Comentario al Evangelio del

Juan Carlos Martos, cmf
“Les dio poder“
 
“Llamando Jesús a doce, les dio poder“. Cuando Mateo relata que los discípulos fueron enviados a liberar a la gente de los “espíritus inmundos”, debemos entenderlos como todo aquello que origina y multiplica la violencia, la muerte y el caos en nuestro mundo. Al enviar a los apóstoles, Jesús los capacitó invistiéndolos con el poder que viene de lo alto.
 
Los enviados, por tanto, no están inermes o desprotegidos frente al mal. Pero no utilizan cualquier tipo de poderes en su trabajo liberador ¿Cuál es el poder que Jesús les confiere para esa misión imposible? Tendríamos que releer todo el evangelio y la misma vida para reconocerlo.
 
Descubrimos indicios como éstos:
 
  • El raro poder del amor al enemigo, al opositor, al contrincante, al indiferente, al distinto, al necesitado, sin jamás usar la venganza o la revancha contra de ellos; sino usando el potente recurso de poner la otra mejilla.
  • El raro poder de vivir juntos, de compartir vida, sueños y misión, de caminar juntos de dos en dos, de trabar amistad, de construir puentes y derribar muros.
  • El raro poder de la libertad para amar, sin amarrarse a personas, a estructuras, a posesiones, a ideologías, a países, a razas o color, a religiones, a costumbres, ni a cadena alguna que atenace el amor, aunque sea de oro.
  • El raro poder de la humildad, de la simplicidad, de la austeridad, de lapobreza, de aquella imaginación que no necesita multiplicar efectivos para hacerse valer.
  • El raro poder del dar y pedir perdón, el instrumento más eficaz y seguro para desarmar la obstinada violencia.
  • El raro poder de la alegría, con su brillo contagioso, llamativo, convocante, luminoso, irresistible...
  • El raro poder del partir y repartir el pan y el vino en mesa de fraternidad, abierta a aquellos que se alimentan no sólo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
  • El raro poder de narrar buenas noticias a través de parábolas elementales y cuentos sencillos, impregnados con la fuerza de la verdad, capaces de poner luz y mover corazones duros y obstinados.
  • El raro poder de la debilidad y de la pobreza de medios, que lleva a necesitar pocas cosas y estas necesitarlas muy poco. Sin jamás tener pánico a perder.
  • El raro poder de la mansedumbre, de la cordialidad, de la mirada pacificada, de la ternura capaz de seducir y conquistar lo más árido de una persona y transformarla.
  • El raro poder de la simplicidad, de la limpieza de miras, de la palabra directa y verdadera, aquella que vence por la contundencia con que exhibe la verdad.
Hoy nos toca a nosotros descubrir cuáles son los ‘espíritus inmundos’ de nuestra época, aquellos que conducen a la prepotencia, el egoísmo y la marginación. Con aquellos Jesús lanzó a los discípulos a conquistar el mundo. Con los mismos instrumentos, no con otros, hoy lo podemos hacer nosotros. La obediencia nos envía, la caridad nos hace cercanos y la pobreza nos hará creíbles.
 
Vuestro buen amigo,
Juan Carlos cmf
Comentarios
ANGEL SAEZ ANGEL SAEZ
el 5/7/11
Agradecido por los comentarios y, especialmente por esta sección de la misa diaria. Agradecería pudieran incorporar la LITURGIA de mañana, día 6 de julio que no aparece. Gracias
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Patricio Patricio
el 6/7/11
Este comentario inmanentista y moralizante no está nada acertado. Nuestro buen amigo parece no reconocer la existencia de los espíritus inmundos como seres personales. La doctrina del evangelio y de la Iglesia afirma la existencia de esos seres. El poder de curar las enfermedades también era real y no poético como lo parece decir nuestro comentarista. Sanaban las enfermedades físicas y psíquicas por la imposición de las manos en nombre de Jesús. ¡Cuidado con negar el poder de Dios con esos comentarios melosos!
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Ignacio Ignacio
el 6/7/11
Sobre el Salmo 32.-
Leo los periódicos, oigo la redio, veo televisión. Todo es violencia, ambición y guerras. Ante la evidencia bru-
tal en todo el mundo siento la frustración de mi impo -
tencia, la derrota del sentido común. Lo que me entris -
tece es la pena de ver la estupidez del hombre y su in-
capacidad para entender y aceptar lo que le conviene
para su bien. ¿ Cuándo pasará esta locura ? Sé que también hay movimientos dedicados a promover el bien, a erradicar la maldad y cuidar la Naturaleza, pero
dan la sensación de tener perdida la partida frente al
mal. Espero, Señor, que tú no permitas que la humani-
dad se destruya a sí misma.
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victoria victoria
el 6/7/11
Jesús,nos llama a cada uno de nosotros. Nos elige, y respeta nuestra identidad propia. Desea que nuestra respuesta llegue desde la verdad de nuestra realidad personal. Cada uno de nosotros, somos únicos e irrepetibles. ¡Cuántas veces, hemos querido ser como otros! Pero, el anuncio del Reino de Dios nos necesita, tal como estamos llamados a ser. Hoy, en la iglesia, cada uno somos llamados por nuestro nombre. Y todos somos necesarios.
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María Zoila María Zoila
el 7/7/11
Creo que en relaciòn al evangelio de hoy 6 de julio, tenemos que reflexionar la tarea de evangelizaciòn que el Señor les dà a los apòstoles y la Misiòn que tenemos los cristianos en el mundo HOY. Tenemos que ser testigos del amor del Señor en nuestras vidas y para los dèmas; vivir nuestros procesos de conversiòn personal y comunitaria para limpiarnos de eso que se señala como""espìritus inmundos"; que no son otra cosa que nuestra ambiciones por el poder, por el dinero, por las comodidades, por el individualismo que no nos permite mirar con amor y preocupación la vida del prójimo, nuestras indiferencias frente al dolor humano, frente a la injusticia, a la pobreza de tantos hermanos y hermanas que son vulnerables en su salud fìsica, emocional, en su derechos y dignidad como h » ver comentario
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Yasmin Yasmin
el 7/7/11
Creo Patricio, que el poder de Dios se manifiesta de manera grandiosa en las cosas màs sencillas...Cuando ves frente a ti, jòvenes rebeldes, irrrespetuosos y desafiantes y tienes que enfrentarlos a diario porque has sido llamado a educarlos, tambièn allì Dios expulsa demonios. Lo he visto hace 2 semanas en mi lugar de trabajo. Con el poder de la oraciòn, el ayuno, sacrificios, humildad, vida sencilla y alegrìa proyectada, Dios mismo ha vencido al mal que se apoderaba de ellos. Estoy viendo milagros, cambios de actitud y creo que Dios los ha sanado a muchos de ellos. La fuerza del amor: HA VENCIDO
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MAYELA MAYELA
el 7/7/11
Y es que el poder que nos da Jesús es otro; otro que viene a contradecir al poder que maneja el común de los hombres. Éste poder viene del espíritu alimentado en la palabra de Dios en su doctrina de Amor, la sapiencia que se deriva de el, nos hace reconocer la necesidad del más cercano de nuestro prójimo, extender una mano y alimentar a través de la predica...Señor aliméntame en tu palabra, para que en ella me fortalezca...Amén
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