Comentario al Evangelio del

CR

Queridos amigos:

Hay riesgos que no se deben correr: la historia de las doncellas que se pierden el banquete y el baile de bodas lo ilustraba ayer mismo. Hay riesgos que se deben correr: el relato de hoy nos invita a esa aventura. No demos, pues, un bandazo; no nos pasemos al extremo contrario a la temeridad: al miedo, a la inseguridad enfermiza, al retraimiento ante cualquier cosa, aun de poca monta.

Hay muchas formas de dejarnos atenazar por los miedos. Ceden a ellos: el párroco que ahoga las iniciativas y no emprende nada para evitar el fracaso; el enamorado que no se declara por temor a que le den calabazas; la pareja que no quiere tener hijos por las complicaciones que pueden ocasionar y por las preocupaciones que sin duda van a ocasionar; el catequista o la profesora que se atrincheran en sus métodos sin explorar otros nuevos; el miembro de la comunidad que se resiste a aceptar cualquier cargo; y tantos otros. Lo triste del caso es que no hace falta que al empleado de la parábola le quiten desde fuera lo que tiene, es él quien se expolia. No cedamos, pues, al miedo, y no dejemos que este, como una mancha de aceite o un virus informático, se extienda a espacios que están limpios e inmunes.

Cuando no es el miedo, puede ser la pereza, la falta de diligencia, la que dé al traste con las cosas y con nuestro proyecto vital. Se escudará en algunas máximas: “todo esfuerzo inútil produce melancolía”; “las mejoras son en realidad espejismos y autoengaños”; “el método ideal para no sufrir desencanto es no hacerse ilusiones”...

Mirados estos y otros asuntos con ojos de fe, el miedo parece revelar también una falta de confianza en Aquel que nos ha dado una vocación y nos ha encomendado un encargo; y la falta de diligencia puede descubrir falta de dilección. La máxima podría ser casi esta: “confía en el Señor y corre buenos riesgos”.

Comentarios

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Ignacio
Ignacio

el 27/8/11
Yo creo que es una desafortunada metáfora sobre el -
rendimiento de nuestros talentos. En primer lugar por
la impresión de codicia que muestra el Señor, exigiendo
siempre beneficios. En segundo lugar por la ignorancia
sobre el mundo de las finanzas, donde siempre hay pér
didas y ganancias en un mundo altamente especulati -
vo.
Luego, hay otro aspecto a considerar, que es el de la
voluntad y los resultados. D. Quijote, se embarcó en
múltiples aventuras para salvar entuertos, de los que en la mayoría de los casos salió agraviado.
Valoraría en primer lugar la buena intención con que he
mos de jugar los talentos recibidos, independientemen-
te de los resultados.
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karmenfl
karmenfl

el 27/8/11
Estupendo comentario! Si todos corriéramos "buenos riesgos" y nos dejáramos oír mas, tal vez tendríamos un mundo menos deteriorado y más cerca del Reino de Dios.
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Raquel
Raquel

el 27/8/11
No estoy en absoluto deacuerdo con Ignacio, con el Señor no existen las pérdidas todo son ganancias...quien lo ha experimentado lo sabe, el que tenia solo un talento reconoce la grandeza de Dios y aun así no se molesta, yo no creo que sea un problema de miedo es de egoismo...hay que trabajar con los frutos que el Señor nos da, no puedes..peor aún no debes dejarlos aparcados para ti y eso amigo cuesta mucho, perder la vida por los demás es costoso, pero no por ello imposible, pues el nunca nos dará una tarea mayor que nuestra capacidad para cumplirla. la paz.
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MILAGROS.
MILAGROS.

el 27/8/11
Correr el Riesgo sumergidos en la Fè, es estar en todo momento conectados con el Señor. *CORRE TU RIESGO,*
pero correlo con Fè. Dios derrame sobre todos nosotros mil bendiciones.
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Sally, R.D.
Sally, R.D.

el 27/8/11
Estimado Ignacio, aquello que consideras una "desafortunada metafora" es de hecho una de las mas ACERTADAS acerca de esta parabola, ya que lejos de marcarse en " el mundo de las finanzas" del cual no todos somos expertos ni mucho menos participes de sus ganancias y riesgos, toma un rumbo que nos permite a todos encontrar un escena donde identificarnos ( el maestro, el administrador, el enamorado....). Tomando en cuenta que cada uno de nosotros tiene mundos distintos con prioridades diferentes ( no tan solo economicas) considero inteligente el embarcar el comentario hacia los TALENTOS que cada uno de nosotros desde su distinta realidad puede aportar para el Hernamo, para el necesitado, para el reino de los cielos aqui en la tierra. En otro aspecto pierdes el sentido real de la parabola al » ver comentario
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Augusto
Augusto

el 27/8/11
La perseverancia en hacer en forma justa la voluntad de Dios, dentro de los límites de mis posibilidades, aún cuando me nieguen catequizar en mi parroquia; Dios me da la posibilidad de entregar fuera de las pastorales de catequesis lo que recibí, y la hago ya sea a tiempo y destiempo todos los días a los hermanos hambrientos de ayuda.
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MAYELA
MAYELA

el 28/8/11
En la oración encuentro ganancia que se multiplica y agrada al Señor. La oración al servicio de los más cercanos...Señor que en tu presencia mi oración, multiplique mis fuerzas en fe. Amén.
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