Comentario al Evangelio del

Jose María Vegas, cmf

Los deberes morales y la pureza del corazón

La triada limosna, ayuno y oración es la expresión de las tres relaciones fundamentales en las que inevitablemente vive el hombre, y que constituyen las tres fuentes primarias de exigencia moral: la relación con los demás, la relación consigo mismo y la relación con Dios. Con los demás debemos ser justos y benevolentes; en relación con nosotros mismos debemos controlar y dominar las propias inclinaciones; en relación con Dios, hemos de elevar nuestra mente y nuestro corazón para reconocerlo, alabarlo, adorarlo y someternos a Él. Pero Jesús no se limita a recordarnos estas obligaciones elementales, sino que nos exhorta a practicar estas virtudes (si queremos decirlo de manera clásica: las de justicia, templanza y religión) con pureza de corazón. Porque nuestra inclinación al pecado no se expresa sólo en la contravención de nuestros deberes (siendo injustos e inmisericordes, entregándonos a nuestras bajas pasiones y viviendo de espaldas a Dios), sino también en su instrumentalización, que los convierte en meros medios para fines egoístas: exhibirnos, atraernos la aprobación o la admiración social, hacer de este modo carrera. Jesús nos llama a hacer el bien por el bien mismo y no por los beneficios añadidos que podamos obtener de él. Es una llamada a la generosidad que sabe posponer los beneficios inmediatos al bien elegido por razón de sí mismo, por su intrínseca dignidad. Es la misma llamada que se percibe en la exhortación de Pablo a sus cristianos de Corinto, cuya promesa de favores por parte de Dios evidentemente no se refiere a bienes contables recibidos en esta vida. Y es que, de hecho, la felicidad y el bienestar material a los que aspiramos tan legítima como inevitablemente dependen de múltiples factores que no están en nuestra mano y, por tanto, no hay modo de asegurárselos en esta vida, incluso si, transgrediendo todo límite moral, usamos medios ilegítimos (desde el egoísmo más craso, hasta la sutil instrumentalización de la virtud). Lo único que en esta vida depende completamente de nosotros es el vivir con dignidad, honestamente. Y, como hacer esto significa, a fin de cuentas, reconocer de un modo u otro la fuente de todo bien, que es Dios, vivir con dignidad, aún a costa de perder en esta vida, significa abrirse a esa clase de bienes definitivos que sólo Dios puede otorgar, y en los que la vida vivida con dignidad y el deseo de felicidad encuentran por fin acuerdo y armonía.

Saludos cordiales
José M.ª Vegas cmf
http://josemvegas.wordpress.com/

Comentarios

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Yasmín
Yasmín

el 15/6/11
Creo que en todas las cosas se necesita el justo equilibrio. Muchas veces nos entregamos hasta el cansancio por los demàs y nos olvidamos de nosotros, de nuestra salud para seguir dàndonos. O nos dedicamos tanto a los demàs que el contacto con Dios se va haciendo menos frecuente.
En muchas ocasiones, el hacer lo mejor por los demàs nos trae conflictos, màs aùn en un mundo donde la mediocridad, el comodismo, la indiferencia y el bienestar personal valen màs que seguir a Jesùs en cruz. Allì donde surge el rechazo porque se es justo, o se quieren hacer las cosa con rectitud y honestidad.
Nos enfrentamos a la tentaciòn de acomodarnos para no tener problemas y ser vistos por los demàs como "buena gente".
Que el Espìritua de Dios nos fortalezca ante la adversidad y nos ayude a ma » ver comentario
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karmenfl
karmenfl

el 15/6/11
Un perfecto análisis subrayar que el cristiano obra el bien por reverencia al Bien mismo, por su "intrínseca dignidad".
El autentico cristiano no obra de un modo superficial con la mera intención de "ganarse vida eterna". El autentico cristiano venera el Bien por razón de sí mismo, se rinde a Él y quiere pertenecer a su ejercito. Como dice el poema: "que aunque no hubiera cielo, yo te amara, y aunque no hubiera infierno, te temiera".
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martha
martha

el 15/6/11
no me gustó el comentario. Suena mucho a pecado, premio y castigo, Me hubiera gustado profundizar lo que se repite tres veces en el evangelio: DIOS, QUE VE EN LO SECRETO,TE LO PAGARA.
Me parece que crea más confianza y paz interior el aber que DIOS VE Y SAB, más allá de los juicios de los hombres.
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karmita
karmita

el 15/6/11
Gracias Señor por darnos cada día el alimento de su palabra, que importante dejar a Dios ser Dios.
Que el Señor me de la gracia de hacer su voluntad no por temor sino por amor.
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Ignacio
Ignacio

el 15/6/11
Opino que el comentario de hoy sobre el evangelio ha
sido, desafortunadamente, acádemico, no apto para -
personas sencillas.
El evangelio de Mateo es sencillo, claro y contundente
en lo que debe ser un cristiano. Y punto.
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L. JOEL
L. JOEL

el 15/6/11
MUY BUEN COMENTARIO, UN POCO CONFUSO, PERO AL LEER LA PARTE FINAL SE ENTIENDE EL SIGNIFICADO.
SIEMPRE GLORIA A JESÚS
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MAYELA
MAYELA

el 16/6/11
La más digna entrega por el bien a nuestro prójimo la protagoniza Jesús en la Cruz. Una cruz que nos recuerda que solo muriendo damos paso a la vida, lo que no es otra cosa que solo al dar podemos obtener, recibir. El desprendimiento desde el corazón trae abundancia porque haya espacio para que la buena siembra, se multiplique...Que Jesús encuentre espacio para que su obra en nosotros, nos haga imitadores de ÉL.


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Alberto
Alberto

el 17/6/11
Martha: "Te lo pagará", ¿no es ya una garantía de premio? Le guste o no, nuestra fe nos habla de eso, de buenos y malos, de premios y castigos...
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