Comentario al Evangelio del

Samuel Sueiro, cmf

 

El camino emprendido por Esteban entre los judíos es continuado por Felipe en otras tierras. Leyendo con atención los relatos de los Hechos, sabemos que el apostolado tanto de Esteban, el «servidor», como el de Felipe, «apóstol», nacen de la disponibilidad que ambos le ofrecen al Espíritu del Resucitado. Los cristianos no seguimos a un fracasado, ni sostenemos una causa perdida; más bien, le hemos abierto nuestras puertas al Dios vivo que ama y actúa en el mundo. Ese Dios que es Espíritu, Señor y Dador de Vida, y que hace de la Iglesia un humilde instrumento de su acción en nuestra historia. El mismo Espíritu que permite contemplar la vida desde su profundidad y leer los acontecimientos «por dentro». La primera lectura nos muestra un ejemplo de ello: un etíope que conoce sin comprender, que busca en el testimonio de la experiencia de Dios con los hombres —en el testimonio de la Escritura— un sentido que le mueva a entender y actuar. En Felipe, encontramos un modelo de atención y audacia, que nos invita a tener unos ojos atentos y unas manos prontas para ayudar a nuestros hermanos a creer en la Palabra de la Vida. Como dice el Salmo: «Venid a escuchar, os contaré qué ha hecho conmigo».

También el Evangelio de hoy insiste en ello: todo el que se acerca a Jesús, en el fondo, ha sido atraído por el Padre. Por ello, sus seguidores hemos de sentirnos llamados a descubrir esa atracción de Dios en el corazón de nuestros hermanos y ayudarnos mutuamente a creer, a confiar en que quien emprende su camino hasta el final, tendrá vida para siempre. Para esto vino al mundo y para esto se hizo semejante a nosotros: se hizo carne para la vida del mundo. Pidámosle esta capacidad de acogida, atención y generosidad; será nuestro mayor amor al mundo.

Comentarios

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Fr. Eduardo
Fr. Eduardo

el 12/5/11
Gracias Samuel por tus notas que me han servido de inspiración en mi predicación comunitaria.
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Emilio
Emilio

el 12/5/11
La lectura nos habla del ministro etiope que leyendo la lectura manifiesta ,que conoce sin comprender.
Muchas veces no comprendemos algunas partes de las Lecturas,pero tenemos la certeza de la fe y seguimos adelante apoyandonos en lo que creemos ,sabiendo que el conocimiento mejorara con nuestro esfuerzo
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Augusto Molina
Augusto Molina

el 12/5/11
Jesucristo Nuestro Señor es un perdedor para el mundo que no lo conoce , para nosotros es el triunfador del Reino de Dios, nuestro camino, nuestro puente por ser dociles y aceptar por Fe su Evangelio
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