de "castigo" no perdonar, y esto mengua el amor, y mata la convivencia.... Que nuestro Dios nos transforme el corazon de piedra en uno de carne, que sienta, que sufra, que ame, que tenga misericordia por nuestros hijos y nuestra pareja, que hagamos de nuestra familia el mejor reflejo del Amor Incondicional De Dios!!
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Augusto Augusto
el 3/10/11
De que sirve hablar de la civilización del amor sino amamos y menos perdonamos. De que nos sirve comprometernos a ser comprometidos con la iglesia, si lo único que queremos es nuestra gloria para ser admirados por los que nos rodean, en vez de entregar gratuitamente lo que gratis recibimos de Dios misericordioso. Dios no odia y menos tiene miedo.
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Fernando E. Fernando E.
el 3/10/11
Definitivamente la unica manera para cumplir con lo que nos pide Jesus, es estar con El, ya que solos , se hace muy dificil,pero estando con El, todo se puede, y es eso lo que no quiere decir hoy Jesus. Solo nos queda esforzarnos y cumplir con ese mandato , que con Jesus si es posible y se hace facil. El que tenga oido , que oiga y encuentre entendimiento desde la humildad. Asi sea,
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ÇARMEN S. ÇARMEN S.
el 3/10/11
jesus alludame aser mas solidaria con mi progimo mas necesitado.
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victoria victoria
el 3/10/11
Si. Cuantas veces,nos hemos amado tanto, y nos amamos a nosotros mismos, que subidos en el pedestal de la indiferencia, no llegamos a los que verdaderamente nos necesitan. Y no me refiero tanto a los que están lejos de nosotros si no a los que están más próximos. Sin darnos cuenta, que en nuestro camino hay -tal vez- muchos heridos. Tanto en su parte física, como psíquica. Y que necesitan nuestro consuelo y cariño. ¡Cómo cambiaría el mundo si cada uno de nosotros tendiera la mano al necesitado formando así una gran cadena, conectada con el AMOR al prójimo!
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sofi pulido sofi pulido
el 4/10/11
Lo que nos Pide Jesús Amar al prójimo como a tí mismo, nos pone al descubierto, porque sino nos amamos cómo podremos tener misericordia del "próximo", Toda su palabra es Amor.Que nunca se acabe ese amor en mi matrimonio sobre todo en estos momentos que nos visita la enfermedad grave.
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HERMINIO HERMINIO
el 4/10/11
VAYA HASTA Q PONEN ALGO BUENO
GRACIAS
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MAYELA MAYELA
el 4/10/11
Jesús, siempre nos recuerda en su palabra que nuestro prójimo es el hermano más cercano, más allá de lazos consanguíneos, la cercanía viene dada en el mismo momento que me muevo a compasión y extiendo la mano. No así pasa con la indiferencia que marca distancia y nos aleja de la misericordia. No es fácil ya que nuestras ideas y cultura de ayudar al prójimo están muy lejos de hacerlo, como lo hizo el buen Samaritano...Señor, que hoy pueda vencer todo lo que me aleja de ti, incluso a mi misma. Amén.
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U.SALDAÑA.M U.SALDAÑA.M
el 4/10/11
"Caridad" hacia el prójimo es hasta cierto punto una especie de "amor sin barreras" (perdonando el desliz filológico) incluso hacia nuestros enemigos o adversarios. No es sólo "conmovernos", sino hasta "comprometernos" ante el malestar y/o el dolor ajeno. // Que el Señor nos dé la posibilidad para identificarlo y sobre todo la disposición y la capacidad para mitigarlo o remediarlo.
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