Comentario al Evangelio del

Bonifacio Fernández, cmf

El evangelio de hoy  contiene dos narraciones imbricadas: el caminar de Jesús sobre las aguas; el rescate de Pedro que se hunde en el agua. Se trata de un milagro de liberación. Termina en una confesión  de fe explícita: “Los de la barca se postraron ante él, diciendo: Realmente eres Hijo de Dios”

En la redacción de Mateo, Pedro representa y simboliza a la Iglesia en las dificultades del camino. El motivo del temor y el reproche “!qué poca fe!” ¿por qué has dudado?” constituyen el retrato de los seguidores. Es importante caer en la cuenta cómo Jesús valora la fe de las personas que se acercan a él. A los ojos de Jesús es la actitud de fe la que constituye una dimensión fundamental de la persona.

El tema central es, pues, el de la fe .La situación de Pedro manifiesta que la fe en Jesús no es una cuestión racional; la fe es una cuestión del corazón. El que se arriesga a creer y confiar es sostenido por la persona creída. Pedro ve que se hunde y grita: !Señor, sálvame! El que cree en Jesucristo participa de su autoridad y de su misión.

Bonifacio Fernández, cmf
Comentarios
Ignacio Ignacio
el 2/8/11
Incontables son ciertamente las objeciones que pueden
alegarse contra la Jerarquía de la Iglesia en su predica-
ción decadente su esclerotizada liturgia, su religiosidad
exterior y tradición sin espíritu. Y dan ganas de romper
amarras con esta Iglesia en busca de valores superiores
y tal vez en busca de una auténtica vida cristiana.
Sin embarg, el abandono de la barca, ¿ no constituiria
en última instancia un acto de desaliento, de fracaso ,
de capitulación ? Habiendo sido compañero de navega-
ción en horas mejores, ¿ debe uno abandonar la barca
en medio de la tempestad y dejar que aquellos con los
que hasta ahora se navegó se encarguen de la tarea de
combatir el viento, achicar el agua y luchar por la super
vivencia ? Uno ha recibido demasiadas cosas en esta
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katyuska katyuska
el 2/8/11
MATEO ,en su evangelio ha recogido la tempestad vivida por los discipulos en el mar de galilea, para invitar alos lectores a escuchar , enmedio de las crisis y conflictos, que a veces vivimos las comunidades cristianas,pero la llamada de JESUS nos invita aconfiar en EL. el relato nos describe la barca ZARANDEADA POR LAS ALAS en medio de una noche cerrada y oscura,muy lejos de tierra, el viento les impide avanzar, los discipulos tienen miedo, estan solos,no esta JESUS. cuando lo ven avanzar sobre las aguas tinen mas miedo, gritan, su miedo no lo provoca la tempestad , sino la incapacidad de descubrir la presencia de JESUS la presencia salvadora, de JESUS, en medio de la agitacion y de la tormenta les llega con su grito, NO TENGAIS MIEDO ANIMO SOY YO. la reacion de PEDRO es admirable, » ver comentario
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Quique Quique
el 2/8/11
Incontables son ciertamente los ejemplos de entrega diaria y callada que encontramos en la Iglesia y su Jerarquía en su predicación valiente en tiempos de falta de valores, su rica liturgia, su religiosidad profunda y tradición formada a lo largo de siglos de espuritualidad. Y dan ganas diariamente tras hacer un poco de oración de comprometerse más con esta Iglesia en busca de los valores superiores que nos enseña y tal vez en busca de una auténtica vida cristiana.
Sin duda, el abandono de la barca, constituiría un acto de desaliento, de fracaso, de capitulación. Los que hemos sido compañeros de navegación en horas mejores, debemos seguir profundizando en la fe y no abandonar la barca en medio de la tempestad y dejar que aquellos con los que hasta ahora se navegó se encarguen » ver comentario
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Augusto Augusto
el 2/8/11
Cuando sentimos que nuestra iglesia está sin Jesús, y lo vemos como un fantasma sin reconocerlo, siempre nos consolorá y nos dirá "no temán , SOY YO" desde antes de la creación, maravillosa Santísima Trinidad y vuelve nuestra fé, nuestro Pedro camina sobre las aguas en tormenta. No dejemos de mirarlo a Él, no confiemos solo en nuestras fuerzas.
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MAYELA MAYELA
el 3/8/11
La mano salvadora de Jesús se hace presente, ante la duda y el miedo. Dos sentimientos que a veces nos hacen flaquear en la fe. Hoy la Iglesia más que nunca esta llamada, a mostrar y dar testimonio de que en Jesús debemos estar firme en la fe. Las caídas a veces lejos de vencernos nos fortalecen, púes en ellas Jesús nos extiende sus mano salvadora...Señor, que en los momentos apremiantes de mi vida, tu mano se haga presente. Amén.
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