Comentario al Evangelio del

Manolo Tamargo, cmf

Queridos amigos y amigas:

Ciertamente el lenguaje de los evangelios a veces nos resulta un poco exagerado. En este pasaje de hoy a unos convidados los maltratan hasta matarlos y a otro lo echan a las tinieblas atado de pies y manos. Menos mal que sabemos que son parábolas y que lo importante es el mensaje.

Es algo que conviene saber. La parábola es un género literario en el que (a diferencia de la alegoría, en la que todos los elementos tienen su sentido) sólo importa el mensaje global. No podemos fijarnos en los detalles para sacar de ellos consecuencias.

Y aquí se mezclan dos parábolas, claramente diferenciadas: la de los convidados que no quieren ir a la boda y la del que accede al banquete sin estar debidamente preparado.

O sea, que nos están diciendo por un lado que no nos “despistemos” con las cosas de este mundo (es un mensaje similar al de la lectura del lunes de esta misma semana) y que sepamos dónde debe estar de verdad nuestro centro de interés. Pero eso lo tenemos que traducir a la vida cotidiana: es más importante atender una llamada que terminar el crucigrama, o dedicar un tiempo más a estar con la abuela que salir corriendo para ver el partido por la tele, o estudiar antes que “chatear”… Y todo por el Amor que Dios nos tiene.

Y también nos están diciendo, en la segunda parábola, que no vale cualquier cosa. Que debemos atender los asuntos de Dios, la oración, los sacramentos, etc.  Que debemos leer la Biblia de vez en cuando. Que no basta con decir que uno es cristiano o cristiana y no hacer nada que lo manifieste. Que no se puede andar por la vida, en cuestión de fe, de cualquier manera, conformándose con ir a Misa de vez en cuando… Algún día nos sentiremos “expulsados” o al menos “lejanos” de las cosas de Dios, y ese día puede ser demasiado tarde.

Manolo Tamargo, cmf

Comentarios
jose manuel jose manuel
el 18/8/11
Hemos de estar siempre preparados para el encuentro con el Señor. Muchas gracias a Ciudad Redonda por todo.
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LucaToni LucaToni
el 18/8/11
Si el Evnagelio es duro que decir de la primera lectura ....
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Miguel Miguel
el 18/8/11
"Lo ves, el que invitaba estaba a punto, pero los llamados no hicieron caso; son responsables de su suerte. Ésta es, pues, la gran dignidad de los cristianos. El Señor les prepara el Reino y les invita a entrar en él; pero ellos rechazan de ir"(San Macario).

¿Quién puede rechazar entrar en el Reino de Dios?

Esta lectura me recuerda al cuento aquel del que iba con su burro buscando el cielo y lo encontró en aquel sitio donde admitieron también a su burro. Ése era el Cielo.

La palabra de Dios escruta los corazones.

Para esto me parece que está escrita esta parábola.

Es un truco de Dios para poner nuestro corazón frenta a nosotros mismos.
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vicente condori vicente condori
el 18/8/11
Dios Padre ha preparado una fiesta de bodas al final de los tiempos en que se unirá su Hijo Jesucristo con su Iglesia. Todos estamos invitados por eso dice: "venid a la boda".Por nuestro bautismo somos amigos de Dios y coherederos con Cristo: tenemos un lugar reservado en el banquete. Si olvidamos nuestra condición de hijos, Dios pasa a tratarnos como conocidos y sigue invitándonos. Si dejamos morir en nosotros la gracia, nos convertimos en gente del camino, transeúntes sin oficio ni beneficio en las cosas del Reino. Pero Dios sigue llamando.
Dios nos llama en cualquier momento. Es por invitación, nadie tiene derecho.
Estemos siempre preparados y atentos para escuchar el llamado de Dios para servirlo y para hacer su voluntad.
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Jose del Carmen Jose del Carmen
el 18/8/11
La vida de un comensal como yo…
Desde niño me dieron un rompecabezas de milles de piezas (cual de todas la mas importante) entonces empecé a armarlo, pero no es, sino hasta esta edad (demasiado tarde para mí, diría yo!) es que entiendo el dibujo que representa, pero que aún no termino de armar porque la alegría es como querer decirlo, gritarlo y no seguir ya armando…jajaja. Ahora juego con el rompecabezas con más intensidad que de niño, insertando piezas..es como otro planeta..viajar tan lejos. Tendré que regalare rompecabezas a los niños y le pediré a Dios que los anime a jugar para que no se aparten de armarlo puesto que no quiero que digan…como yo empecé demasiado tarde a ver lo que representaba su figura. No sea que desaprovechen el tiempo y así ellos quieran seguir » ver comentario
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MAYELA MAYELA
el 19/8/11
El llamado de Dios se hace presente en todos los momentos de nuestras vidas, atenderlo y reconocer su voz en medio de tanto ruido, requiere de un corazón y una razón conforme a su palabra y promesa. Seguirle representa que estamos dispuestos a escucharle y aceptar su mensaje de Amor...Señor que no me distraiga en lo común de la vida, para estar atenta a tu llamado. Amén.
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