Comentario al Evangelio del

Fernando González

En el cuadro de la opresión del pueblo, surge un elemento de luz: el nacimiento de Moisés, su salvación de las aguas del Nilo por parte de la hija del Faraón. Viene después un proceso educativo en la corte y la experiencia traumática del asesinato de un egipcio que estaba maltratando a un hebreo.

El libro del Éxodo, mediante estos rasgos, nos presenta lo que le va a suceder al pueblo. De igual modo que Moisés fue salvado de las aguas, el pueblo se verá a salvo del Mar Rojo. El relato termina con la huida de Moisés a Madián, perseguido por un faraón irritado.

¿Cómo podemos acercarnos hoy a una historia como esta? Según un estudio realizado por una agencia norteamericana de publicidad, Moisés es (por encima de Jesús, que ocupa el segundo puesto), el personaje que más ha influido en la historia de la humanidad. (Conviene añadir que la agencia está controlada por judíos).


Hay un elemento del relato que me llama la atención: Moisés fue adonde estaban sus hermanos, y los encontró transportando cargas. Este contacto con la realidad sufriente, que en Jesús provoca compasión (Se compadeció de ellos porque andaban como ovejas sin pastor), a Moisés le produce una indignación ética que lo lleva a la violencia: Miró a un lado y a otro, y viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena.

Hay dos preguntas que podemos hacernos hoy:

- ¿Nos acercamos a nuestros hermanos sufrientes o preferimos quedarnos en la tranquilidad de nuestra “corte”?
- Ante el sufrimiento de la gente, ¿reaccionamos con indignación o violencia o nos compadecemos como Jesús?

Vuestro hermano en la fe
Fernando González

Comentarios

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ORLANDO
ORLANDO

el 12/7/11
EXCELENTE REFLEXION, MEJOR NO PODIA SER. QUE EL ESPIRITU SANTO LES SIGA ILUMINANDO PARA ESTE SERVICIO DE TANTO BIEN PARA TANTOS Y TANTAS. BENDICIONES.
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Valeria
Valeria

el 12/7/11
Que bueno es mi señor, hoy me estaba rebelando ante una situacion de injusticia en una comunidad de mi parroquia y me indignaba del maltrato hacia esas personas, me indigne tanto que hasta tramaba como denunciar esto y leo esta hermosa reflexion, gracias mi Dios y Señor porque siento que estas aqui, y gracias por esta meditación, como siempre de la mano de mi Señor
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Yasmin
Yasmin

el 12/7/11
Creo que para este mundo consumista de hoy, la sensibilidad es algo que hay que despertar. ¡Què bueno que aùn nos hagan vibrar las situaciones de sufrimiento y mejor aùn, nos provoquen acciones de justicia y solidaridad real!
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Ignacio
Ignacio

el 12/7/11
A veces nos complicamos demasiado la vida espiritual.
Cuando pienso en la cantidad de libros espirituales que
he leido, cursos que he hecho, métodos que he segui -
do, prácticas que he adoptado .... no puedo menos de
sonreirme benévolamente a mí mismo y preguntarme
si tenía necesidad de aprobar tantos exámenes para -
aprender a orar. Para ser justo no se necesita todo eso.
No hace falta leer el último libro de moda espiritual pa-
ra encontrar a Dios en la vida. Tengo que volver a la
sencillez del espíritu y la humildad de la mente.
Hermano Vito Ondó, ¿ crees que no hay que tomar li-
teralmente las condiciones para seguir a Jesús expresa-
das en Lc. 9, 57-62 ?
Un abrazo para todos.
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gustavoeguez
gustavoeguez

el 12/7/11
La primera lectura nos presenta sin duda nuestra debilidad humana, cuantas veces ante la realidad no se cierne la violencia. Es muy humano reaccionar violentamente ante las injusticias, pero ¿esa es la voluntad de Dios? Claro que no. Cristo dio la vida para demostrarnos que ese no es el camino de la salvación. Moises, al igual que todos nosotros, estamos ante la alternativa de cambiar de actitud y obedecer con fidelidad lo que el Padre tiene Planeado para nosotros y ese no es el camino sinuoso de la violencia. El sufrimiento y la pobreza, no son sinónimo de violencia, son más bien la condición de necesidad para actuar con sabiduría y AMOR y nuestra respuesta, ajena de ser violenta, debe ser como la de Jesús, actuar con misericordia, conmovernos por la necesidad humana y responder co » ver comentario
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gustavoeguez
gustavoeguez

el 12/7/11
El evangelio es una recriminación a los mismos males que nos rodean, pero que ahora tienen una connotación global. El pecado que antes era de unos pocos, ahora es de todo un pueblo que no escucha el llamado de Dios. «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida!... como decir ahora “Hay de ti Argentina”, o “Hay de ti Chile”, o más aún “Hay de ti Europa”. ¿Qué hacemos ante los graves pecados de toda la sociedad? ¿Cómo reaccionamos ante los matrimonios homosexuales? Dios nos perdone por vivir estos tiempos de corrupción, si no hacemos nada, tenga misericordia Dios de nuestros pecados de omisión.
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gladis
gladis

el 12/7/11
el mundo cambiaria si amaramos al projimo, especialmente a los mas necesitados
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MAYELA
MAYELA

el 13/7/11
Las sociedades contemporáneas atienden más sus intereses particulares, que el del hermano más cercano. Aunque la raíz sea la misma, sus ramas se orientan en diferentes horizontes. Jesús llama a la unión desde el amor y la sensibilidad conservando la esencia que viene nuestro Padre como modelo a seguir...Señor haz que mi relación día a día con mi prójimo, reconozca tu presencia...Amén
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Dorisalejandra
Dorisalejandra

el 13/7/11
Gracias por esta hermosa reflexion. Las leo todos los dias y son de mucha ayuda. Que Nuestro Senor siga iluminando nuestras mentes y corazones. Bendiciones!
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