Comentario al Evangelio del

Jose María Vegas, cmf

La solidaridad y el amor fraterno

El cristianismo ha sido pionero en organizar campañas de solidaridad y de las que incluso puede parecer que hoy existe una cierta inflación. Esta forma de canalizar la ayuda a los que se encuentran en necesidad, y que trasciende con mucho la atención institucional financiada con los impuestos, puede considerarse un verdadero signo de evangelización de la sociedad. Aunque  muchos ámbitos de la cultura de hoy parecen alejarse de la fe, no podemos no ver también estos otros aspectos que, en nombre de los más variopintos ideales, no dejan de tener matriz evangélica. Compadecer, es decir, ser capaz de participar en los padecimientos ajenos y, en consecuencia, tratar de aliviarlos en la medida de lo posible, es un signo de genuina humanidad presente por doquier, pero cuyas raíces más profundas y cuyos frutos más explícitos se encuentran en Jesucristo. Porque es él quien nos ha revelado de manera definitiva el rostro paterno de un Dios que no deja de preocuparse de todos sus hijos, independientemente de su nacionalidad, condición social, credo religioso e, incluso, calidad moral. Esta revelación de la perfección de Dios rompe fronteras y establece vínculos incluso allí donde reina la enemistad, el enfrentamiento, la guerra, sea fría o caliente. Es la comprensión del Dios Padre de todos (precisamente, en el Hijo) la que le permite a Jesús invitarnos a esa forma inaudita de amor que es el dirigido incluso a los enemigos. Escuchando sus palabras podemos caer en la cuenta de la profunda lógica que las anima, y que nos ayuda a superar la natural repugnancia a ese amor que nos parece imposible. Si no lo hacemos así, estamos sancionando las barreras (nacionales, ideológicas, religiosas o de cualquier otro tipo) que siguen desgarrando a la humanidad de tantos modos. La colecta a favor de los pobres de Jerusalén es, en realidad, algo más que una campaña de solidaridad: es un sacramento de fraternidad, una autentificación de la fe en el Padre de todos, una donación no sólo de dinero, sino la libre entrega de la propia vida. Los creyentes han de rivalizar en amor fraterno y en amor a todos, y han de darse en esto ejemplo unos a otros; y, sobre todo, han de tomar ejemplo del mismo Jesús, el hijo de Dios y, por eso, hijo del Hombre y hermano de todos, que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. Ya sabemos de qué pobreza y de qué riqueza se trata: la pobreza de la cruz, en la que entregó su vida por los que se habían hecho enemigos de Dios, y la riqueza de la resurrección, la nueva vida que nos da acceso a la perfección de Dios.

Saludos cordiales
José M.ª Vegas cmf
http://josemvegas.wordpress.com/

Comentarios

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Ignacio
Ignacio

el 14/6/11
¿ Mandó Jesús amar a los enemigos ?
Habría que averiguar qué quiso decir Jesús y así sabre-
mos qué es lo que exigió a sus seguidores cuando les
mandó amar a sus enemigos.
El problema radica en que hay distintos tipos de amor y en castellano los expresamos todos con el mismo ver
bo AMAR. En cambio, en griego ( lengua en que fueron
compuestos los evangelios ) existen cuatro verbos dis-
tintos : ERAO, significa amor en sentido sexual. STER-
GO, para describir el amor familiar, el cariño de padres
a hijos. FILEO, expresa el amor entre amigos. AGAPE,
expresa el amor de caridad.
De todas formas el amor que nos exige no obliga a sen
tir afecto por quien nos ha ofendido ni devolver la amis
tad a quien nos ha defraudado ( sería antinatural ). Lo
que sí pide es la disposi » ver comentario
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peregrino
peregrino

el 14/6/11
¿ Qué pasa con los comentarios de hoy ?¿ Por qué
no ha salido ninguno ? Estoy esperando a ver que di-
cen mis hermanos.
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katyuska
katyuska

el 14/6/11
perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. lo primero que facil EL siempre nos perdona , pero nosotros ,siempre buscamos una excusa para perdonarJESUS nos invita a,amar anuestros enemigos....QUE fuerte es esta invitacion ,EL lo demostro en el ultimo momento, cuando no le quedaba nada de vida clavado en la cruz , cuando mirando al cielo dijo ¡PADRE PERDONALOS PUES NO SABEN LO QUE HACEN¡ amar alos que nos aman que facil nos resulta hay que amar y perdonar,atodos igual .
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Umberto
Umberto

el 14/6/11
Muy bonito, gracias!
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MAYELA
MAYELA

el 15/6/11
En la raíz habita la esencia que dará buen fruto, Jesús es la raíz con presencia en el Amor que comparte y nos invita a relacionarnos desde él. Amar incluso a quienes nos aborrecen solo se logra desde el espíritu alimentado con la sangre de Cristo, su entrega es el más sutil símbolo de Amor y solidaridad...vamos todos pues a la entrega desde su verdad que no es otra que el Amor Fraterno.
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